miércoles, 11 de marzo de 2026
CARTA A MARIANA, CON LIBROS DE SABINES
Querida Mariana: la noticia es: reimpresión de “Crónicas del volcán” y nuevo libro de poemas de Jaime Sabines.
Hace años tuve en mis manos un pequeño libro que contenía las crónicas que Jaime escribió acerca de la explosión del volcán Chichonal, también conocido como Chichón. Será muy agradable conseguir la nueva edición y releer el libro.
El 28 de marzo de 1982 hizo erupción el volcán. Como a las diez de la noche se escucharon las explosiones en Comitán. Mis papás y yo estábamos en casa, durmiendo. Me levanté, fui al cuarto de mis papás, mi mamá ya se había levantado, se puso un chal. ¿Qué pasaría?, fue la pregunta que mi mamá y yo teníamos en mente. Escuchamos bulla, fuimos a la sala, descorrimos parte de la cortina de un ventanal que daba a la calle, todos los vecinos estaban en la calle, salimos. La pregunta halló respuesta en la elucubración de los vecinos: los guatemaltecos están invadiendo Chiapas y lanzando bombas. ¿Por qué los chapines nos invadían? ¡Quién sabe! Mi mamá y yo entramos a la casa, pusimos la tranca en la puerta (para evitar que el enemigo entrara en forma fácil) y fuimos a la recámara donde mi papá seguía acostado. Mi mamá dijo lo que los vecinos habían dicho y mi papá, con su parsimonia de siempre, dijo: “Nos durmamos, ya el ejército se encargará del enemigo”, mi mamá se quitó el chal y se recostó con un rosario en la mano y yo fui a mi recámara, prendí el radio que tenía, pequeño, pero poderoso, y comencé a buscar alguna noticia. ¡La hallé! Un volcán en Chiapas había hecho erupción. Fui a dar la noticia, sólo mi mamá la escuchó, porque mi papá ya había regresado a su sueño.
Al día siguiente nadie recordaba la idea “fumada” del ataque guatemalteco, todo mundo estaba interesado en los desastres que había ocasionado el volcán en la zona Norte del estado de Chiapas. Conforme llegaban noticias nos enterábamos de la tragedia sucedida. El 3 y 4 de abril llegó la ceniza a Comitán, las calles, techos, patios se llenaron del polvo que, indicaron las autoridades, no se debían eliminar con agua, porque eso haría que el problema se agravara.
¿Por qué Jaime escribió las crónicas, basadas, sobre todo, en testimonios de sobrevivientes? Porque su hermano Juan era el gobernador de Chiapas, así que le tocó treparse a un helicóptero y ser testigo en primera fila. Siendo escritor, hombre sensible, supo que él tenía una oportunidad que nadie más tenía, pudo observar el desastre desde las alturas, luego bajar a tierra y caminar por donde la ceniza había enterrado ilusiones y esperanzas; y supo desentrañar el misterio de la vida, enfrentado a la muerte. Dejó un testimonio valioso, la mirada del poeta sorprendido ante la magnitud de la naturaleza. El libro es breve, pero el contenido es como un árbol, porque es obra de Sabines.
“El volcán hizo erupción a las diez de la noche. Empezó́ arrojando piedras y arena, vapores, gases, ruidos tremendos. Los habitantes de Francisco León no estaban durmiendo: les había llegado el espanto desde antes, por los temblores, las fumarolas, el escándalo que había debajo de la tierra”.
Este es un fragmento del texto que escribió Jaime. El lector puede apreciar el apunte preciso del momento de la erupción, el contexto en que se dio y la advertencia del escándalo que había debajo de la tierra. El lector aprecia, de entrada, la mano que sale desde el fondo de la tierra y se abre como una granada.
El libro es valioso por la mirada del poeta, porque él entendió que estaba en posición privilegiada, como si el destino le hubiese reservado un lugar especial para ser testigo del pavor. Sabía que su deber era escribirlo, narrarlo, compartirlo. Mientras su hermano, el político mayor, hacía el recuento de los daños para tratar de paliar la herida, para ponerle curitas por encima, él apuntaba el horror, platicaba con las personas y descifraba las palabras balbuceantes.
Posdata: ahora, en el centenario de su nacimiento, habrá una reedición de ese libro y, como mojol, la edición de un libro con poemas inéditos. Es buena manera de celebrar su cumpleaños, que se dará el 26 de marzo de 2026. En este año, así lo deseamos, sólo habrá volcanes de confeti en su honor. Que así sea.
Si no querés esperar (que ya falta poco), podés leer un PDF que hay en el Internet. Vale la pena.
¡Tzatz Comitán!
