jueves, 17 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, CON LITERATURA
Querida Mariana: hace años, no sé cuántos, Mario Vargas Llosa dictó una charla acerca de la importancia de la literatura. Con la capacidad de expresión que poseía dijo que las mujeres leen más que los hombres y añadió: “las mujeres se dedican mucho más a actividades artísticas y humanistas en nuestro tiempo, que los hombres, por eso la cultura va tomando más un sesgo femenino…”
Lo dijo hace años. ¿Es así? Por supuesto que sí. En Comitán y la región vemos esta realidad. Muchos actos culturales son organizados por mujeres. Las mujeres son mayoría en el sector cultural, hay promotoras, lectoras y creadoras. ¿Cuántos promotores culturales hombres? El número es menor, ha decrecido. En la actividad teatral vemos que son mujeres las promotoras, las directoras, las creadoras de obras y, por supuesto, ellas no sólo dirigen sino también actúan. Cuando en los años setenta había una ligera mayoría de hombres actores, hoy, aparecen más actrices. Asimismo, en la poesía, en los últimos tiempos, son las mujeres que presentan libros. ¿Qué hombre ha presentado un libro de poesía en los tiempos recientes? Es difícil mencionar nombres, en cambio, es fácil recordar a más de dos poetas mujeres.
De lo dicho por Mario Vargas debo rescatar el primer elemento: “las mujeres leen más que los hombres”. En forma chusca, Mario comentaba que al término de una presentación se acercaban hombres con sus libros y pedían un autógrafo para la esposa o para la hija, él preguntaba: “usted, ¿no lee?”, ¡no!, era la respuesta, no tengo tiempo y, con ironía, Mario dijo que ellos, los hombres, se dedicaban a cosas más importantes. ¿Lectura? ¡Pérdida de tiempo! Si las mujeres leen más es lógico que escriban más, porque, lo sabemos, todo escritor debe ser antes un buen lector, casi es regla matemática: si hay una buena y vasta lectura hay una vasta y buena creación (se nota, de inmediato, cuando un escritor o escritora no ha leído lo suficiente). Además, está aquello de que Salamanca no presta lo que natura no da, si no hay una verdadera vocación y un talento natural la obra será menor, aunque hay gente que con tesón logra llegar a niveles más que decentes.
Para los amantes de literatura y para los que están pendientes de las quinielas de la entrega del Nobel de literatura se les puede casi casi asegurar que este año 2026 será para una mujer, un poco como para no contradecir la corriente mundial: las mujeres son las que más leen y las que, ahora, están más en el reflector y en la pasarela intelectual.
El otro día fui a la librería Diodati y adquirí el libro “Mundos alternos. Selección de cuentos escritos por las pioneras de la ciencia ficción del siglo XX a partir de ¡el futuro es mujer!”, cuya antologadora es Lisa Yaszek. ¿Mirás la frase que remata el larguísimo subtítulo? ¡El futuro es mujer! Casi como si hubiese seguido el pensamiento de Mario. Por algo, la IA es femenina, la inteligencia siempre lo ha sido.
Posdata: en el Comitán actual hay un gran movimiento femenino intelectual. Ellas son lectoras, promotoras y creadoras. Estoy pendiente de la creación, hasta el momento digo, por ejemplo, que no ha aparecido la gran poeta de estas tierras, en San Cristóbal ya apareció, está Mónica Zepeda. Acá no. Ojalá pronto.
¡Tzatz Comitán!
