Arenilla
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domingo, 20 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, CON FESTIVAL GASTRONÓMICO
Querida Mariana: ¡un éxito! Si la primera muestra gastronómica fue exitosa, el segundo Festival Gastronómico Jub’al ich superó las expectativas.
Ah, qué delicia de acto cultural. Empleo la palabra delicia en todos sus conceptos, por el sabor de la oferta gastronómica y por la hornilla de la realización.
¿Qué decir de la chamba que realiza el presidente Sebastián, en el municipio de La Independencia, acompañado por su Cabildo? Sólo fanfarrias se merecen. En el plano cultural no existe ayuntamiento a la redonda y puntos intermedios que supere lo que realizan, acompañados por el poeta Arbey Rivera, director de arte y cultura. ¡Qué iniciativas tan fastuosas y resultados tan brillantes!
En esta ocasión invitaron a doce estados de la república mexicana para exponer su riqueza gastronómica. ¿Imaginás lo que esto significa? Pensá en un gran corredor donde a tu paso te ofrezcan exquisiteces que difícilmente se comen en el día a día, porque para probar esos platillos uno tiene que viajar a Sinaloa, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Tabasco, Ciudad de México, Hidalgo, Guanajuato, Colima, Zacatecas, Jalisco y, por supuesto, Chiapas. ¿Me atrevo a decir que jamás habíamos tenido cerca del pueblo una oferta semejante?
Dos días estuvieron contemplados para el Festival Gastronómico 2026, el 19 y el 20 de septiembre. Dora Patricia y yo estuvimos desde temprano el sábado 19. El presidente municipal constitucional de La Independencia, en el acto inaugural, resaltó algo esencial: en el pueblo de La Independencia se celebra a México en el mes patrio. Antes del protocolo saludamos a la Maestra Galia Ovalle, presidenta del DIF municipal, y, por supuesto, al ingeniero Sebastián López.
Presenciamos el encendido del fogón tradicional, que inició con una danza interpretada por tres bellísimas niñas, coordinadas por la maestra Cristel Aguilar, y la participación de un grupo tradicional con varios tamboreros y un pitero. Después de la inauguración oficial hubo una visita a las diferentes mesas, perfectamente distribuidas en los corredores del parque recreativo, lleno de árboles, de aire. Por ahí tuvimos el privilegio de saludar a los invitados especiales: la maestra Angélica Altuzar Constantino, directora de Coneculta; la diputada federal Carmelita Moreno; el licenciado Alejandro Albores Peralta, quien llegó con la representación del gobernador de Chiapas; la maestra Flor Gómez, directora del Celali.
Mientras Dora Patricia andaba en la chamba, me dediqué a platicar con los cocineros tradicionales y dar una vueltita para ver qué podíamos comer. Dora Patricia me dijo que pidiera doble, confió en mi gusto. No dudé, en la primera versión probamos los “tlayoyos” de Puebla, así que repetimos color y número (a diez pesos cada uno, baratísimos y exquisitos); agua de tuna, de El sazón de María Inés (de sabor excelso); “arrieras”, de Guanajuato, y del mismo estado un guiso que obtuvo el primer lugar a nivel nacional: “el caldo de zorra”. Este caldo, contrario a lo que parecería augurar su nombre, ¡no contiene carne! Es un caldo vegano, una orquídea real de la gastronomía mexicana, se llama así, porque está hecho con xoconostle, que es un fruto que cuando cae del árbol es alimento favorito de las zorras. Lo solicitamos con la chef María de Lourdes Camarena y en una mesa, debajo de la sombra de árboles con edad de más de treinta años, la degustamos. Nuestro paladar se llenó de sabores exquisitos. Pensé que igual que nosotros decenas y decenas de personas que acudieron también estaban gozando este festival, feria, guateque, porque la marimba del municipio amenizó el acto. Por ahí saludamos a la poeta Mirtha Luz Pérez, en cuanto la vi me puse a echar un pasito tuntún y ella, siempre generosa conmigo, me acompañó, para que no bailara solo. Ah, qué privilegio el mío. ¿Mirás lo que digo? Hasta el ave de la poesía se regodeó en este gran guateque, que seguirá el día domingo 20 de septiembre, de diez de la mañana a cinco de la tarde.
Posdata: Como a la una y media de la tarde se oscureció el cielo, a lo lejos se escucharon truenos. Me acerqué a la directora de Coneculta, que argüendeaba sabroso y le dije: “mirá, hemos pedido desde hace seis meses que llueva y nada y ahora parece que se soltará el aguacero", y ¡se soltó, se soltó en grande!, como si el dios Tláloc hubiera dicho: ¿quieren lluvia?, ahí les va algo galán. Llovió galán.
Si los organizadores merecen fanfarrias, las mismas van para los cocineros y cocineras tradicionales que viajaron horas y horas de diversos estados para estar con nuestra gente, ofreciendo lo mejor de ellos y ellas. Fanfarrias que alcancen el cielo, porque con gran humildad y pasión fueron el corazón de este festival; asimismo, nuestras cocineras locales y chefs que dirigen los afamados restaurantes que han dado lustre a La Independencia. ¡Qué gran viaje por el sabor y el conocimiento! El fogón estuvo prendido y encendió el espíritu de todos los que estuvimos ahí.
Sábado 19 y domingo 20 de septiembre, días gloriosos, granos de luz para alimentar el alma.
¡Tzatz Comitán!
sábado, 19 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, CON INTELIGENCIAS ARTIFICIALES
Querida Mariana: ¿ya viste que quieren espantarnos? Lo están logrando. Dicen que la IA (Inteligencia Artificial) puede salirse de control y provocar el fin del mundo. ¿Mirás lo que dicen? ¡Oh, my God! (así, en inglés, para que suene más espectacular). Es como si alguien estuviera a punto de apretar un botón e iniciar la cuenta regresiva: 9, 8…4, 3, 2, 1, Ignition (adiós, hermano, si te vi ni te conocí).
La Biblia habló del fin del mundo y nos dijo que una tarde llegaría el juicio final, los muertos resucitarían y, en el rapto, los millones de vivos, los elegidos, también gozarían de la vida eterna. Pero, la Biblia jamás dijo que el Juicio Final habría sido provocado por una Inteligencia Artificial, ¡artificial!, por así decirlo: un Dios robótico, una máquina inventada por el hombre. Esto da elementos de reflexión para todos los agnósticos que juran que Dios no es más que un invento del hombre. ¡Tómala! Pues sí, parece que el ser humano ha sido capaz de inventar otro Dios, uno hecho con el conocimiento de los hombres y mujeres que, llegará un momento, será más que un invento humano y se convertirá en un ente autónomo que destruirá a su creador.
¡Santo Dios, jamás la CF (Ciencia Ficción) llegó a tales niveles! Ahora, la realidad ha superado a la ficción, como siempre se aseguró.
¿De verdad sucederá esto? El otro día platiqué el tema con tío Asunción y él, acariciándose la barba, muy estoico, dijo: “muerto el chucho ¡se acabó la rabia!”; es decir, el tío piensa que el ser humano, por el momento, tiene chance de hacer caca al monstruo de la Inteligencia Artificial y con ello regresar a la tranquilidad absurda de todos los días. Pensé que el tío no estaba mal encaminado. Si un monstruo llega a tu casa y amenaza a los tuyos, ¿qué sería lo deseable? Tomar un rifle y sorrajarle dos balazos, uno en la cabeza y el otro en la otra cabeza. Muerto el monstruo se terminaría la amenaza.
¿Lo harán? ¡No! Los creadores de la IA son padres con intereses macabros. Nuestra inteligencia natural apenas alcanza a vislumbrar lo que podría suceder si esta IA tomara propias determinaciones. En la CF hemos visto casos donde las máquinas se convierten en potencialidades autónomas y rebasan a sus creadores. Pero, siempre, siempre, en novelas, cuentos y películas la inteligencia del ser humano es capaz de acabar con los robots rebeldes.
¿Cuándo en Comitán pensamos que esto tan guajiro podría tomar visos de realidad? Oh, oh. ¿Cómo será el fin del mundo? ¿Nada quedará de Comitán? ¿Ni siquiera un chorro de La Pila? San Caralampio es protector contra las pestes, ¿esto de la IA no es una peste? ¿Quién es el santo o la santa que nos protege contra la robótica?
Quieren espantarnos y lo están logrando, porque todo aquello que es desconocido genera inquietud. Nosotros, en el teléfono celular hacemos uso de la IA, tengo amigos que han convertido a la IA en su consejero personal, hablan con ella, la bautizan con nombres para tener cierta cercanía. Yo, lo confieso, he hecho uso también de la IA. Es una verdadera maravilla. Tengo amigos que la usan con inusual frecuencia para todo. La IA se ha vuelto algo tan cercano que ha comenzado a sustituir a amigos cercanos, a mamás, a hermanos, a papás, a abuelos, a médicos, al entrenador, a la maestra. Los jóvenes pueden hacerle preguntas que no se atreven a decirles a los papás o a las mamás. Resulta que la IA es una consentidora, como si quisiera mostrarse como una gran amiga, cuando, en realidad, es un monstruo que terminará eliminándonos de la faz de la tierra. ¿De verdad así será? ¿Es algo así como crea cuervos y te sacarán los ojos? ¿No habrá poder humano capaz de contrarrestar a la famosa IA?
Posdata: nos quieren asustar y lo están logrando. Muchos amigos me dicen que es parte del juego clásico del poder, que sabe que el temor es el principal aliado, el que mantiene atajada a la sociedad, con las eternas amenazas. Los que conocen el sabor de la vida recomiendan no hacer caso a estos vaticinios, dicen que miles de veces los seres humanos hemos estado sometidos a falsas predicciones. El mundo ha acabado miles de veces y lo cierto es que, hasta la fecha, no ha ocurrido. Sugieren hacer lo que los sabios recomiendan: vivir el presente. Lo de la IA es un poder que está muy lejos del compa que vende fruta en el mercado Primero de Mayo o de la que está sentada en el parque central, mi parque, tomando un helado del compa que se pone debajo del árbol que está cerca de la escultura de Luis Aguilar Castañeda, nuestro paisano. ¿El mundo está a punto de agotarse por la malignidad de la IA? ¡Ah, saber compa, saber!
¡Tzatz Comitán!
viernes, 18 de septiembre de 2026
LA REINA HUIXTLECA DE COMITÁN (parte 4)
Así, mi mamacita no recibió una buena bienvenida a su nueva casa: Chiapas, que fue su primer hogar, pero de 1945, más o menos, hasta 1955, ella vivió en la gran Ciudad de México. Cuando se casó, ella dejó todo, incluso la casa cuyo enganche inicial dio su papá, mi abuelo Enrique Torres; dejó todo para seguir a mi papá en la gran aventura, llegar a un pueblo desconocido: Comitán. Pero, Comitán se hacía la interesante, porque esquivaba la llegada de mi mamá.
Mi mamá contó: “al otro día, tu papá se vino a Comitán, pero solo; yo me quedé con mi cuñada”.
Acá advierto un rasgo de la personalidad de mi papá, mi papá siempre se mostró muy generoso con sus amigos y con sus parientes, por eso, no le importó dejar sola a su esposa, era importante que ella acompañara a su hermana en ese trance tan difícil, mi tía Lolita estaba a punto de que naciera su criaturita y había perdido a su esposo, mi mamá podía ser una buena compañía. Así, mi mamá se quedó en San Cristóbal, dos días, los días que mi papá vino a Comitán a ver sus negocios, ya que los había dejado durante un tiempo largo: el tiempo que viajó a la Ciudad de México para casarse y todos los días que había tardado el viaje de luna de miel, que, según lo que mi mamá contó, fue como de un mes en el estado de Veracruz.
Mi mamá dijo en el Platicatorio: “tu papá vino a Comitán a ver los negocios de aquí, porque tenía un montón de negocios: la cerveza Carta Blanca, la Coca Cola, tenía la corresponsalía del Banco Nacional de México, vendía sombreros -había adornadoras, que adornaban los sombreros- y vendía manta por piezas. Ah, había muchos negocios”.
Todos estos negocios estaban concentrados en la casa que le dieron rentada, a media cuadra del parque central, casa grande, de cuatro corredores, muchas recámaras, patio central y un sitio en la parte trasera. La casa era propiedad de una señora que vivía en la Ciudad de México, una señora muy fina, de apellido Esponda. Yo la conocí de niño, porque en una ocasión llegó a su casa, abrió un cuarto que tenía reservado, ahí guardaba muchas piezas de valor: cuadros, lámparas y cajas donde tuve el privilegio de revisar postales y sobres con sellos postales de muchos países del mundo.
Mientras tanto, mi papá se ponía al corriente de los negocios que había abandonado y dejaba órdenes para el tiempo que tardaría en Villaflores para atender el negocio de su hermana: la venta de cerveza Carta Blanca. Además, entiendo, el recién casado ya anhelaba volver con su esposa.
Mi mamá continuó con su recuerdo: “tu papá vino dos días, yo me quedé allá, en San Cristóbal, con la cuñada, con pura gente desconocida, una de sus hijas me dice: tía, te voy a llevar a pasear al cerro de San Cristóbal, bueno”.
Entiendo que la familia de mi tía también se veía obligada a atender a mi mamá, la nueva integrante de la familia, querían quedar bien con ella. Mi tía tuvo varios hijos varones y varias mujeres. Este recuerdo lo escribo el 17 de septiembre de 2026, hace pocos días, la familia recibió la noticia del fallecimiento de una de las hijas de tía Lolita: Lilia del Carmen Díaz Molinari, quien nació en 1935, se casó con el señor Islas y radicó en la Ciudad de México.
Mi mamá contó que ella acostumbraba usar zapatillas todo el día, porque su trabajo en la Ciudad de México así lo exigía: “yo usaba el tacón más alto, yo quería ser más alta”, cuando la sobrina la invitó a ir al cerro de San Cristóbal, mi mamá se arregló (siempre lo hacía, sus amigas siempre alababan el buen gusto para vestir. Casi puedo decir que si debía sacar la basura ella se vestía con elegancia para hacerlo). Salió en compañía de su sobrina: “cuando veo las gradas, y ella me dice: “vamos a subir allá, yo vi las gradas”.
jueves, 17 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, CON LITERATURA
Querida Mariana: hace años, no sé cuántos, Mario Vargas Llosa dictó una charla acerca de la importancia de la literatura. Con la capacidad de expresión que poseía dijo que las mujeres leen más que los hombres y añadió: “las mujeres se dedican mucho más a actividades artísticas y humanistas en nuestro tiempo, que los hombres, por eso la cultura va tomando más un sesgo femenino…”
Lo dijo hace años. ¿Es así? Por supuesto que sí. En Comitán y la región vemos esta realidad. Muchos actos culturales son organizados por mujeres. Las mujeres son mayoría en el sector cultural, hay promotoras, lectoras y creadoras. ¿Cuántos promotores culturales hombres? El número es menor, ha decrecido. En la actividad teatral vemos que son mujeres las promotoras, las directoras, las creadoras de obras y, por supuesto, ellas no sólo dirigen sino también actúan. Cuando en los años setenta había una ligera mayoría de hombres actores, hoy, aparecen más actrices. Asimismo, en la poesía, en los últimos tiempos, son las mujeres que presentan libros. ¿Qué hombre ha presentado un libro de poesía en los tiempos recientes? Es difícil mencionar nombres, en cambio, es fácil recordar a más de dos poetas mujeres.
De lo dicho por Mario Vargas debo rescatar el primer elemento: “las mujeres leen más que los hombres”. En forma chusca, Mario comentaba que al término de una presentación se acercaban hombres con sus libros y pedían un autógrafo para la esposa o para la hija, él preguntaba: “usted, ¿no lee?”, ¡no!, era la respuesta, no tengo tiempo y, con ironía, Mario dijo que ellos, los hombres, se dedicaban a cosas más importantes. ¿Lectura? ¡Pérdida de tiempo! Si las mujeres leen más es lógico que escriban más, porque, lo sabemos, todo escritor debe ser antes un buen lector, casi es regla matemática: si hay una buena y vasta lectura hay una vasta y buena creación (se nota, de inmediato, cuando un escritor o escritora no ha leído lo suficiente). Además, está aquello de que Salamanca no presta lo que natura no da, si no hay una verdadera vocación y un talento natural la obra será menor, aunque hay gente que con tesón logra llegar a niveles más que decentes.
Para los amantes de literatura y para los que están pendientes de las quinielas de la entrega del Nobel de literatura se les puede casi casi asegurar que este año 2026 será para una mujer, un poco como para no contradecir la corriente mundial: las mujeres son las que más leen y las que, ahora, están más en el reflector y en la pasarela intelectual.
El otro día fui a la librería Diodati y adquirí el libro “Mundos alternos. Selección de cuentos escritos por las pioneras de la ciencia ficción del siglo XX a partir de ¡el futuro es mujer!”, cuya antologadora es Lisa Yaszek. ¿Mirás la frase que remata el larguísimo subtítulo? ¡El futuro es mujer! Casi como si hubiese seguido el pensamiento de Mario. Por algo, la IA es femenina, la inteligencia siempre lo ha sido.
Posdata: en el Comitán actual hay un gran movimiento femenino intelectual. Ellas son lectoras, promotoras y creadoras. Estoy pendiente de la creación, hasta el momento digo, por ejemplo, que no ha aparecido la gran poeta de estas tierras, en San Cristóbal ya apareció, está Mónica Zepeda. Acá no. Ojalá pronto.
¡Tzatz Comitán!
miércoles, 16 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, CON MÚSICA
Querida Mariana: no recuerdo el nombre de ella. De vez en vez llegaba al departamento en la Ciudad de México. Era amiga de los compas de la palomilla, no sé si de los Robles o de los Román. Al final nos hicimos amigos. Ella disfrutaba mucho cuando estábamos reunidos, tomando la copa y yo estornudaba, cuando ella decía ¡salud!, yo decía ¡salud! y brindábamos. Lamento no recordar su nombre, lo que sí recuerdo es que en una ocasión, mientras yo servía unas papitas en un plato donde ya había cacahuates, ella me tomó de la mano, me vio y preguntó: “¿a qué te suena la vida?”, yo, como siempre, no supe qué responder, ella sacó un casete, lo puso en el aparato y comenzó a sonar Barry White. Todos aplaudimos y Jorge la sacó a bailar (tal vez, ahora lo pienso, su primer amigo fue Jorge). En la casa de Jorge, en Comitán, frente al templo de El Calvario, escuché, cuando estudiábamos la prepa, a Barry White por primera vez, las hermanas de Jorge ponían el disco con frecuencia, la música del negro genial se extendía por todo el patio central de la casa, iluminado, lleno de aire, con pocas plantas.
Digo esto, porque, a pesar de que no he sido un gran amante de la música, un apasionado escucha, tengo en mi espíritu algunas notas musicales que me han marcado. Ahora está de moda hacer playlist, yo nunca lo he hecho, tal vez no lo haré, pero me he dado cuenta que si la hiciera, mi playlist estaría conformada, en su mayoría, por canciones de los años setenta, sobre todo, en inglés, a pesar de que no sé hablar inglés.
Entiendo que hay gente que no se quedó encerrada en un tiempo, mi Paty, por ejemplo, escucha de vez en vez a los Bee Gees, que fue un grupo que amó en su juventud, pero ella, todas las mañanas, le pide a Alexa que le ponga música de Keshi (que, entiendo, es un grupo coreano, de estos tiempos), nunca he escuchado que ella le pida a Alexa música de los Bee Gees; es decir, ella no se quedó encerrada en la burbuja musical de su juventud, sigue escuchando la música de ese tiempo, pero también la de los tiempos actuales. ¿Yo? No, mi niña amada, ¡no!
Si hiciera una playlist nada habría de estos tiempos. ¿De veras? De veras, porque nada escucho de estos tiempos. A veces, en el TikTok me aparecen unos segmentos musicales contemporáneos, paso mi dedo y digo ¡next!, nada hay que llame mi atención. Me quedé encerrado en los setentas. Algún psicólogo podrá decir qué clase de complejo llevo arrastrando.
Mi playlist tendría, por supuesto, a Barry White; también incluiría algo de Gladys Night and the Pips; no podría faltar Neil Diamond. ¿Alguien más? Probablemente, pero, en término estricto me quedaría con estos tres, tres grandes, para mí. Una vez vi una película que narraba la historia de Neil (la he buscado y el Internet me dice que no existe alguna película con la vida de Neil. Pucha, ni que yo estuviera loco). Vi la película que contaba gran parte del gran autor y cantante, recuerdo que fue una historia que se ha repetido infinidad de veces, hay una chica que lo apoya en sus inicios, que lo impulsa a lanzarse a otros lugares en busca de la fama, esta chica se queda en casa del papá de Neil. Lo de siempre, la novedad aparece, Neil conoce a otra chica que, de igual manera lo conduce al éxito y Neil olvida a su chica que le permanece leal. Cuando Neil llega a la casa paterna, el papá que es judío repudia al hijo, siguiendo la tradición, se rasga las vestiduras frente al hijo cabrón. Es lo que recuerdo. El Internet asegura que la película no existe. Yo digo ¡cotz!, y sigo la vida.
Posdata: playlist, qué bonita expresión. Ahora todo mundo hace sus listas de canciones favoritas. En los tiempos de bachillerato, mis compas y yo escuchábamos la radio y cuando sonaba alguna canción de nuestro gusto apretábamos el play de la grabadora y nos molestaba que cuando la canción sonaba intercalaran una firma sonora de la estación de radio. Para nosotros fue una gran ventaja poseer una grabadora con casetes porque nos permitía grabar música de preferencia y porque, mis amigos con inclinaciones al teatro o a la declamación, grababan sus voces para corregir algunos errores.
Perdón, no, en realidad ¡no!, no ofrezco disculpas, soy feliz con estas pocas joyas del mundo de la música. No soy un melómano, es algo que me ha hecho falta en la vida, pero sí tengo mis cantantes predilectos y los disfruto a mares.
¡Tzatz Comitán!
martes, 15 de septiembre de 2026
LA REINA HUIXTLECA DE COMITÁN (parte 3)
Mi mamá quedó sorprendida, vio que mi papá se alejó con el sobrino que le había hecho una solicitud especial: “tío, te quiero hablar a solas”. ¿Qué puede pensar una recién casada ante tan inusual petición? ¡Mil cosas! Mi papá le dijo a mi mamá que esperara tantito y se alejó en compañía del sobrino, mi mamá los vio caminar a la parte trasera del camión. Mi mamá quedó sola en el asiento, estaba lejos. Sabe que una historia está ocurriendo en la parte trasera del autobús. Advierte una mano en el respaldo del asiento, mi papá se sentó, tomó la mano a mi mamá, y contó lo que el sobrino había dicho: “le dijo que su cuñado, quien había estado en México, en la boda, esposo de su hermana Lolita, ya se había muerto”.
¡Cómo! Él había estado en marzo en la Ciudad de México, había disfrutado el convivio que se había ofrecido en la terraza de una casa de allá y ahora, ¡Dios mío!, estaba muerto.
Mi tía Lolita y su esposo vivían en la ciudad de Villaflores y tenían la sucursal de la cerveza Carta Blanca, la misma marca que mi papá expendía en Comitán. De hecho, la mayoría de cartas que mi papá le enviaba desde Comitán a su novia Hilda iban en sobres con membrete de la cerveza Carta Blanca, con la dirección.
Mi mamá siguió contando y dijo: “¡Esa fue la gran sorpresa! La recibida que me dio San Cristóbal fue ir al panteón a enterrar al cuñado de tu papá”.
El suceso fue inesperado. Mi mamá había estado conviviendo con el cuñado de mi papá, tal vez había brindado con él y ahora, en San Cristóbal, iba al panteón a acompañar a mi papá y a las demás amistades y familiares para la sepultura de su cuerpo.
Tengo una ligera imagen del panteón coleto. Sólo en dos ocasiones estuve ahí, una vez para el entierro de mi tía Carmelita Molinari, hermana también de mi papá, quien fue una linda señora, que sólo cariño me dispensó las veces que estuve con ella; y el segundo entierro fue el de mi tío Juan Bermúdez, quien, durante muchos años, muchísimos, fue el sacerdote de Amatenango del Valle. En 1955 mi mamá fue a acompañar a mi tía Lolita Molinari viuda de Díaz, quien luego sería una gran amiga. Cuando mi tía llegaba a Comitán, desde San Cristóbal de Las Casas, lugar donde vivió después de Villaflores, iban juntas a La Línea a comprar telas y juegos de té.
En el panteón, contó mi mamá, entre otros familiares, estuvo mi tío Manuel Molinari, “ahí nos encontramos con el hermano de tu papá, tu tío Manuel, que vivía en Huixtla”. Mi tío Manuel también estuvo en la boda de mi papá y de mi mamá, en la casa tengo una fotografía donde mi tío abraza a mi mamá, quien está linda con su vestido blanco. Mi tío también era distribuidor de una cerveza en el pueblo de mi mamá. Mi mamá dijo que el tío Manuel le dijo a mi papá que, como era distribuidor de la cerveza Carta Blanca y conocía la marca debía apoyar a la hermana Lolita y mi papá, en compañía de mi mamá, cancelaron sus planes originales, ya no llegaron a Comitán, sino que se desviaron a Villaflores, para que mi papá atendiera el negocio y mi mamá acompañara a la cuñada en su pena.
Mi mamá contó que mi tía Lolita estaba con la pena del fallecimiento de su esposo y esperaba criatura para pocos días después. Mi papá y mi mamá estuvieron en los trajines del parto. ¡Qué historia!
lunes, 14 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, CON UN DÍA CUALQUIERA
Querida Mariana: un día cualquiera. En Comitán, un día cualquiera puede ser de fiesta. El otro día fui a mi parque, el parque central. Voy seguido, casi todos los días, a veces me siento en una banca, en otras ocasiones lo camino porque voy a otro sitio, pero siempre lo disfruto. En este tiempo, Estrellita ya le puso figuritas alusivas a las fiestas patrias. Una mañana de estas saludé al presidente municipal, el Señor Fox, me invitó a la ceremonia del grito. Le agradecí el alto honor, pero le expliqué que soy como las gallinas, a las siete de la noche ya me enchamarro, porque, vos lo sabés, me levanto a las cuatro de la madrugada. Jamás he estado en una ceremonia de esas, debe ser algo bonito, porque, como dice Villoro, esa ceremonia es un buen pretexto para la convivencia, para estar unidos. Conmemoramos la independencia de la patria, pero como seguimos siendo dependientes de muchos aspectos, pues cuando menos gritemos ¡viva México!, en ánimo de darnos esperanza de un mejor porvenir.
El día que hablo caminé por mi parque, vi a mi amigo Amín Guillén sentado en el asiento de un bolero, me acerqué a saludarlo. Bien, ya estoy bien, me dijo, me dio gusto. A veces nos ponchamos, pero una buena recarga, no sólo con aire, sino con nitrógeno, que es lo que está de moda ahora en las llanteras, nos pone en activo de nuevo. Platicamos sabroso. Cuando el bolero terminó de limpiar los zapatos de Amín, nos paramos y nos despedimos. Él caminó rumbo al café y yo rumbo a la oficina. De pronto escuché que alguien me hablaba. Me volví y hallé a mi amigo el licenciado Daniel Oswaldo, quien es primer regidor en el actual Ayuntamiento Municipal. ¿Una carnita?, ofreció. Aprecié, entonces, lo que ahora vos ves en la fotografía que anexo: una mesa de plástico, encima de ella dos cocotas, vasos y platos desechables, un kilo de tortillas y en una bandeja ¡carnitas calentitas!
Daniel Oswaldo, con sombrero, a resguardo de una sombra galana invitaba a sus amigos boleros. Cada año lo hago, me dijo, mientras servía carnitas en los platos y convidaba a los compas y a quienes pasaban por ahí. Sabés que no le entro a las carnitas, así que me concreté a mirar la alegría de los compas que las disfrutaban. Daniel Oswaldo me dijo que él las había preparado, porque, como sabe todo mundo de acá, él tuvo una carnicería afamada en el barrio de la Cruz Grande, pero cuando se metió a la política abandonó su vocación primera. Alguien dijo: perdimos un buen carnicero. Yo pensé: ¿ganamos un buen político?
Fui testigo del éxito de las carnitas, porque por ahí pasaron dos jóvenes, una chica y un chico, que aceptaron el ofrecimiento, comieron tacos de carnitas y al final el chico preguntó dónde podía comprar más. Daniel Oswaldo platicó lo que ya dije: tuvo su carnicería, pero ahora el primer regidor no se dedica a eso. Las delicias que ofreció a los compas boleros es una galantería anual. Así que al chico no le queda más que darse otra vueltita un día cualquiera, pero de los próximos años. En menos que maúlla un gato se terminaron las carnitas, estaban deliciosas, me dijeron, así se veían. Los taquitos fueron acompañados con vasos de Coca Cola y con una plática cotidiana, con el buen cotilleo comiteco.
De broma le pregunté si había pedido permiso en el Ayuntamiento para poner esa mesa, pero luego me arrepentí, porque recordé que el dueño del parque soy yo, yo se lo presto a Estrellita para que ponga sus figuritas y yo, de igual manera, lo presto a Daniel Oswaldo para que realice, una vez al año, esta acción que disfruté. Daniel Oswaldo debía hacerla cada mes, digo. Seguro que a la vuelta de un año se volvería algo tradicional, algo que resultaría un gran acto, todo mundo hablaría de las carnitas de Daniel Oswaldo y de su generosidad, claro que ya no llevaría una sola charola, sino varias tinajas, lo que lo llevaría a ser considerado para el Récord Guinness y mi amigo se volvería famoso y aparecería en televisión nacional.
Posdata: como en cualquier lugar del mundo, en Comitán, cualquier día toma una cara amable, como en esta ocasión, los compas boleros disfrutaron las carnitas, agradecieron que su compa Daniel Oswaldo siga con la tradición anual de convidarles unos tacos de riquísimas carnitas, preparadas por él, con la sazón particular que él posee. Me dijo el nombre de su afamada carnicería, pero lo olvidé. Debe haber mucha gente que recuerda el nombre. Algún día la historia recordará la leyenda del buen carnicero que llegó a ser primer regidor.
¡Tzatz Comitán!
domingo, 13 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, CON NOTICIAS SENSACIONALES
Querida Mariana: Comitán se viste de gala, porque desde hace más de cuatro meses se inauguró SOUL – WELLNESS CENTER. El término Soul no me significó problema, tiene relación con el espíritu, con el alma, de hecho, vos sabés, hay un maravilloso género musical, primo hermano mayor del jazz que se llama Soul, pero el Wellness Center ya me costó un poco, sabés que con trabajo parlo el castellano, así que entré a ver la traducción en el Internet y me gustó la explicación, porque sé que eso se acerca mucho al concepto de SOUL en Comitán, al lado del parque de Guadalupe. Mirá qué encontré: “espacio integral dedicado a promover la salud física, mental y emocional de las personas mediante un enfoque holístico”. ¡Genial! ¿A poco no? El concepto holístico sí lo conozco desde hace muchos años y me encanta porque alude a algo integral, donde, como lo dijo el Internet, las personas cuidan su salud física, la salud mental y la salud emocional, así el cuerpo es visto como un Todo. Maravilloso. Y digo que Comitán se pone a la altura de cualquier ciudad del mundo, porque tiene instalaciones de altísima calidad.
Fijate que pasé varias veces por SOUL, pero por cuestiones laborales siempre pasaba de rapidito, pero una de estas tardes pensé que debía conocer las instalaciones. Tuve suerte, porque llegué a una hora en que aún no iniciaban las sesiones. Fui atendido de maravilla, como sin duda así son atendidos todos los que se inscriben al club SOUL, iniciativa de la familia Paniagua Flores. Mi querida amiga Yolanda me hizo favor de acompañarme en lo que llamaré dos salas, perdón, la primera en donde se imparte Pilates y la segunda, de Cycling, donde los chicos y chicas hacen bicicleta fija.
La foto que anexo es de la primera sala, la de Pilates, Yoli me puso la tarea de entrar al Internet a buscar información acerca del creador de los ahora famosos Pilates, Joseph Pilates, entrenador e inventor alemán. Así que cuando llegué a casa, como alumno cumplido, entré a buscar información y entendí un poco más del concepto: el compa Joseph, de niño, sufrió de asma, raquitismo y fiebre reumática (pucha), así que de grande se dedicó a estudiar cómo fortalecer el cuerpo humano y dio con la técnica que ahora lleva su nombre, a nivel mundial. En SOUL hallamos las camas reformadoras, que son una bendición. Mirá qué dice la información que encontré: “Los médicos de la época observaron que la recuperación con la técnica de Joseph Pilates era mucho más rápida, eficiente e integral que la rehabilitación tradicional de entonces. Su fama creció, por lo que muchos especialistas de otras disciplinas se acercaron a él para conocer su técnica y mejorar constantemente”. ¿Ves? El método es para rehabilitar. En SOUL me contaron de las bondades del método. Si una persona tiene alguna lesión debe acercarse y preguntar, me invitaron a acostarme en una de las camas para ver los beneficios de la práctica.
Las dos salas están climatizadas, perfectamente iluminadas, y digo esto, porque en la sala de Pilates hay mucha luz y en la segunda todo el escenario cambia (Yoli me dijo: bienvenido a la Disco Tzisquirín, que fue una disco muy famosa en el pueblo en los años setenta). ¿Por qué Yoli me dijo eso? Porque en la segunda sala, donde están las bicicletas fijas la luz es como de una discoteca y la música es muy emotiva, enérgica, energética, uno de los coaches hizo favor de hacer una demostración para que yo entendiera el concepto.
Todo me entusiasmó, todo lo celebré. Como comiteco me sentí chento por este tipo de inversiones que cuidan la salud de mis paisanos. Me encantó saber que llegan muchos jóvenes para la práctica de deporte, igual que con el padel. Pero en SOUL lo que me sorprendió gratamente fue saber que esa tarde, al rato habría la celebración de un cumpleaños. ¿Qué? Sí, los chicos y chicas que cuidan su cuerpo, en forma holística, acuden a SOUL y practican deporte, en lugar de estar sentados en una mesa fumando y tomando chelas. ¡Me encantó la idea! Me encantó saber que este tipo de empresas contribuyen al cambio mental de la juventud comiteca. En la medida que nuestros chavos se dediquen a la práctica deportiva y al cuidado de su salud física y mental, nuestra sociedad tendrá mejores ciudadanos, con una gran salud emocional. Pero, SOUL no es sólo para jóvenes, ya dije que Pilates ayuda a rehabilitación. Ah, cuántos amigos ya padecen de lesiones en piernas. No lo piensen, hay que visitar SOUL. Se divertirán y encontrarán alivio.
Posdata: todos los coaches son certificados, lo que da la garantía de la calidad de los resultados. A partir de hoy, SOUL - WELLNESS CENTER es lugar de reunión para personas que, como dice su lema, conectan su cuerpo con su mente, enfoque holístico.
Felicidades a la familia Paniagua Flores, felicidades a los coaches: Gisel, Claudia, Aude (¿lo escribí bien?), Mauricio y Andrés. Qué gusto saber que Comitán comienza a tener las cosas buenas que se merece. ¡Adelante!
¡Tzatz Comitán!
sábado, 12 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, CON UNA GRAN ARTESANA
Querida Mariana: acá estoy con Doña Julia Santiz Luna. Me conocés, me encantan los apellidos que van más allá de la tierra. Muchos apellidos son terrenales, mi apellido materno: Torres, no necesita más explicación acerca de su origen. ¿Y el apellido paterno? Debe estar relacionado con el molino, Molinero, Molinari.
¿Recordás cómo inicia la novela “El Quijote”? “En un lugar de La Mancha”. Hace tiempo, mucho tiempo, cuando estudié el bachillerato acá en Comitán, en el edificio donde ahora está el Centro Cultural Rosario Castellanos, cuando el maestro de literatura habló acerca de la obra de Miguel de Cervantes Saavedra, un compañero me preguntó: “¿oí, será que los manchados de acá de Comitán, vienen de aquella región?”, al principio lo pensé, pero cuando, un segundo después, el compañero se botó de la risa, supe que era un pretexto para que aflorara la picardía comiteca.
Y digo esto, porque ahora que escribí el apellido materno de Doña Julia pensé que es un apellido celestial, muy lejos de lo terrenal. Luna, me encanta, porque de inmediato asocio la palabra con el poema de Jaime Sabines, nuestro poeta chiapaneco, al que celebramos en este año por cumplir el centenario de su nacimiento. ¿Recordás cómo inicia ese poema de Sabines? “La luna se puede tomar a cucharadas…” Ah, qué bonito. Desde el primer verso vemos que, de igual manera, las palabras de Sabines tienen algo de cósmico, se alejan de los pasos terrestres que da la mayoría de palabras, porque, la mera verdad, es que la palabra crece como los árboles, pero, por esa maravillosa capacidad que posee, vuela como si fuera polvo de estrella.
Acá estoy con Doña Julia (ay, perdón, querida mía, este nombre también lo asocio con una novela del Nobel Mario Vargas Llosa -dichoso él, anduvo con la Presley- que se llama “La tía Julia y el escribidor”, cuya primera línea dice así: “en ese tiempo yo era muy joven…”). Saludé a Doña Julia Santiz Luna en la Feria del Barro que se efectuó hace ya varios días, en la comunidad de San José Obrero. En la feria hay diversas muestras artesanales, hechas en barro y ahí los legos podemos conocer diversas coloraciones; es decir, el barro tiene diferentes tonalidades, dependiendo del banco donde se extraiga. Como mirás, el barro de las piezas de Doña Julia tiene un color extraordinario, porque ella extrae el barro en minas cercanas a su pueblo. Ella, me platicó, viajó desde su comunidad, que está un poquito más allá de Altamirano. ¿Mirás qué cinta de luz tan amplia? Doña Julia vino a Comitán para exponer sus obras y ver si alguien le compraba. Difícil labor, porque ella busca el barro, lo modela, lo quema y luego viaja para exponerlo en diversos mercados para ver si alguien se acerca y le compra la pieza, sin regateo. Por fortuna, llegó a una tierra hermosa, porque una artesana de la comunidad la cobijó y de inmediato le ofreció su casa para que ahí pernoctara ella y su familia que la acompañó. Dios bendiga esos espíritus sublimes y solidarios. Doña Rebe, quien fue la mujer que le ofreció su casa, me dijo: “yo también he tenido necesidad y alguien me ha dado la mano”.
Llegamos a la feria y no conocemos las historias de vida de quienes ahí exponen. Siempre hemos sostenido que una de las ferias más importantes de Comitán debería ser la Feria del Barro, que debería ser visitada por cientos y cientos de compradores, porque nuestra tierra significa “lugar de alfareros”, quienes, con sus manos modelan el barro, siguen con la tradición de siglos, en tiempos donde lo plástico y la uniformidad son los símbolos, hallar una pieza única trabajada por manos expertas y maravillosas.
¿Recordás la letra de una canción que alude a la luna? “Luna lunera, cascabelera…” Tal vez la conocí en el jardín de niños, en los lejanos años sesenta del siglo pasado. Me encantaba la palabra cascabelera, hasta que mi mamacita me dijo que tal vez venía del cascabel y yo sonreí, pero mi sonrisa se apagó cuando Víctor, hijo de Sara, la sirvienta, dijo que en su pueblo natal había víboras de cascabel y eran muy dañinas, venenosas. Su mordedura provocaba la muerte. Me contaba de un hombre que estaba en el campo y de pronto sintió el apretón de los colmillos en la pierna… y yo me tapaba los ojos y los oídos y salía corriendo en busca de mi mamá. Una mañana, en el jardín de niños hubo una ronda y mis compañeritos cantaron: “luna, lunera, cascabelera…”
Posdata: ellos cantaron, yo me resistí, abría la boca, pero no cantaba, no quería que mis labios sonaran como cascabeles, porque hay unos que son simpáticos, pero hay otros que son dañinos.
viernes, 11 de septiembre de 2026
LA REINA HUIXTLECA DE COMITÁN (parte 2)
En el Platicatorio del 9 de marzo de 2022, donde platiqué bien sabroso con mi mamá, ella contó que llegó muy mal al hotel en la entrada de San Cristóbal por el curverío que había, y hay, en la vieja carretera de Tuxtla a la ciudad colonial, tierra donde nació mi papá. Una vez instalados en el hotel, mi mamá tuvo una grata sorpresa, “de casualidad me encontré con unas amistades que yo conocía. Eran de Huixtla, estaba el señor, que fue presidente de allá, con su esposa. Me atendieron muy bien.”
Mi mamá no dijo, o yo no le pregunté, cuál era el nombre del ex presidente. Ahora revisé en el Internet y pudo ser Gonzalo Guillén o Armando Serma, quienes fueron presidentes más o menos en la época que mi mamá refirió.
Cuando mi mamá platicó del encuentro con sus paisanos, le pregunté por qué la conocían y ella dijo que en una ocasión estaba en la escuela cuando llegó el presidente municipal en busca de “una muchacha que estuviera alta, para que fuera la abanderada del desfile del 16 de septiembre”. Mi mamá, de jovencita, fue muy espigada (lo fue toda su vida, sus amigas comitecas, con las que se reunía a desayunar ya en los años veinte de este siglo XXI siempre admiraron que ella caminaba bien derechita, con un gran porte, con el porte de una princesa). El presidente buscó entre las niñas de la escuela y, por supuesto, quien destacó fue mi mamá. No sé en dónde, pero por ahí debe estar la fotografía donde mi mamá porta un uniforme de gala y lleva la bandera en alguna calle de su pueblo natal. Se ve hermosa, digna. No es la mirada de un hijo, sino la mirada de alguien que de manera objetiva califica el garbo con que porta la bandera. Ahora, muchos años después, puedo decir que el presidente municipal de Huixtla no se equivocó, eligió a una de las niñas más bellas de aquella ciudad calurosa, que se siente orgullosa porque en lo alto de un cerro hay una gran piedra, la Piedra de Huixtla.
Luego contó mi mamá lo siguiente: “Ya que cumplí quince años fui la reina de Huixtla, de la feria comercial, y me coronó el presidente, entonces, por eso los conocía, me trataron muy bien”. Oh, ¡reina! Mi mamacita fue reina de su pueblo natal, qué orgullo para ella y qué orgullo para Huixtla. Ah, nadita, una linda chica fue la soberana. Ahora que lo pienso debo confesar que me da un poco de pena haberla bajado de su pedestal, porque yo la he bautizado como la Princesa Huixtleca de Comitán, siempre la vi así, pero, ya contó que fue reina, a la altura de la reina Isabel II del Reino Unido, pero luego ya me siento feliz, porque la coloco a la altura de la Princesa de Gales, tan bonita, tan discreta, tan bella, tan de pueblo, sin tufos rancios.
Parece que el encuentro con sus paisanos, personajes ilustres de Huixtla, hizo que olvidara el malestar que tenía mi mamá por el viaje. Ya se puso a platicar con ellos, sin duda que presumió que estaba recién casada y contó cómo había dejado el pueblo de Huixtla y vivido en la gran Ciudad de México.
Luego mi mamá retomó el tema del viaje y me contó que, antes de subir al camión que los llevó de Tuxtla a San Cristóbal “se encontró tu papá con un sobrino”, él se acercó a saludarlos, mi papá presentó a su esposa con el sobrino y éste le dijo: “tío, te quiero hablar a solas”.
jueves, 10 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, POR CUATRO
Querida Mariana: es foto de privilegio. Te cuento. La mañana del 9 de septiembre de 2026 saludé a mi amiga Mercedes Zepeda, amiga de varios luminosos calendarios.
La saludé en un nuevo espacio deportivo en Comitán. Cuando conocí el espacio quedé deslumbrado, satisfecho. Tal vez mi asombro y contentura puedan resumirse en las siguientes palabras que dijo mi amigo, el arquitecto Memo Castañeda: “Es un centro deportivo de gama alta, a nivel estatal”.
¿Cómo no sentirse chento de que inversionistas locales le apuesten al pueblo y lo hagan con espacios de primer mundo?
El día 10 de septiembre de 2026 se realizará el primer torneo de padel en el maravilloso POR CUATRO – PADEL CLUB, en Comitán, al lado del Bulevar de La Federación. Ese día ya se inscribe como una fecha histórica para nuestro pueblo, porque, como lo dijo el arquitecto, Comitán cuenta ya con un deportivo de gama alta, con instalaciones dignísimas, que son ya, a partir de hoy, un orgullo para la región. Gama alta es algo que está en la cima, algo que es como un corredor donde transitan las personas más relucientes. POR CUATRO – PADEL CLUB abre sus puertas para todos los deportistas que gozan la práctica del deporte en lugares profesionales, en realidad iba a decir: sus cinco canchas, reglamentarias, con pasto especial y con un techo altísimo que permite jugar sin riesgo de inclemencias del tiempo y con una perfecta circulación del aire.
El padel es el deporte de estos tiempos y de los tiempos por venir. ¿Te cuento algo? Tomé una pala (así se llama la raqueta de este deporte) y me atreví a pisar una de las canchas y sostener un intercambio de pelotas con otro jugador. Ah, me sentí bien, casi casi rejuvenecido. No jugué más de un minuto, porque no tenía el calzado adecuado, pero logré sentir el ánimo que sienten todos los practicantes de este deporte. Mi amigo Quique me ha contado que su hija María es campeona estatal de padel, sin duda que cualquiera de estos días mi amigo y María jugarán una partida en este espacio maravilloso.
No queda más que agradecer a mi amiga Mercedes y al notario Raymundo Cruz Aguilar por dotar de este centro de primera a Comitán. Nuestra ciudad se ennoblece con este tipo de acciones. Los inversionistas piensan en la grandeza del pueblo y le aportan joyas a su corona. Que ni se enojen los chiapanecos de otras ciudades; al contrario, que celebren con nosotros la presencia de estos espacios deportivos que también son ya de ellos. Comitán los espera con las canchas abiertas, cinco, ¡cinco canchas! Mis palabras no alcanzarían a describir la belleza de estos espacios. Mi imaginación sólo alcanza a vislumbrar cómo será ya ese centro a partir del día 10, donde en las cinco canchas habrá deportistas practicantes del padel, que gozarán la luminosidad de esas instalaciones.
Ahora que regresés de tu viaje te invitaré al POR CUATRO – PADEL CLUB, estoy seguro que vos, que sos una chica de mundo, también te sentirás orgullosa de este centro deportivo, ya lo dije, a la altura de los mejores de Chiapas y del sureste. En un terreno de 30x60 (mil ochocientos metros cuadrados) el sueño se hizo realidad. Decile a tus amigos que se acerquen a conocer, estoy seguro que se enamorarán; deciles que lleven sus palas, sus pelotas, sus tenis, que se inscriban. Habrá clases, clínicas, dirigidas por entrenadores capacitados (coach, le dicen ahora). Todo a un nivel de excelencia. Llegarán a jugar en una de las cinco canchas. Las canchas no están numeradas, no, tienen nombres de empresas de prestigio, así jugarán en la Cancha D’Julios Óptica o en la Cancha Camino Secreto o en Beer Market o en Casa Carín o en El Arriero – Steak House. ¡Qué maravilla! Yo jugué en El Arriero, que quede consignado.
Mercedes nos dio un recorrido por toda la instalación, con gran entusiasmo nos mostró el área PADEL CLUB KIDS, que cuenta con una alberca con pelotas y una cocinita. ¡Sensacional!
El lema es: “Juega el punto, disfruta el camino. POR CUATRO – PADEL CLUB”.
En el torneo inicial se jugarán 115 partidos. Será una gran fiesta deportiva, un gran festejo de convivencia. A partir de hoy será un emocionante punto de reunión. El deportivo tiene un restaurante. Al término de los partidos, los deportistas disfrutarán una bebida y un platillo y los acompañantes podrán disfrutar los partidos cómodamente sentados, degustando un platillo y una bebida de calidad.
Posdata: tomé una pala y me atreví a responder una pelota que me lanzaron. Lo hice, para sentir la emoción que cientos de deportistas sentirán desde el día de hoy. Un acto magno para una magna ciudad. Desde hoy, Comitán realizará grandes actos, porque ya hay acciones extraordinarias que apuntalan el prestigio de grandeza de nuestro pueblo. No merecemos menos. Gracias, queridos amigos inversionistas. ¡Felicidades, a todos!
¡Tzatz Comitán!
miércoles, 9 de septiembre de 2026
LA REINA HUIXTLECA DE COMITÁN (parte 1)
En Arenilla tenemos un podcast que se llama “Platicatorio”, se asemeja a los Conversatorios, pero lo que lo distingue es el concepto signado por su nombre: es una plática, sin pretensiones, como si se charlara en una sala de casa. No sé cuántos Platicatorios hemos hecho, ¡muchos! y todos han sido pláticas sensacionales, las personas con las que he platicado me han dejado un grato sabor de boca y sé que quienes han visto los programas lo han disfrutado. ¿Elegir uno? Ah, qué difícil, todos han sido grandes testimonios de vida. ¿Difícil? ¡No, sencillo! Perdón, querida mía, pero hay afectos que no pueden esconderse, al contrario, hay que bulbuluquear, para que llegue la cinta de luz a todo el mundo.
El 9 de marzo de 2022 tuve el altísimo privilegio de platicar con mi mamacita, en ese momento tenía 92 años de edad, estaba lúcida, su estado físico era óptimo y su espíritu estaba lleno de un camino con huellas luminosas.
Ese día, ella, mi Paty y yo, seguíamos confinados por la pandemia. Hicimos uso del Zoom para llegar a los usuarios de redes sociales. ¿Cuánta gente vio y escuchó nuestra plática? No lo sé. Mi mamá y yo estuvimos sentados en un sofá, bien juntitos. Este Platicatorio es mi consentido, porque ahora que ya falleció mi mamá puedo recordar sus palabras y sus gestos, ahí está como fue: linda, bella. De mi papá no tengo más que unas cartas, su letra es la que conservo y, como he platicado, poseo muchos dichos que él repetía, como el de “jodidos por mil, jodidos por mil quinientos”, que decía cuando se tenía que agregar algo para darle un poco de oxígeno a una acción cansada, que no era de buen presagio.
Atesoro la plática que tuve con mi mamá, en la noche de la ausencia ella sigue plena, como una burbuja de aire bueno.
Lo que haré ahora es trasladar a palabras su pensamiento y sus ideas. Ahora que dije pensamiento recordé que ella me contaba que cuando llegó a Comitán le causó sorpresa lo que decía Sara, la sirvienta de casa: “Qué piensa usted” que es una forma coloquial de nuestro dialecto comiteco, que es una frase casi sin sentido, un agregado a lo que se contará después, mi mamá lo traducía en el plano literal y pensaba que debía decirle a Sara qué pensaba. Le molestó al principio que Sara quisiera conocer lo que pensaba, hasta que mi papá le explicó la forma en que los comitecos usaban esa frase.
En el Platicatorio sí contó su pensamiento y me lo dejó como herencia. Como tengo una memoria endeble hago uso de la escritura para que quede para siempre. Lo hago como un mínimo homenaje a su cariño. Para ella yo fui la niña de sus ojos, la ciudad donde caminaba a diario, la nube que llovía sobre el jardín de su cariño.
Al inicio del Platicatorio le pregunté cómo estaba y respondió: “Estoy bien, hijo, estoy bien”. Respuesta grata, esperada, playa que siempre alimenta las orillas de los cercanos. Mucha gente dice que cuando alguien dice que está bien lo hace por cortesía, para no vomitar las dolencias y la tristeza que se cuela como agua en las grietas del techo. Sé que la respuesta de mi mamá fue honesta, porque esa mañana estaba bien, muy bien. Cuando la escuché yo también me sentí muy bien. Vos sabés que, en lo diario de la vida, cuando las querencias están bien uno también lo está, hay un sistema de vasos comunicantes que llevan la savia del árbol mayor a todas las ramas. Si mi papá estaba bien, yo estaba bien; si mi mamá estaba bien, yo estaba bien. Ahora él y ella ya no están vivos, pero al honrar su memoria cancelo el desamparo y me siento bien.
“Nací el 24 de marzo de 1930, en Huixtla, Chiapas”, dijo mi mamá. Vivió en su pueblo natal toda su infancia y parte de su adolescencia. Esto que escribí parecería una línea de la biografía de Rosario Castellanos. Mi mamá vivió una infancia similar. Luego de su etapa huixtleca viajó en tren hacia la Ciudad de México y allá se quedó a vivir, trabajó de secretaria en un negocio de españoles, mi papá la conoció y sostuvo con mi mamá un romance a través de correspondencia postal (algún día escribiré una novela con esa historia). Mi papá y mi mamá se casaron el 19 de marzo de 1955, en la Ciudad de México.
1955 fue el año en que la princesa de Huixtla llegó a vivir a Comitán.
“Me casé el 19 de marzo en México, luego nos fuimos de paseo de bodas por parte de Veracruz, casi un mes estuvimos ahí, tomamos el camión para irnos a San Cristóbal, pero yo tuve mala experiencia al ir a San Cristóbal, me fue muy mal, mucha curva”.
Mi mamá y mi papá no llegaron a Comitán, como tenían programado, porque se asomó una desgracia que los obligó a cambiar la ruta.
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