sábado, 7 de febrero de 2026
CARTA A MARIANA, CON DEPORTES
Querida Mariana: así como somos un país taquero, somos un país futbolero. Se practican muchos deportes: básquet, voleibol, natación, esgrima, canotaje, clavados, pero lo nuestro es el fútbol. Los sociólogos han explicado la razón: es un deporte que puede jugarse con un simple balón (Pelé niño y sus compas, en Brasil, fabricaban una pelota con trapos y jugaban en una calle de tierra). Cuando estudié la secundaria en el Colegio Mariano N. Ruiz, a la hora del recreo echábamos la cascarita en una calle lateral del parque de San Sebastián, las porterías se señalaban con piedritas. Es un juego sencillo, casi simple, no necesita redes, como el tenis, ni diamantes como el béisbol. Por todo y más, el país es futbolero. Esto lo pensé cuando trepé al Mirador de La Independencia (acá te paso copia de la fotografía que tomé). ¡Ciento un escalones! Eso fue lo que conté. ¡Ciento un escalones! Dora Patricia Espinosa y Robertito llegaron antes. Claro, son jóvenes. Yo hice una parada en dos descansos que tiene la escalinata. Hice como que disfrutaba el paisaje, lo cierto es que agarraba resuello. Llegué, después de contabilizar ciento un escalones. El maestro Temo Alcázar haría el ascenso corriendo, contento. La mañana era fría, pero con sol. Como sabe medio mundo, cuando subís a la cima de una montaña la vista es inédita, sorprendente. Me sentí alegre al estar trepado en el Mirador de La Independencia, ya con el pulso normal disfruté la vista. No me senté, estuve parado, caminé de un lado hacia otro para que mi mirada pepenara todo el paisaje. Vi, a la distancia, pequeños montículos, que son como una aureola que bendice el pueblo, pueblo que está trepado en un altito y que se desparrama hacia el valle. Miré lo que acá ves vos. Lo más visible es una laguna al lado de una carretera y los techos de un caserío, pero si ves con atención, en medio de los árboles hay campos deportivos, canchas de fútbol soccer. La primera está al pie de la foto, al pie del Mirador, al pie de tu mirada, se me antoja que es un campo con medidas reglamentarias, donde hay juegos de vez en vez y los espectadores se recuestan en la sombra de los árboles que son como el límite del campo de juego. Ahora, por favor, te pido que agucés la mirada y tomés tus ojos de las manos y los llevés casi al fondo, ahora el pie de las colinas de enfrente y veás dos tribunas (que en ese momento estaban vacías, pero que deben llenarse cuando hay partido, cuando hay “jugada”). ¿Ya viste el par de tribunas? Muy bien hechas, lindas. Bueno, pues al pie de esas tribunas está otra cancha de fútbol, sin duda que también reglamentaria. Ah, imaginé la algarabía de la gente cuando está sentada ahí, tomando un refresco y una torta, mientras en la cancha los jugadores de dos equipos se disputan el balón y hacen todo lo posible por llegar a la portería contraria y meter ¡gol!, porque, todo mundo sabe que también el último minuto tiene sesenta segundos, como dijo el gran cronista deportivo. Muy cerca de esa cancha está la otra, una que pertenece a la Escuela Secundaria, cuyos estudiantes se presentan a las doce del día y salen en la tarde. Es una escuela atípica, porque ni es matutina ni vespertina. Me cuentan que antes funcionaba como vespertina, pero los estudiantes ya salían muy tarde (ya de noche) y esto implicaba un gran riesgo, porque la mayoría de chicos y chicas viven en comunidades cercanas, pero que en bicicleta o caminando están distantes. Ahora, los muchachos llegan con sol y se retiran con sol, esto ayuda a la seguridad. ¡Bien! Bueno, pues la escuela tiene una cancha de fútbol soccer. La mañana que estuvimos en La Independencia fuimos a la secundaria y como nos tocó la hora del receso vimos cómo muchos chicos echaban la cascarita, reafirmando un poco lo que digo: México es un país taquero y futbolero. Basta decir que todo mundo está ya entusiasmado por la proximidad del Mundial donde nuestro país será sede, junto a Estados Unidos de Norteamérica y Canadá. Entiendo que es la primera vez que un Mundial de Fútbol se realiza en tres países a la vez; pero también es digno de considerar que de los tres países sedes el más entrado con el tema es México. En USA impera el fútbol americano, la práctica del soccer es reciente, pero eso sí, como hay mucha paga, le invirtieron y ahora la selección mexicana se las ve verdes para vencer a los gringos. Digo que hay tanta paga que en un momento de la historia contrataron a grandes futbolistas (Pelé incluido) para que sus prestigios ayudaran a hacer popular este deporte.
Llamó mi atención que desde El Mirador logré ver así, a vuelo de pájaro, un espacio de la cabecera municipal donde se ve tres canchas de fútbol. Ah, qué buenos encuentros deben darse ahí.
¡Tzatz Comitán!
