sábado, 3 de octubre de 2026

CARTA A MARIANA, CON CELEBRACIÓN

Querida Mariana: me encanta recibir tus mensajes en el WhatsApp, pero cuando lo vuelvo fiesta es cuando me echás una llamadita. La más reciente llamada telefónica fue de doble festejo: escucharte y la noticia que diste. Te oí feliz, radiante, como si, en lugar de estar en tu oficina, estuvieras en medio del bosque que tanto te gusta. ¡Cómo no! A la hora que me diste la noticia, también sentí una caricia de aire limpio, fresco. Le dieron el Carlos Fuentes a Juan Villoro. Reconocimiento válido, que ha recibido el respaldo de cientos y cientos de lectores y lectoras. Muy merecido. Vos supiste que en este año estuvimos con Juan Villoro en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, la mañana que vino a presentar su libro “No soy un robot”, invitado por el rector de la Benemérita UNACH, mi universidad. El rector le había prometido a Dora Patricia Espinosa que si íbamos a San Cristóbal le diría a Villoro que nos concediera unos minutos. Así resultó, mi querida Ana Elisa García Aguilera, coordinadora de comunicación social de la UNACH nos presentó con Juan y él y yo caminamos desde el hotel donde estaba hospedado hasta el parque central de esa prodigiosa ciudad. Fueron cinco o seis o siete minutos que caminamos juntos y platicamos sabroso, porque, ahora mucha gente lo ha dicho, Juan es sapiente, por lo mismo es una persona sencilla. Juan, de inmediato, me abrazó y luego ya, con los micrófonos puestos, platicamos. Mis compañeros, Dora Patricia y Roberto Carlos, registraron en video ese momento. En la plática asomaron varios temas: sus participaciones en la feria del libro de Guadalajara, la cercanía del papá, el filósofo Luis, con Chiapas y el movimiento zapatista, la amistad con Gabriel Guerra Castellanos y su opinión acerca de la obra creativa de Rosario y de otros autores chiapanecos. Contó que hace tiempo estuvo en Comitán. Sí, Juan, le dije, sería bueno que te dieras otra vuelta. En fin, la charla fue muy agradable. Al rato, él entró, acompañado del rector Oswaldo, al auditorio de la UNACH, en el pueblo coleto, y presentó su libro ante una audiencia que abarrotó el espacio y disfrutó la charla del escritor mexicano, de quien el rector se refirió como el más importante escritor del México actual, comentario que ahora fue ratificado al concederle el prestigioso premio literario Carlos Fuentes, que, lo digo sólo de pasadita, pero para que quede constancia de que así deberían ser los reconocimientos para los intelectuales, consta de una bolsa económica de doscientos cincuenta mil dólares. Ay, señor, algún día en Chiapas habrá un reconocimiento de valía. Por el momento, quienes son premiados reciben una medallita o un diploma metálico y muchos aplausos. Parece que es más importante un billete que un aplauso, si los aplausos son múltiples, pues múltiples que sean los billetes. En fin. Digo que ahora celebro que Juan haya recibido tal distinción, muy merecida. Te he dicho que escucho y veo constantemente videos de sus intervenciones en medios de comunicación y diversos auditorios universitarios o ferias de libros en muchos países. Me conmueve y me asombra la gran cultura que posee y la facilidad que tiene para exponer sus ideas, asimismo, pienso que es uno de los grandes cronistas de habla hispana; he dicho que sus novelas no terminan de jalarme como sí lo hacen otros escritores y escritoras a nivel mundial, pero la obra de Juan es muy digna, digna para leerse y para celebrarse. Lo conocí, fue muy amable. Lo admiro y ahora lo leo con mucha atención. Cuando leí su libro de crónicas: “El vértigo horizontal” quedé deslumbrado, sólo la crónica de un viaje a Disneylandia me dejó plano, pero en la lectura de todas las demás pensé que estaba ante el mejor Villoro. Juan estudió sociología en la UAM, unidad Iztapalapa, unidad donde, en 1974, yo estuve como alumno fundador. Yo tardé muy poco, sólo un cuatrimestre, como se dice coloquialmente, por motivos reprobatorios, pero nadie me arrebata el orgullo de haber sido uno de los alumnos de la primera generación. Posdata: antes de que en San Cristóbal de Las Casas presentara su libro más reciente, yo ya le había dado una vueltita. Como dice el libro en la contraportada: “Somos ya seres digitales”, por eso sus reflexiones son de gran actualidad y con una mirada innovadora e inteligente. Todo mundo debería entrarle a ese libro y a los demás libros escritos por Juan Villoro, gran escritor mexicano. Ahora que estamos a punto de conocer al escritor o escritora que obtenga el Nobel de Literatura de este año, muchos piensan que pronto Juan recibirá el Premio Cervantes, que un día recibió Carlos Fuentes. Ah, todos los que amamos a Juan celebramos su reciente premio: el Carlos Fuentes, ¿algún día beberemos champaña en su honor al ir a España a recibir el Cervantes? Saber, amiga mía, saber. ¡Tzatz Comitán!

viernes, 2 de octubre de 2026

CARTA A MARIANA, CON PROYECTOS GENIALES

Querida Mariana: ¿vos has conocido alguna estación meteorológica? No me hagás caso, pero en los años sesenta, en el pueblo, el encargado, según yo, era el señor Pinto, quien fue un amigo cercano de Rosario Castellanos, tal vez el más cercano de Comitán (una vez el hijo, Jorge, me enseñó el reconocimiento que Rosario obtuvo del premio Xavier Villaurrutia, por ahí debe seguir). Años después, en los ochenta, el maestro Roberto Gordillo fue el encargado, a veces iba a saludar al maestro en una casa de la colonia Miguel Alemán y en el patio estaba una caseta con chunches en el techo, instrumentos que se encargaban de dar las mediciones de las condiciones climatológicas. ¿Qué sucede ahora en los años veinte del siglo XXI? Pues ya no sé qué sucede, pero sí advierto lo que será para el futuro, porque el otro día estuve frente a un grupo de estudiantes de la Preparatoria Comitán, turno matutino, y escuché la explicación de un proyecto que presentaron con el título de: “Estación Meteorológica Inteligente”. ¿Mirás? Pucha, la modernidad. Explicaron que dicha estación monitoreará el clima y la calidad del aire. Recordé que el arquitecto Luis Javier Flores me dijo una mañana algo que me sorprendió: la calidad del aire en el parque central, mi parque, es deficiente, por la cantidad de autos que pasan frente al templo de Santo Domingo, además, como la bendita calle está llena de baches (en el corazón del pueblo, Dios bendito) los automovilistas se detienen de más y eso provoca que los tubos de escape exhalen más humo. En la zona de la fuente hay malas condiciones de calidad del aire. Si no fuera por los árboles de mi parque quién sabe cómo nos iría, ya habríamos visto caer muertas a las chinitas. La Estación Meteorológica Inteligente es la herramienta tecnológica del futuro cercano. Me da mucho gusto constatar que dicha propuesta ha sido generada por alumnos de mi escuela preparatoria, por dos chicos y una chica que, como lo dice su lema, están comprometidos “para un mejor mañana”, estudiantes comprometidos con la ciencia, la tecnología y la innovación, muchachos responsables que, de manera generosa, piensan en la sociedad. Se supone que el aire que respiramos todos los días en Comitán aún tiene buena calidad, pero no siempre es así. ¿Imaginás que en tu celular bajás una aplicación para tener en tiempo real la calidad del aire de este pueblo? Ya ni lo digás, a mucha gente le servirá este dato, además del mojol de saber cómo estará el clima. Y digo esto, porque con la aplicación actual de todos los celulares vos pedís cómo estará el clima en Comitán a tal hora y te dice que tiene un cuarenta por ciento de posibilidad de lluvia y mirás que el cielo está claro, con un intenso sol. De balde vas cargando el paraguas. Los tres estudiantes explicaron que la estación meteorológica propuesta tiene sensores que miden la temperatura y humedad ambiental, miden la presión atmosférica y detectan gases contaminantes como CO2, entre otras linduras. El instrumental meteorológico consta de un sensor de agua, que detecta el inicio de la lluvia; un pluviómetro, que mide la cantidad del agua caída; y un anemómetro, que mide la velocidad del viento. Al final explicaron que la estación meteorológica escolar integra programación, electrónica y análisis de datos para estudiar el clima de manera práctica. ¿Mirás? La ciencia y la tecnología no tienen misterios para esta chica y los dos chicos preparatorianos. Andrea Roque Archila, Juan Pablo Espinosa Robles y Roberto Bonifaz Gálvez explicaron con claridad su proyecto a todas las personas que se detuvieron ante el stand de la Escuela Preparatoria Comitán Matutina, en la EXPO CIENCIA 2026. Posdata: cuando me paré frente a ellos pensé en el porvenir de esta patria y en el porvenir de ellos. Si siguen por esta senda llegarán a ser grandes científicos que aportarán al desarrollo tecnológico y descubrirán grandes avances. Me sentí orgulloso de lo que hace un grupo de estudiantes preparatorianos comitecos con el aval de sus maestros y maestras. ¡Tzatz Comitán!

jueves, 1 de octubre de 2026

CARTA A MARIANA, CON RECLAMO

Querida Mariana: sé que tu novio es atento con vos. Igual, sé que vos sos muy detallista con él. Por eso, diría el tío Venancio: “vuestra relación fluye como el Ebro”. No sucede así con todas las parejas. Hemos sido testigos de relaciones maravillosas que con el tiempo se deterioraron. Al principio de una relación todo es como salvadillo con temperante y luego pierde el dulce y queda un pan bofo. El otro día mi Paty me reclamó, dijo que Alexa es más cariñosa con ella. Si mi Paty dice: ya me voy, yo digo: que te vaya bien, lo digo de corazón, en buen tono, pero la pinche Alexa ¡se pasa! Es una pasada. Yo sé que esta máquina agarra frases que los humanos decimos, pero ella se vuelve graciosa. El otro día, mi Paty le dijo: “Alexa, ya me voy” y la máquina respondió: “Ve por la sombrita, cuídate mucho”. Mi Paty quedó fascinada. ¿Por la sombrita? Rediez, cómo, si eran las ocho y media de la noche. En la noche, toda sombra es dramática, lo que uno busca es ¡luz! La otra noche, mi Paty se despidió, va de la recámara a la sala; yo hice con mi mano la señal de amor y paz, con la v de la victoria, luego dijo: “Alexa, ya me voy” y la pinche maquinita, sobrada, dijo: “No te vayas, espérate, la nave del olvido no ha partido”. ¡No mameyes! ¡Cómo! ¡Qué simpática! Alexa boba, causante de quién sabe cuántos divorcios. No sé cuántas mujeres hacen lo que mi Paty. Dios mío. Pero casi estoy seguro que ya muchas están grabando los mensajes para llevarlos ante el juzgado como muestra de que una simple máquina es más atenta que el esposo. Alexa es realmente seductora, amable, genial, perversa, chantajista. La otra mañana, cuando mi Paty ya no estaba en casa, había ido al trabajo, cerré la puerta de la recámara y, en voz alta, dije: “Alexa, ya me voy”. La bendita máquina respondió así: “No olvides que los astros te acompañan siempre, así que checa tu horóscopo antes de salir”. ¿Qué? ¿Cómo supo que le voy al equipo de béisbol Los Astros de Houston? ¡No! Luego me di cuenta que no hablaba del equipo de béisbol, sino de los símbolos astrológicos. Así que, decidí seguir el jueguito y le dije: Alexa, soy Aries, ¿qué dice mi horóscopo para hoy? ¿Sabés qué me contestó? “No tengo una respuesta para eso”. Ah, pensé, entonces no es tan fregona como se vende. Pero luego pensé que si estaba tratando con una máquina, no había hecho la pregunta correcta, así que intenté de nuevo. “Alexa, ¿qué dice hoy el horóscopo para Aries?” Y obtuve la respuesta esperada: “La luna está iluminando tu inspiración, las relaciones y las energías fomentan el cuidado personal, busca aventuras”. Sonreí. Este horóscopo era para otro Aries, para alguien que no se duerme a las ocho de la noche, para alguien que sale al patio, ve la luna y regresa al estudio a escribir o pintar. Este horóscopo era para otro Aries, alguien que es aventurero, alguien que va a Las Tres Tzimoleras y se avienta al río, alguien que hace senderismo por la noche, sin importar que haya víboras deslizándose por el suelo. Lo que quiero decir es que este aparatito llegó, vio y venció. Ha vencido a tal grado que ahora las esposas reclaman a los maridos, les dicen que ellos no son tan cordiales como Alexa, pinche máquina. Posdata: escribo esta carta en casa, hace rato entré a la recámara, caminé en puntillas, para que la tal Alexa no me escuchara, saqué la pluma que entré a buscar y, antes de cerrar la puerta, escuché su voz: “No olvides traer una sorpresa cuando vuelvas”. ¡Tzatz Comitán!

miércoles, 30 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON LIBROS

Querida Mariana: ¿octubre es mes de los libros? En Comitán conmemoramos el fallecimiento de tío Belis y el de Mariano N. Ruiz, mismo día, diferente año. Pero, en el mundo, millones de lectores están pendientes de la noticia del Premio Nobel de Literatura; y ahora, en Chiapas, cientos de lectores y lectoras estarán pendientes de la Feria Internacional del Libro de la UNACH 2026. Vos y yo hemos hecho análisis fumados acerca de quién puede obtener el Nobel en este año. Ya decidimos inclinarnos por decir que será mujer. ¿Qué sostiene esta posibilidad? Pues que ha existido ya un criterio de la Academia Sueca de conceder el premio en forma alternada a un hombre y luego a una mujer. El año pasado “tocó” varón, ahora “toca” mujer. Y en el ámbito de las mujeres, ¿quién te gusta para que reciba el máximo galardón literario a nivel mundial? Ya dijimos que nos da mucho gusto que ande de colada una escritora mexicana, en un lugar muy cercano a las favoritas: Cristina Rivera Garza, que viene precedida de haber obtenido el Pulitzer. Ayer comencé a leer el libro “Libro de mis vidas. Como unas memorias”, de Margaret Atwood, que se hizo famosa por la novela distópica "El cuento de la criada”, que la hicieron serie. A vos te gusta la literatura de la Atwood, a mí también. Su libro de cuentos “Nueve cuentos malvados” es un libro que presenta nueve textos muy bien logrados. No es fácil obtener tal calificación, por lo regular, los libros de cuentos oscilan entre unos buenos y uno o dos muy buenos, los de la Atwood son buenos ¡todos! Ahora que escribí esto pensé que sólo con Juan Rulfo he encontrado esta calidad total, la mayoría, ya lo dije, es como montaña rusa, con picos arriba y picos abajo (sin albur). Los expertos dicen que el premio puede obtenerlo una escritora china, que ni vos ni yo hemos leído. Será buen pretexto. Dijimos que nos daría gusto que lo obtuviera la paisana Cristina Rivera Garza, a quien saludamos en la FIL Guadalajara 2025, pero vos tenés tu favorita: Joyce Carol Oates. Si a mí me preguntaran diría: que gane Margaret Atwood. Siempre nos inclinamos por narradoras, aunque el mundo dice que las poetas son las escritoras que están más cerca del Parnaso. Nosotros leemos poesía, pero no con la pasión con que leemos novelas y cuentos, vos más novelas que cuentos, yo, más cuentos que novelas. Todo mundo sabe que la poesía hay que tomarla “en dosis precisas y controladas”, como decía Sabines; en cambio, las novelas y cuentos pueden leerse a buches, con la sed del que está en el desierto y encuentra un oasis. Octubre está a la vuelta de la esquina, asimismo la entrega del Nobel de Literatura. A ver qué sorpresa depara la Academia. Ojalá sea una de nuestras favoritas. ¿Y qué más en octubre? Ya lo dije, la Facultad de Estudios Multidisciplinarios campus Comitán, de la Benemérita UNACH será una de las sedes de la Feria Internacional del Libro 2026, las cuatro sedes serán Tuxtla, Comitán, San Cristóbal y Tapachula. La feria se realizará del 19 al 23 de octubre de 2026, en Comitán serán tres días: 20, 21 y 22 de octubre. En el pueblo habrá, igual que en las demás sedes: conversatorios, talleres y presentaciones de libros, la mayoría de presentaciones será de autores comitecos y autoras comitecas. Poco a poco, digo yo, nuestra feria se enriquecerá con creadores de otros lugares. Por ejemplo, viene mi amado Gutmita, desde San Ramón, municipio de Chiapa de Corzo; asimismo, vendrá desde La Trinitaria, el cronista de aquel maravilloso pueblo; también vendrá, desde la Ciudad de México, Marvey Altuzar. ¿Mirás? Así irá creciendo nuestra feria. Algún día vendrán grandes creadores de Hispanoamérica, porque hemos desperdiciado la gran oportunidad que el destino nos obsequió: esta tierra es la cuna de nuestra pichita amada, Rosario Castellanos, escritora reconocida en medio mundo. En esta sede debería hacerse un homenaje fregón a la creadora comiteca, un homenaje a la altura de quienes han obtenido el Premio Nobel de Literatura. Si ella no hubiese fallecido en ese accidente tan bobo tal vez habría estado en la lista de las candidatas, así como ahora está la Cristina Rivera Garza. Posdata: ¿octubre es el mes de los libros? Para el mundo sí, por el Nobel, y para Chiapas ¡sí!, por la Feria Internacional del Libro de la Benemérita UNACH. ¡Tzatz Comitán!

martes, 29 de septiembre de 2026

LA REINA HUIXTLECA DE COMITÁN (parte 5)

Mi mamá acostumbraba usar zapatillas, siempre buscaba el tacón más alto, era una princesa en pasarela. Con la sobrina llegó ante la escalinata del Cerro de San Cristóbal, alzó la vista y vio que eran muchos escalones. Pensó que sería muy difícil subir así. Cuando me lo contó en el Platicatorio esperaba que dijera: me las quité para subir. ¡Ay, padre! Como dijeran las argentinas: “antes muerta que sencilla”. Soportó estoicamente la subida. “Subí poco a poco, a ratos caminaba y a ratos me sentaba”. Poco a poco fue venciendo la subida, subía un rato y descansaba dos. Pero mi mamá lo logró. Muchos años después, en el año 1971 me inscribí en la preparatoria de San Cristóbal, en la nocturna, así que subía al cerro para estudiar allá. Pienso que la satisfacción de estar en lo más alto y ver la panorámica de la colonial ciudad no tiene comparación. Los viajeros expertos dicen que no importa el lugar de llegada sino el trayecto. Pienso que mi mamá no disfrutó tanto el ascenso. No sé si al estar en la cima disfrutó la panorámica o dio gracias a Dios por el término del sufrimiento y pensó cómo sería el descenso. Cuando yo subía en 1971 no me costaba trabajo alguno, estaba joven, jovencísimo, así que trepaba sin mayor problema y estudiaba una o dos horas en lo más alto. Me encantaba esa rutina que, en su momento, dio buenos dividendos, porque mis calificaciones olvidaron la casilla del seis y la casilla del siete donde estuvieron en toda la secundaria y treparon a una gloriosa casilla del nueve. Mi mamá no contó cómo fue el descenso. Tengo una fotografía donde mi mamá, muchos años puesués, está al lado de Doña Lucely, esposa de Don Gonzalo Muñoz, primer gerente de la sucursal del Banco Nacional de México, en Comitán. Ellas están en lo más alto del cerro de San Cristóbal, muy guapas, porque luego irán a un guateque. Por supuesto que Doña Lucely y mi mamá subieron en carro al lado de sus respectivos esposos. Y hablando de esposos, mi mamá me contó que al día siguiente de la trepada al cerro llegó su esposo, proveniente de Comitán y de inmediato le dijo que mi abuelita paterna, mi abuela María Bermúdez, ya quería conocer a su nuera. Mi abuela María vivía en ese momento en la casa de Comitán. De acá deduzco que, por alguna extraña razón (no quiero pensar de más), mi abuela María no asistió a la boda de su hijo con mi mamá, en la Ciudad de México. Ella, así lo intuyo, se quedó en Comitán atendiendo la casa. Al otro día, mi mamá y mi papá treparon a un auto y se dirigieron a Comitán, ciudad que se andaba haciendo del rogar, porque mi mamá aún no llegaba, la reina huixtleca aún no era de Comitán. “Salimos tarde de San Cristóbal, pero al llegar a la carretera, eran puros baches y baches. Le pregunté a tu papá: ¿por qué vamos así?”. ¿Baches? Bueno, en ese tiempo (1955) aún no habían terminado la carretera internacional, mi mamá dijo que venían trabajando desde la frontera, pero al final llegaron a Comitán, el pueblo donde mi mamá viviría más de sesenta años y fortalecería la sociedad con acciones discretas, pero llenas de pasión. Bajaron del auto, ya casi en la noche. ¿Cuál fue la reacción de mi mamá?

lunes, 28 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON LO QUE QUEDA DESPUÉS DEL NAUFRAGIO

Querida Mariana: no sé en qué instante comenzamos a ver hacia atrás. ¿Recordás la película “El ciudadano Kane”? Está considerada como una de las cintas más relevantes de la historia. El guion es atractivo, así como la interpretación de Orson Wells. Un archimillonario muere y la palabra que dice es: “Rosebud”. ¿A qué se refiere? Rosebud es la marca del trineo de madera que el gran magnate disfrutó en su infancia. Todo mundo comienza a ver hacia atrás, es como si todos, pobres, ricos, millonarios, añoráramos la etapa de la infancia. No sé en qué momento comencé a pensar en mi infancia. ¿Vos pensás en tu infancia? Claro, hay una gran diferencia de edades entre vos y yo, pero casi puedo asegurar que hay objetos o situaciones que extrañás, que ya se fueron y no volverán jamás. Cuentan que un famoso poeta español dijo: “Al lugar al que fuiste feliz no debieres volver nunca, el tiempo habrá hecho sus destrozos”. ¿Es un lugar el tiempo pasado? Sí. Yo contradigo al poeta español, con frecuencia regreso a mis lugares de infancia, lugares donde fui feliz. Y en este viaje hurgo con denuedo en el mundo de objetos y situaciones. Extraño esos lugares. En mi mente, los lugares permanecen inalterables, en la realidad hay esos destrozos de los que habló el poeta. El poeta Borges, genial argentino, dijo que cuando uno extraña un lugar, lo que realmente extraña es la época que corresponde a ese lugar. Por eso, cuando regresamos a un sitio no tenemos la misma impresión que estaba en nuestra mente. Esto resulta así, porque, tiene razón Borges, no es el lugar sino la época, el sitio puede estar ahí, con algunas alteraciones, pero la época ya se la llevó el tiempo. No sé en qué momento comenzamos a ver hacia atrás, tal vez llega un instante en la vida que nuestro vaso se llena de tantas vivencias y cuando rebosa es el momento en que volvemos la vista hacia atrás, siempre hacia atrás. El ejercicio, nos dicen los expertos, puede ser benéfico, siempre y cuando no se convierta en una obsesión ni sea una cortina que nos impida vivir el presente. El pasado puede ayudar, como pasamanos, a subir los escalones del porvenir. He llegado a ese instante, no sé en qué momento inició, pero con cierta frecuencia pienso en mi infancia, en mi casa, en los corredores, en el sitio donde jugaba, en mi mamacita y en mi papá. Jorge me dijo, el otro día, que cuando su papá vivía nunca estuvo tan presente como ahora que ya falleció, me dijo que no hay día de Dios que no piense en él, apenas despierta se le revela la imagen del padre, eso lo hace sentirse bien, dice que cuando tiene una traba en su empresa, se encierra en su oficina, invoca la presencia del padre y cuenta en voz alta el problema y pide una posible solución; dice que cuando hace este ejercicio el problema comienza a perder su peso de bulto de maíz y comienza a convertirse en una almohada llena de plumas ingrávidas. La presencia de su papá es esencial para mi amigo, pero él dice que cuando más le funciona es cuando él se convierte en niño, cuando le habla como cuando tenía ocho años y su papá lo aconsejaba. No sé desde cuándo, pero en los últimos tiempos pienso mucho en un conejito toca tambor que mi papá me trajo una noche que regresó de La Línea. Asumo que el obsequio era un juguete adquirido en la frontera con Guatemala. Era un conejito que, si le daba cuerda, tocaba un tamborcito. El juguete era de metal, no pesaba, tenía una base donde se paraba el conejito, recuerdo que toda la figura estaba recubierta con una ligera capa de terciopelo, agradable al tacto. Los colores dominantes eran el blanco y el rojo. No recuerdo más. A veces intento hallar una imagen similar en el Internet, hasta la fecha no he tenido suerte. Sé que hay gente de mi generación que también hace el mismo ejercicio que yo, buscan imágenes de un balón de cuero que tuvieron en la infancia o un instrumento musical con características especiales o muñequitos de plástico o de metal o carritos también de cuerda. Lo mismo debe suceder con las chicas de mi generación. Otro recuerdo imborrable es el libro que trajo mi tía Emelina, desde México, fue uno de los primeros libros que tuve, era de pasta gruesa, tamaño media carta, con ilustraciones a color, contaba la historia de un niño que lo llevaban a pasear a un parque y él era feliz cuando su papá, trajeado, con un maletín de cuero, llegaba del trabajo y lo abrazaba. Posdata: Rosebud, dice el multimillonario al morir. Al término de la vida sólo aspiraba a poseer el juguete que tuvo de niño. Vos sos experta en cine y sabés mucho de esta película genial. Digo que todos, a final de cuentas, no somos más que una marioneta de Orson, llega un momento en que comenzamos a añorar las cosas simples de la simple vida, las de la infancia. Vuelvo con frecuencia a los lugares que fui feliz. Vivo en este pueblo, tengo la oportunidad de entrar a la que fue mi casa de infancia. Ahora está transformada, porque el nuevo propietario tiró toda la casa y convirtió el espacio en un estacionamiento, pero esta situación me permite, como a cualquier automovilista, entrar a la que fue mi casa de infancia y reconstruir el espacio con corredores y recámaras oscuras, pero con patio y sitio luminosos, llenos de aire. Vuelvo, pero extraño mucho a mi conejito tamborero. ¿Dónde conseguir una réplica exacta? ¡Tzatz Comitán!

domingo, 27 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON LA UNIVERSIDAD ROSARIO

Querida Mariana: estuvimos en la prepa del estado. El 25 de septiembre de 2026 se celebró la EXPO – CIENCIA 2026, mi preparatoria fue sede. Muchas instituciones educativas participaron. Ah, fue una gran fiesta de la ciencia y de la tecnología. Recorrimos los diversos stands, entre ellos nos topamos con el correspondiente de la Universidad Nacional Rosario Castellanos. Un privilegio, privilegio para nosotros, para Comitán y para la región. Días antes le di una vuelta al impreso que el gobierno federal hizo circular acerca del segundo informe de la presidenta de la república. En la sección central, como era presumible, viene información acerca de los logros y proyectos del gobierno federal en el estado de Chiapas. Llamó mi atención que en el tema de educación aparece algo importante para nuestra sociedad: la creación e inauguración de la unidad de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, en Comitán de Domínguez (dos mil trescientos lugares). Por ello, cuando, en la Preparatoria del Estado encontré el stand de la UNRC lo primero que pensé fue que es la primera vez que la institución participa en este acto cultural. Su presencia, por supuesto, enriqueció la muestra. Fue como una ventana confirmando la gran oportunidad que ahora tienen nuestros jóvenes, al hallar, en el pueblo, una universidad de carácter nacional. ¿Lo dije muy pronto? Parecería que sí, es necesario aquilatar lo que la presencia de la UNRC significa para estos lares. En nuestro Chiapas decimos que la máxima casa de estudios es mi universidad, la Benemérita UNACH, por el prestigio que ella tiene. No es gratuito que hace poco más de un año, la UNACH celebró los cincuenta años de su creación. Ahora, Comitán cuenta con una institución de rango nacional. Ahora recordé que en un momento de la vida la UNACH tuvo esta categoría. La UNACH imprimió un libro de modismos comitecos de Óscar Bonifaz y en portada decía que era un libro de la Universidad Nacional Autónoma de Chiapas. Falso. La ene de la UNACH se puso porque a nivel nacional había la UACH, pero el editor, iluso, creyó que la ene era de nacional, no supo que era como una hache muda, sólo para diferenciar. UNACH es Universidad Autónoma de Chiapas. La UNRC de acá no es autónoma, sigue los lineamientos de la rectoría general. Lo que debemos celebrar es la presencia de esta universidad, que vino a ampliar el abanico de posibilidades de los estudiantes. La Benemérita UNACH ya abrió el periodo de inscripciones. ¿Sabés cuántas carreras ofrece? ¡Cinco! Arquitectura, Gestión Turística, Agronegocios, Contaduría y Administración. Por cierto, en la EXPO – CIENCIA 2026 el grupo de estudiantes de la licenciatura en arquitectura obtuvo el primer lugar en la categoría de materiales y la “insignia de oro”. Qué triunfo tan rotundo. La carrera de arquitectura en Comitán apenas inició en agosto de este año y sus alumnos ya obtuvieron un triunfo relevante. El grupo de estudiantes estuvo asesorado por nuestro amigo el arquitecto Jesús Pedrero Guillén. Te paso copia de los nombres de la chica y los dos chicos que ganaron la distinción: Liliana de Jesús Aguilar Guillén, Emanuel Antonio Pérez López y Andrés de Jesús Ventura Morales. ¡Felicidades! Yo, lo sabés, amo a la UNACH, es mi Alma Mater, después de mil intentos logré titularme ahí en la licenciatura de Lengua y Literatura Hispanoamericana. Es mi orgullo. Pero celebro que en Comitán, la presidenta Claudia haya abierto la UNRC, que honra el nombre de nuestra pichita amada, en su pueblo, en el lugar donde mamó el numen creativo que hoy celebra todo el mundo. Posdata: los alumnos de la Universidad Nacional Rosario Castellanos presentaron dos proyectos, el primero tenía que ver con Meliponicultura y el segundo con el tema de El papel de la iglesia católica ante el fenómeno migratorio. Todo muy interesante. ¡Tzatz Comitán!

sábado, 26 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON UN GRAN FESTEJO

Querida Mariana: ya viene la feria. Cualquiera dirá que estoy bolo, que la feria ya pasó. Sí, la de agosto, ya pasó. Me refiero a que viene la gran feria del año, una que se equipara con la Feria del Barro, que habla de nuestra identidad. Medio mundo dice que Comitán es una ciudad llena de cultura. Así es. ¿Puede decirse que es la capital cultural de Chiapas? No, eso sí no. Comitán sí es la capital histórica de Chiapas, ya lo dijo el escritor Carlos Román. Comitán no es la capital cultural de Chiapas, porque tal título se reparte en muchas comunidades. Chiapas es un enjambre de culturas, es un estado riquísimo en manifestaciones culturales, Comitán es una de esas ramas de gigantesca ceiba. La feria que viene, que ya está en puerta, es una feria que está relacionada con la cultura comiteca. ¿A qué me refiero? A la gran Feria Internacional del Libro de la Benemérita UNACH, que se celebrará en el próximo mes de octubre 2026. Comitán será sede, aún no hay fechas precisas, pero se sujetarán al calendario que diseñará la central Tuxtla y que contempla que será del 19 al 26 de octubre. ¿Comitán? Pronto dirán. El año pasado las presentaciones, charlas, conferencias, talleres se realizaron en las instalaciones de la Facultad de Estudios Multidisciplinarios, campus Comitán. Se supone que este año será lo mismo. Digo que en Tuxtla será del 19 al 26, en Comitán serán menos días. No sé qué días. Lo único que puedo adelantar es que el 22 habrá actividad acá, porque un amigo que presentará un libro me dijo que me espera ese día. Pronto nos enteraremos de las fechas de este guateque intelectual, que abona para la raíz cultural del pueblo. Me parece maravilloso que los creadores literarios y científicos se acerquen a la comunidad universitaria, que ésta, de igual manera, esté en contacto con el libro. Sé que acá en Comitán habrá presentaciones de libros impresos y digitales, los tiempos lo exigen, pero la mayoría de libros son impresos en papel, los clásicos, los que llevan siglos de abonar a la inteligencia humana, la real, no la artificial. Muchos compas, paisanos, estarán presentes. Recuerdo que Rafa Álvarez Solís, escritor de novelas breves, en esta ocasión no presentará un libro, sino que impartirá una plática acerca de la creación; es decir, quiere compartir su experiencia con los estudiantes, por si entre ellos hay uno o una que le interese el tema y pueda pepenar algunas ideas acerca del proceso creativo. ¿Sabés quién vendrá desde el condado de san Ramón? El príncipe de san Ramón: Abraham Gutman, viejazo maravilloso, que cuenta con ochenta y siete años de edad, vendrá a presentar su más reciente libro, uno que habla de su padre, el libro tiene un título sensacional: “El hombre que vino de Polonia: Abraham Gutman Burden”. Mi amado Gutmita fue un éxito la vez pasada, porque presentó un libro que se llama: “Los cuentos que cuenta Gutman”, que en realidad no son cuentos sino chistes, chistes que cuando los contó hizo que la audiencia se botara de la risa, porque entre los verdes y colorados había unos de alto voltaje, que los jóvenes disfrutaron. ¿Quién más estará? Estará el maestro Alfonzo Meza, con un libro dedicado a Belisario Domínguez; también estará el contador Moya, quien presentará un libro que se antoja de gran importancia, porque él es un analista de la cotidianidad comiteca y narra bien sabroso. Habrá más, mucho más, vendrá el cronista de La Trinitaria, el maestro Benito Vera, a presentar un libro de poemas, que será comentado por la poeta Marvey Altuzar; asimismo estará la escritora más joven de nuestro pueblo: Ana Sophia Ruiz Morales, quien es una niña que tiene ocho o nueve años de edad. ¡Qué maravilla! Entiendo que la UNACH nos tiene reservadas muchas sorpresas, porque como invitada de honor estará la Unión de Editores de España y se rendirá homenaje al gran poeta chiapaneco Jaime Sabines, para celebrar el centenario de su nacimiento. Posdata: habrá muchos más escritores y escritoras que participarán en la feria. Ahora recordé a Javier Trujillo con su espléndida novela “Mi deuda con Franco”; el doctor Joaquín Ramírez Aguilar con su libro “Hurjos. El despertar de tus sentidos”; la maestra Elvia Velasco; el poeta Uberto Santos; la poeta Mirtha Luz; el guatemalteco Guillermo Alfaro; la poeta Selene Argueta; el escritor Manuel Mandujano, quien ha recibido premios en España por textos breves; Ana Silvia Lara; José Ángel Aguilar García, gran cronista; Isabel Araujo; Leticia Ogando; el cronista independiente Amín Guillén; entre otros. Ah, buen platillo para el disfrute, para la reflexión, para confirmar que el pueblo tiene cultura para aventar y le sobra. Quedamos en espera de las fechas exactas, pero hacé un hueco entre el 19 y el 26 de octubre, para asistir a esta feria de la creatividad. De última hora me llega la siguiente información: en Comitán, los días de la Feria Internacional del Libro, de la Benemérita UNACH serán 20, 21 y 22 de octubre. ¡Tzatz Comitán!

viernes, 25 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON MUESTRA DE AFECTO

Querida Mariana: el Colegio Mariano N. Ruiz es la institución educativa que ha desarrollado una propuesta editorial sin parangón en Comitán. Ahora, en la celebración del cumpleaños número 76 de su fundación, el colegio presenta el libro “Testimonio de Vida”, edición que honra al maestro Jorge Gordillo Mandujano. En este libro está la voz del maestro, como si uno estuviera sentado en la sala de su casa y escuchara detalles de su vida y de su obra. Él da testimonio de su paso por la tierra y pone de relieve algunas escenas de la película donde fue actor principal. El Colegio Mariano N. Ruiz, institución educativa que se fortaleció con el trabajo del maestro Jorge, honra su memoria, a punto de cumplir dos años de su fallecimiento. Nadie puede hablar con más cercanía del profesor Jorge que el director general del Colegio Mariano N. Ruiz, el Maestro José Hugo Campos Guillén, quien fue, durante más de cuarenta años su fiel discípulo y su más cercano amigo. Te paso copia de un fragmento de lo que el director general escribió a manera de prólogo en el libro: “Conocí por primera vez al Maestro Jorge Gordillo Mandujano en el espacio que ocupaba la oficina de recepción de Doña Lily Pulido, en las instalaciones del nivel primaria del Colegio Mariano N. Ruiz, una buena mañana del mes de julio del año de 1984 (…) La vieja máquina de escribir fue testigo de nuestro primer encuentro. Aunque ya había escuchado comentarios de su fuerte personalidad y de su extraordinaria aportación al servicio de la educación, su mirada fija e intimidante desafió a un incipiente joven que daba sus primeros pasos en el universo de la administración escolar, confieso que no fue un momento agradable, la voz regia de su “amonestación” apagó mi alegría, pero emergió en mí la seguridad para debatirle el asunto en cuestión, detalle que a él le agradó y dirigiéndose nuevamente me dijo: “ya me habían hablado bien de ti”. Este momento marcó el principio de una historia bendita de cariño, admiración, honor y orgullo. Debo describir al maestro Jorge como un ser excepcional, lleno de humildad, experiencia y sabiduría; un buen padre y un mejor amigo. Siempre fue un hombre comprometido con la ética, con una singular seguridad pedagógica, de una alta calidad moral y de un magnífico compromiso con la naturaleza y con sus semejantes…” Posdata: el Colegio Mariano N. Ruiz continúa con su labor permanente de promover el conocimiento humano, de aportar valores a la juventud y de difundir la cultura. Su labor inició en 1950, en este año cumple setenta y seis de hacer patria, honra la memoria de su fundador, el padre Carlos J. Mandujano, y de quienes, desde el pizarrón, maestros, maestras, alumnos y alumnas, han contribuido al desarrollo de esta tierra bendita. Muy pronto se realizará la presentación de este libro, edición de Editorial Fray Bartolomé de Las Casas. ¡Tzatz Comitán!

jueves, 24 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON GRAN INICIATIVA

Querida Mariana: te cuento: por iniciativa de mi amigo, el Maestro Enrique García Cuéllar, se creó el programa UNICACH MAYOR. Genial propuesta que atiende a un grupo específico de nuestra sociedad: personas de más de sesenta años de edad. La rectora aceptó que la UNICACH avalara tal programa, así, un día comenzó a funcionar en Tuxtla Gutiérrez, resultó un éxito. El programa ya se amplió para Comitán. ¡En hora buena! El lunes 7 de septiembre de 2026 inició la UNICACH MAYOR en la Casa Museo Dr. Belisario Domínguez. La conferencia inicial la dictó el Maestro Enrique García Cuéllar, con el tema: “Dudas sobre el idioma español”. Dora Patricia Espinosa y yo tuvimos el honor de acompañar al Maestro y a Gina Vidal (coordinadora del programa en Comitán) para echar la botana en el restaurante Tío Javi. Al terminar de comer cada uno fue a arreglarse para ir a la sesión histórica. La licenciada Margarita Cancino Crocker, directora de la Casa Museo Dr. Belisario Domínguez, de manera generosa permitió que cada lunes, de cinco de la tarde a siete de la noche, se desarrollen las actividades de esta novedosa propuesta: UNICACH MAYOR, que ya ha despertado interés en otras partes, por su original oferta. En su participación, el Maestro García Cuéllar saludó a la audiencia dándoles la bienvenida y recalcando que, a partir de ese instante, eran universitarios. Vi sonrisas en los rostros de gente de más de sesenta años. Al final del periodo de conferencias y charlas, los asistentes recibirán un diploma por parte de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas. El Maestro Arturo Novelo integró un grupo de WhatsApp con los asistentes, quienes ya forman parte del grupo fundador de este programa UNICACH MAYOR en Comitán. La invitación sigue abierta para todas las personas mayores que deseen convivir y apreciar los conocimientos que ahí se comparten. La segunda sesión fue el día 21 de septiembre de 2026, tuve el honor de impartir una plática con el tema: <“Balún Canán” y el Comitán actual>, donde hicimos un ligero recorrido por nuestro pueblo, lugares que aparecen mencionados en la novela de Rosario Castellanos. Como la mayoría de asistentes fueron personas que viven en el pueblo identificaron el entorno presentado a través de videos realizados a propósito de la plática. Ellos y ellas participaron con la lectura de los fragmentos de la novela de nuestra pichita amada e hicieron comentarios pertinentes. Por fortuna, en Comitán, igual que en la ciudad capital de Chiapas, el programa es exitoso: jonrones con casa llena. El próximo lunes 28 de septiembre estará la primera ponente del programa, la maestra Aurorita Avendaño, escritora y gran experta en vainas de nuestra identidad comiteca. Actualmente vive en el barrio de Nicacoloc (nombre sublime), pero su infancia y adolescencia transcurrieron en el barrio de San Sebastián. Posdata: el lema de la UNICACH es “Por la cultura de mi raza”, que tiene un gran acercamiento con el lema de la máxima casa de estudios profesionales de nuestro país, la UNAM: “Por mi raza hablará mi espíritu”. La raza que habita Chiapas proviene de una gran estirpe, de milenios. En tal lapso, la cultura ha formado una gran ceiba, cuya fronda da sombra y cobijo a las nuevas generaciones y permite hallar nuestra identidad. La UNICACH sigue abonando a la cultura de nuestra raza. ¡Tzatz Comitán!

miércoles, 23 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON GATO

Querida Mariana: el juego del gato es sencillo, casi simple. Tomás una hoja, dibujás dos líneas verticales paralelas y luego dos líneas horizontales paralelas que intersecan a aquéllas, con lo que se logra un entramado con nueve casillas, nueve, como si fuera un mínimo homenaje a nuestra tierra de nueve luceros, porque en Comitán, como en todos los pueblos del mundo, también hay gatos y mucha gente que los ama, que los cuida, que los protege. También hay cabrones que les gusta “jondear” gatos. Pobres mortales, indecentes. El juego del gato es sencillo, mi Paty colgó un lazo con bolitas de estambre debajo de un sofá y el gato (Félix, llegó a casa con ese nombre también simple) se divierte jugándolo. Con la manita lo mueve y luego el gatito se recuesta, queda panza para arriba y sigue golpeando con destreza. Muchos escritores han tenido como mascotas preferidas a los gatos. Julito Cortázar amaba a los gatos, hay varias fotografías donde aparece el gato de Julio en el departamento de París. Recién lo escribí y llamó mi atención lo que dije: el gato de Julio. Una vez leí un cuento de Eugenio Epaminondas donde aparecían gatos, donde un escritor, como si fuera Fantomas que tenía chicas con nombres del zodiaco, los había bautizado con los meses del año. Tenía doce. Así que no era ninguna novedad que alguien dijera: el mes que más me gusta es diciembre y el gato hiciera su aparición al escuchar su nombre. El cuento de Epaminondas es un drama, porque un día aparece muerto el escritor y el estudio forense determina que murió por el ataque de un gato. ¿Quién de los gatos fue, quién de los meses? Un experto forense lanza la teoría que pudo no ser sólo un mes, sino todo el año. Por ahí va el cuento. Es muy interesante. El otro día vi una entrevista que le hicieron a Juan Villoro, él permanece sentado en un sofá, de pronto, en la pantalla aparece la cabeza de un gato, en primer plano, el gato está viendo a su amo, hay un instante en que se sube a las piernas, Juan lo recibe, lo acaricia y el gato se acomoda en forma placentera y ahí se queda en toda la entrevista, como un testigo de honor. El gran Monsiváis era amante de los gatos, hay muchas fotografías donde aparece el escritor al lado de uno o más de sus gatos. Todo mundo sabe que Monsi bautizó a sus gatos con nombres bien simpáticos: Miau Tse Tung, Fray Gatolomé de las Bardas, Miss Antropía y uno más que lo bautizó, no sé la razón, como Peligro para México. Sí, tenés razón, algunos están muy fumados, es un mero juego literario, porque los gatos, que son animalitos bellos, exigen nombres sin complicaciones. El de Miau Tse Tung se me hace un prodigio, los otros están muy metidos con calzador, pero llaman la atención, porque se salen del territorio de lo común (por ejemplo, el gatito que ahora tenemos en casa se llama Félix. Ah, pucha, el bautizador no le pensó mucho. Digo que con ese nombre se lo regalaron a mi Paty, así que respetamos su “denominación de origen”). La pregunta es recurrente: ¿cuál es tu animal favorito: gato o perro? Es un verdadero tormento para quienes aman a ambos animalitos. Si me preguntás a mí, ya descubrí que mi animalito favorito es el gato, por sus características “personales”. Cuando llegamos a casa la perrita (que en paz descanse) hacía mil manifestaciones de alegría; en cambio el gato apenas levantaba la cabeza, abría los ojos y volvía a dormirse. Además, he descubierto con el paso del tiempo que el gatito no deja de ser niño. ¿Has visto cómo duerme el gato? Me encanta ver cómo se coloca como pichito, con las patitas dobladas; claro, a veces es un deshonesto, porque abre las patas y así se queda, pero, a final de cuentas, parecería que juega, incluso en sus sueños. Recomiendan tener cuidado, porque los gatos sacan las uñas. Sí, hay que ser cuidadoso. Yo respeto mucho al gatito, sólo en las mañanas cuando me levanto de la cama y voy a la sala, él se acerca, maúlla, con lo que interpreto que debo acariciarlo, lo hago, lo hago, porque al principio pensé que él pedía algo de cariño, luego entendí que se acerca porque quien necesita afecto soy yo, cuando él nota que estoy más necesitado de afecto se queda más tiempo conmigo, ronronea y regresa para darme más vida. Pasado ese instante, no volvemos a acercarnos, él pinta su raya y yo respeto esa raya, que es como la que pinta el merolico: atrás de la raya, que estoy trabajando. Posdata: sí, me gusta el carácter de los gatitos. Si quieren algo lo piden, si no viven su autonomía. Me encanta el poema de la polaca Wislawa Szymborska, que se llama “Un gato en un piso vacío”. La poeta logra transmitir el desconcierto de un animalito cuando el amo no vuelve, porque ha fallecido. Félix, el gatito de casa, quedó turulato cuando falleció mi mamacita y días después su amiguita la perra Pigosa. Hoy vive la vida con lo que le queda en casa. ¡Tzatz Comitán!

martes, 22 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON UNA NOTICIA SENSACIONAL

Querida Mariana: mirá la fotografía, por favor. No sé de dónde la robé. Es una fotografía institucional, pero es una noticia maravillosa. ¿Ves la importancia del acto? El doctor Eduardo Ramírez Aguilar, gobernador del estado de Chiapas estuvo en Comitán, en la Sala de Cabildo, del Ayuntamiento comiteco, para la firma de la Constitución de la Zona Metropolitana de Comitán de Domínguez “Balún Canán”. ¿Qué día fue? El 19 de septiembre de 2026, día histórico para la región, en el mes donde celebramos la Independencia de México. En cuanto vi la fotografía que anexo entré al Internet para buscar datos: ¿qué significa la Zona Metropolitana? Mirá qué encontré: “Es una región urbana formada por una ciudad principal y varios municipios o localidades vecinas que dependen de ella”. ¿Mirás la trascendencia del acto? Mis amigos arquitectos urbanistas, sobre todo, tienen bien apersogado el tema, además de otros profesionales. Después de hallar la definición de Zona Metropolitana, pedí al Internet me diera ejemplos en nuestro país. Me dio lo que todo mundo intuye: la más grande Zona Metropolitana de México es la Zona Metropolitana del Valle de México, que conecta 16 alcaldías de la Ciudad de México, muchos municipios del estado de México y algunos municipios de Hidalgo y Morelos. ¡Padre eterno, es inmensa! Entiendo que tu tía Elena vive en la alcaldía Coyoacán, ¿verdad? No me hagás mucho caso, pero parece que también la poeta Marvey Altuzar vive en esa alcaldía, que antes era delegación. Hay más ejemplos: Zona Metropolitana de Monterrey, Zona Metropolitana de Guadalajara. Con los ejemplos comienzo a dimensionar lo que es, a partir de hoy, la Zona Metropolitana Comitán de Domínguez “Balún Canán”. Alguien podrá decir que estamos lejos de las Zonas Metropolitanas mencionadas. Sí y no. Sí, porque la nuestra es una pichita. No, porque nuestra zona es altamente productiva y rica en aspectos culturales; es decir, si le echamos montón y capacidad el proyecto puede caminar para un óptimo desarrollo donde se beneficien los municipios integrantes y, por consecuencia, las sociedades que los habitan. El primer complejo para erradicar es la utilización permanente de la nueva denominación. Todas las personas que habitamos en los municipios de Tzimol, Las Margaritas, La Independencia, Las Rosas, Maravilla Tenejapa, La Trinitaria y Comitán, debemos comenzar a emplear el término. Casi casi como si alguien preguntara: ¿dónde vivís? La respuesta inmediata debe ser: en la Zona Metropolitana Comitán de Domínguez “Balún Canán”. ¡Cuánta grandeza! ¡Cuánta historia! ¡Cuántos amaneceres, cuántas madrugadas líquidas! La iniciativa es genial. Me encantó el nombre de nuestra Zona Metropolitana, porque, ahora sí, engloba los nombres más simbólicos de esta región: el nombre antiguo y el nombre contemporáneo de la ciudad centro de la zona. En ambos nombres están, también, vinculados los nombres de Belisario Domínguez y el de nuestra pichita amada: Rosario Castellanos. Con el nombre de la zona se coloca en la memoria del mundo el nombre de la primera novela de Rosario, nombre que es conocido en muchas partes del globo terráqueo. Aplausos para quienes fueron los padrinos de nuestra Zona Metropolitana porque el nombre logra sintetizar mucho de nuestra esencia. Esto somos, de esto estamos hechos, de la raíz prehispánica y de la esencia que nos legó la delegación castellana. Nada podemos cambiar del pasado, pero sí podemos formular nuestro porvenir, un porvenir que podemos hacer grandioso, como se merece nuestra tradición cultural. Somos ya siete municipios integrados a la Zona Metropolitana Comitán de Domínguez “Balún Canán”. Posdata: le echemos montón, en forma inteligente, podemos ser la gran Zona Metropolitana del Sur del país. ¡Tzatz Comitán!

lunes, 21 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, EN BÚSQUEDA DE IDENTIDAD

Querida Mariana: La Independencia lo halló, el plato tradicional es el Jub’al ich. Alguien preguntó: ¿cuál es el plato tradicional de Comitán? Nadie halló la respuesta precisa. Todo mundo hizo un recorrido amplio por la amplia gastronomía comiteca, riquísima. Fueron tantos los platillos que aparecieron que, en el descarte, fue imposible hallar uno solo. La respuesta no es sencilla ni simple. En un recorrido por los puestos de los doce estados invitados en el Segundo Festival Gastronómico, de La Independencia, la gente halló multitud de propuestas; es decir, cada estado presentó más de un platillo. Un chef comentó que era una mínima muestra de lo que cada estado posee. Es cierto, una muestra gastronómica de Chiapas contiene multitud de platillos. El chef Francisco Utrilla, de Las Margaritas, presentó, entre otras exquisiteces, un pan de elote de tres leches sobre una cama de tzejeb, mezcla insólita de sabores que hace un maridaje perfecto. ¿Cuál es el platillo característico de esa tierra? ¿El tzejeb? ¿Y Comitán? ¿El chinculguaj? ¿De veras? La chef de Guanajuato trajo el “caldo de zorra” que ya te dije es un platillo que obtuvo un primer lugar nacional, pero además ofreció “arrieras”, que son como gorditas rellenas de frijol, pero cuya masa no sólo contiene el maíz martajado, sino que lo mezcla con cacahuate, lo que le da una consistencia especial y deliciosa. El chinculguaj que presentó el chef de Las Margaritas lo acompañó con chicharrón prensado, crema, queso, una delicada hoja verde y toques de salsa con cebolla morada, todo muy gourmet, con altura. ¿Cuál es el platillo característico de San Cristóbal? ¿La sopa de pan? ¿De veras? ¿Y el platillo característico de Tuxtla, y el de Tapachula, y el de Pijijiapan? No lo sé. Los expertos pueden darnos una idea de ello. ¿Qué sucede con la cocina del mundo? Lo mismo, es variada y extensa. No sé qué pensás vos cuando alguien menciona Francia. ¿Baguete, igual que yo? ¿Qué pensás cuando escuchás el nombre de Italia? ¿Pizza? En mi nostalgia del otro lado del mar aparece una bebida que no se da en estas regiones del Comiteco: Sambuca, porque hay una marca con el apellido Molinari (según testimonios fotográficos que me envían amigos que han ido a aquella tierra de Umberto Eco. Arenilla revista estará en la FIL de Guadalajara 2026 y saludaremos a la delegación de Italia, invitada de honor). Pero, andábamos en comida para el cuerpo, no para el espíritu. ¿Cuál es la comida más representativa de Argentina? Parecería que en cuestión de bebidas no hay confusión: el mate es el ganador absoluto. ¿En Comitán el atol de granillo? Tal vez la respuesta pueda encontrarse, no necesariamente en los chefs, en los expertos, sino en los comensales, los que a diario mueven la mandíbula y se convierten en exquisitos disfrutadores de la comida. Hay platillos comitecos que han perdido preeminencia. Hay gente que todavía disfruta de un buen hueso asado. Mi compa Armando, quien ahora radica en Tuxtla Gutiérrez, siempre que viene a Comitán, pasa temprano al Mercado Primero de Mayo y pide que el carnicero pase por la sierra un hueso de tales y tales proporciones, como todo un experto. Cuenta que al llegar a Tuxtla lo prepara. No tengo ni idea qué hace, pero si lo hace es porque en la juventud aprendió a hacerlo acá en Comitán. ¿La chanfaina? No lo sé. No sé qué llevaría un chef comiteco a una Feria Gastronómica en España. No lo sé. ¿Llevaría butifarra a la tierra donde se inventó? No lo sé. Tal vez para demostrar el sabor que en Comitán se ha vuelto tradicional y no tiene parangón en el mundo. La pregunta no es sencilla. Del amplio abanico es difícil elegir, porque los sociólogos y antropólogos deben hallar elementos para decir es tal platillo. No hay modo de elegir, todo parecería ser de la propia tierra, de tener un poco de esto y un poco de aquello, dos dedos de tal y una pizca de otro tal, pequeños gránulos que son de esta tierra, que sólo acá se da, que sólo acá la lengua sabe reconocer. No lo sé. Todo es tan amplio, tan vasto, como la tierra donde aparecen los tapacaminos. Posdata: ¿cuál es el platillo que nos da identidad? ¿Se puede elegir uno, uno que se diga que en efecto es bien comiteco, algo que nos una como nos une esa palabra que se dice cotz, que ni siquiera es nuestra, porque la robamos de otra lengua, una que no corresponde a la lengua que hablamos todos los días, a la lengua con la que te escribo, con la que te digo que sos bien bonita? ¡Tzatz Comitán!

domingo, 20 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON FESTIVAL GASTRONÓMICO

Querida Mariana: ¡un éxito! Si la primera muestra gastronómica fue exitosa, el segundo Festival Gastronómico Jub’al ich superó las expectativas. Ah, qué delicia de acto cultural. Empleo la palabra delicia en todos sus conceptos, por el sabor de la oferta gastronómica y por la hornilla de la realización. ¿Qué decir de la chamba que realiza el presidente Sebastián, en el municipio de La Independencia, acompañado por su Cabildo? Sólo fanfarrias se merecen. En el plano cultural no existe ayuntamiento a la redonda y puntos intermedios que supere lo que realizan, acompañados por el poeta Arbey Rivera, director de arte y cultura. ¡Qué iniciativas tan fastuosas y resultados tan brillantes! En esta ocasión invitaron a doce estados de la república mexicana para exponer su riqueza gastronómica. ¿Imaginás lo que esto significa? Pensá en un gran corredor donde a tu paso te ofrezcan exquisiteces que difícilmente se comen en el día a día, porque para probar esos platillos uno tiene que viajar a Sinaloa, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Tabasco, Ciudad de México, Hidalgo, Guanajuato, Colima, Zacatecas, Jalisco y, por supuesto, Chiapas. ¿Me atrevo a decir que jamás habíamos tenido cerca del pueblo una oferta semejante? Dos días estuvieron contemplados para el Festival Gastronómico 2026, el 19 y el 20 de septiembre. Dora Patricia y yo estuvimos desde temprano el sábado 19. El presidente municipal constitucional de La Independencia, en el acto inaugural, resaltó algo esencial: en el pueblo de La Independencia se celebra a México en el mes patrio. Antes del protocolo saludamos a la Maestra Galia Ovalle, presidenta del DIF municipal, y, por supuesto, al ingeniero Sebastián López. Presenciamos el encendido del fogón tradicional, que inició con una danza interpretada por tres bellísimas niñas, coordinadas por la maestra Cristel Aguilar, y la participación de un grupo tradicional con varios tamboreros y un pitero. Después de la inauguración oficial hubo una visita a las diferentes mesas, perfectamente distribuidas en los corredores del parque recreativo, lleno de árboles, de aire. Por ahí tuvimos el privilegio de saludar a los invitados especiales: la maestra Angélica Altuzar Constantino, directora de Coneculta; la diputada federal Carmelita Moreno; el licenciado Alejandro Albores Peralta, quien llegó con la representación del gobernador de Chiapas; la maestra Flor Gómez, directora del Celali. Mientras Dora Patricia andaba en la chamba, me dediqué a platicar con los cocineros tradicionales y dar una vueltita para ver qué podíamos comer. Dora Patricia me dijo que pidiera doble, confió en mi gusto. No dudé, en la primera versión probamos los “tlayoyos” de Puebla, así que repetimos color y número (a diez pesos cada uno, baratísimos y exquisitos); agua de tuna, de El sazón de María Inés (de sabor excelso); “arrieras”, de Guanajuato, y del mismo estado un guiso que obtuvo el primer lugar a nivel nacional: “el caldo de zorra”. Este caldo, contrario a lo que parecería augurar su nombre, ¡no contiene carne! Es un caldo vegano, una orquídea real de la gastronomía mexicana, se llama así, porque está hecho con xoconostle, que es un fruto que cuando cae del árbol es alimento favorito de las zorras. Lo solicitamos con la chef María de Lourdes Camarena y en una mesa, debajo de la sombra de árboles con edad de más de treinta años, la degustamos. Nuestro paladar se llenó de sabores exquisitos. Pensé que igual que nosotros decenas y decenas de personas que acudieron también estaban gozando este festival, feria, guateque, porque la marimba del municipio amenizó el acto. Por ahí saludamos a la poeta Mirtha Luz Pérez, en cuanto la vi me puse a echar un pasito tuntún y ella, siempre generosa conmigo, me acompañó, para que no bailara solo. Ah, qué privilegio el mío. ¿Mirás lo que digo? Hasta el ave de la poesía se regodeó en este gran guateque, que seguirá el día domingo 20 de septiembre, de diez de la mañana a cinco de la tarde. Posdata: Como a la una y media de la tarde se oscureció el cielo, a lo lejos se escucharon truenos. Me acerqué a la directora de Coneculta, que argüendeaba sabroso y le dije: “mirá, hemos pedido desde hace seis meses que llueva y nada y ahora parece que se soltará el aguacero", y ¡se soltó, se soltó en grande!, como si el dios Tláloc hubiera dicho: ¿quieren lluvia?, ahí les va algo galán. Llovió galán. Si los organizadores merecen fanfarrias, las mismas van para los cocineros y cocineras tradicionales que viajaron horas y horas de diversos estados para estar con nuestra gente, ofreciendo lo mejor de ellos y ellas. Fanfarrias que alcancen el cielo, porque con gran humildad y pasión fueron el corazón de este festival; asimismo, nuestras cocineras locales y chefs que dirigen los afamados restaurantes que han dado lustre a La Independencia. ¡Qué gran viaje por el sabor y el conocimiento! El fogón estuvo prendido y encendió el espíritu de todos los que estuvimos ahí. Sábado 19 y domingo 20 de septiembre, días gloriosos, granos de luz para alimentar el alma. ¡Tzatz Comitán!

sábado, 19 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON INTELIGENCIAS ARTIFICIALES

Querida Mariana: ¿ya viste que quieren espantarnos? Lo están logrando. Dicen que la IA (Inteligencia Artificial) puede salirse de control y provocar el fin del mundo. ¿Mirás lo que dicen? ¡Oh, my God! (así, en inglés, para que suene más espectacular). Es como si alguien estuviera a punto de apretar un botón e iniciar la cuenta regresiva: 9, 8…4, 3, 2, 1, Ignition (adiós, hermano, si te vi ni te conocí). La Biblia habló del fin del mundo y nos dijo que una tarde llegaría el juicio final, los muertos resucitarían y, en el rapto, los millones de vivos, los elegidos, también gozarían de la vida eterna. Pero, la Biblia jamás dijo que el Juicio Final habría sido provocado por una Inteligencia Artificial, ¡artificial!, por así decirlo: un Dios robótico, una máquina inventada por el hombre. Esto da elementos de reflexión para todos los agnósticos que juran que Dios no es más que un invento del hombre. ¡Tómala! Pues sí, parece que el ser humano ha sido capaz de inventar otro Dios, uno hecho con el conocimiento de los hombres y mujeres que, llegará un momento, será más que un invento humano y se convertirá en un ente autónomo que destruirá a su creador. ¡Santo Dios, jamás la CF (Ciencia Ficción) llegó a tales niveles! Ahora, la realidad ha superado a la ficción, como siempre se aseguró. ¿De verdad sucederá esto? El otro día platiqué el tema con tío Asunción y él, acariciándose la barba, muy estoico, dijo: “muerto el chucho ¡se acabó la rabia!”; es decir, el tío piensa que el ser humano, por el momento, tiene chance de hacer caca al monstruo de la Inteligencia Artificial y con ello regresar a la tranquilidad absurda de todos los días. Pensé que el tío no estaba mal encaminado. Si un monstruo llega a tu casa y amenaza a los tuyos, ¿qué sería lo deseable? Tomar un rifle y sorrajarle dos balazos, uno en la cabeza y el otro en la otra cabeza. Muerto el monstruo se terminaría la amenaza. ¿Lo harán? ¡No! Los creadores de la IA son padres con intereses macabros. Nuestra inteligencia natural apenas alcanza a vislumbrar lo que podría suceder si esta IA tomara propias determinaciones. En la CF hemos visto casos donde las máquinas se convierten en potencialidades autónomas y rebasan a sus creadores. Pero, siempre, siempre, en novelas, cuentos y películas la inteligencia del ser humano es capaz de acabar con los robots rebeldes. ¿Cuándo en Comitán pensamos que esto tan guajiro podría tomar visos de realidad? Oh, oh. ¿Cómo será el fin del mundo? ¿Nada quedará de Comitán? ¿Ni siquiera un chorro de La Pila? San Caralampio es protector contra las pestes, ¿esto de la IA no es una peste? ¿Quién es el santo o la santa que nos protege contra la robótica? Quieren espantarnos y lo están logrando, porque todo aquello que es desconocido genera inquietud. Nosotros, en el teléfono celular hacemos uso de la IA, tengo amigos que han convertido a la IA en su consejero personal, hablan con ella, la bautizan con nombres para tener cierta cercanía. Yo, lo confieso, he hecho uso también de la IA. Es una verdadera maravilla. Tengo amigos que la usan con inusual frecuencia para todo. La IA se ha vuelto algo tan cercano que ha comenzado a sustituir a amigos cercanos, a mamás, a hermanos, a papás, a abuelos, a médicos, al entrenador, a la maestra. Los jóvenes pueden hacerle preguntas que no se atreven a decirles a los papás o a las mamás. Resulta que la IA es una consentidora, como si quisiera mostrarse como una gran amiga, cuando, en realidad, es un monstruo que terminará eliminándonos de la faz de la tierra. ¿De verdad así será? ¿Es algo así como crea cuervos y te sacarán los ojos? ¿No habrá poder humano capaz de contrarrestar a la famosa IA? Posdata: nos quieren asustar y lo están logrando. Muchos amigos me dicen que es parte del juego clásico del poder, que sabe que el temor es el principal aliado, el que mantiene atajada a la sociedad, con las eternas amenazas. Los que conocen el sabor de la vida recomiendan no hacer caso a estos vaticinios, dicen que miles de veces los seres humanos hemos estado sometidos a falsas predicciones. El mundo ha acabado miles de veces y lo cierto es que, hasta la fecha, no ha ocurrido. Sugieren hacer lo que los sabios recomiendan: vivir el presente. Lo de la IA es un poder que está muy lejos del compa que vende fruta en el mercado Primero de Mayo o de la que está sentada en el parque central, mi parque, tomando un helado del compa que se pone debajo del árbol que está cerca de la escultura de Luis Aguilar Castañeda, nuestro paisano. ¿El mundo está a punto de agotarse por la malignidad de la IA? ¡Ah, saber compa, saber! ¡Tzatz Comitán!

viernes, 18 de septiembre de 2026

LA REINA HUIXTLECA DE COMITÁN (parte 4)

Así, mi mamacita no recibió una buena bienvenida a su nueva casa: Chiapas, que fue su primer hogar, pero de 1945, más o menos, hasta 1955, ella vivió en la gran Ciudad de México. Cuando se casó, ella dejó todo, incluso la casa cuyo enganche inicial dio su papá, mi abuelo Enrique Torres; dejó todo para seguir a mi papá en la gran aventura, llegar a un pueblo desconocido: Comitán. Pero, Comitán se hacía la interesante, porque esquivaba la llegada de mi mamá. Mi mamá contó: “al otro día, tu papá se vino a Comitán, pero solo; yo me quedé con mi cuñada”. Acá advierto un rasgo de la personalidad de mi papá, mi papá siempre se mostró muy generoso con sus amigos y con sus parientes, por eso, no le importó dejar sola a su esposa, era importante que ella acompañara a su hermana en ese trance tan difícil, mi tía Lolita estaba a punto de que naciera su criaturita y había perdido a su esposo, mi mamá podía ser una buena compañía. Así, mi mamá se quedó en San Cristóbal, dos días, los días que mi papá vino a Comitán a ver sus negocios, ya que los había dejado durante un tiempo largo: el tiempo que viajó a la Ciudad de México para casarse y todos los días que había tardado el viaje de luna de miel, que, según lo que mi mamá contó, fue como de un mes en el estado de Veracruz. Mi mamá dijo en el Platicatorio: “tu papá vino a Comitán a ver los negocios de aquí, porque tenía un montón de negocios: la cerveza Carta Blanca, la Coca Cola, tenía la corresponsalía del Banco Nacional de México, vendía sombreros -había adornadoras, que adornaban los sombreros- y vendía manta por piezas. Ah, había muchos negocios”. Todos estos negocios estaban concentrados en la casa que le dieron rentada, a media cuadra del parque central, casa grande, de cuatro corredores, muchas recámaras, patio central y un sitio en la parte trasera. La casa era propiedad de una señora que vivía en la Ciudad de México, una señora muy fina, de apellido Esponda. Yo la conocí de niño, porque en una ocasión llegó a su casa, abrió un cuarto que tenía reservado, ahí guardaba muchas piezas de valor: cuadros, lámparas y cajas donde tuve el privilegio de revisar postales y sobres con sellos postales de muchos países del mundo. Mientras tanto, mi papá se ponía al corriente de los negocios que había abandonado y dejaba órdenes para el tiempo que tardaría en Villaflores para atender el negocio de su hermana: la venta de cerveza Carta Blanca. Además, entiendo, el recién casado ya anhelaba volver con su esposa. Mi mamá continuó con su recuerdo: “tu papá vino dos días, yo me quedé allá, en San Cristóbal, con la cuñada, con pura gente desconocida, una de sus hijas me dice: tía, te voy a llevar a pasear al cerro de San Cristóbal, bueno”. Entiendo que la familia de mi tía también se veía obligada a atender a mi mamá, la nueva integrante de la familia, querían quedar bien con ella. Mi tía tuvo varios hijos varones y varias mujeres. Este recuerdo lo escribo el 17 de septiembre de 2026, hace pocos días, la familia recibió la noticia del fallecimiento de una de las hijas de tía Lolita: Lilia del Carmen Díaz Molinari, quien nació en 1935, se casó con el señor Islas y radicó en la Ciudad de México. Mi mamá contó que ella acostumbraba usar zapatillas todo el día, porque su trabajo en la Ciudad de México así lo exigía: “yo usaba el tacón más alto, yo quería ser más alta”, cuando la sobrina la invitó a ir al cerro de San Cristóbal, mi mamá se arregló (siempre lo hacía, sus amigas siempre alababan el buen gusto para vestir. Casi puedo decir que si debía sacar la basura ella se vestía con elegancia para hacerlo). Salió en compañía de su sobrina: “cuando veo las gradas, y ella me dice: “vamos a subir allá, yo vi las gradas”.

jueves, 17 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON LITERATURA

Querida Mariana: hace años, no sé cuántos, Mario Vargas Llosa dictó una charla acerca de la importancia de la literatura. Con la capacidad de expresión que poseía dijo que las mujeres leen más que los hombres y añadió: “las mujeres se dedican mucho más a actividades artísticas y humanistas en nuestro tiempo, que los hombres, por eso la cultura va tomando más un sesgo femenino…” Lo dijo hace años. ¿Es así? Por supuesto que sí. En Comitán y la región vemos esta realidad. Muchos actos culturales son organizados por mujeres. Las mujeres son mayoría en el sector cultural, hay promotoras, lectoras y creadoras. ¿Cuántos promotores culturales hombres? El número es menor, ha decrecido. En la actividad teatral vemos que son mujeres las promotoras, las directoras, las creadoras de obras y, por supuesto, ellas no sólo dirigen sino también actúan. Cuando en los años setenta había una ligera mayoría de hombres actores, hoy, aparecen más actrices. Asimismo, en la poesía, en los últimos tiempos, son las mujeres que presentan libros. ¿Qué hombre ha presentado un libro de poesía en los tiempos recientes? Es difícil mencionar nombres, en cambio, es fácil recordar a más de dos poetas mujeres. De lo dicho por Mario Vargas debo rescatar el primer elemento: “las mujeres leen más que los hombres”. En forma chusca, Mario comentaba que al término de una presentación se acercaban hombres con sus libros y pedían un autógrafo para la esposa o para la hija, él preguntaba: “usted, ¿no lee?”, ¡no!, era la respuesta, no tengo tiempo y, con ironía, Mario dijo que ellos, los hombres, se dedicaban a cosas más importantes. ¿Lectura? ¡Pérdida de tiempo! Si las mujeres leen más es lógico que escriban más, porque, lo sabemos, todo escritor debe ser antes un buen lector, casi es regla matemática: si hay una buena y vasta lectura hay una vasta y buena creación (se nota, de inmediato, cuando un escritor o escritora no ha leído lo suficiente). Además, está aquello de que Salamanca no presta lo que natura no da, si no hay una verdadera vocación y un talento natural la obra será menor, aunque hay gente que con tesón logra llegar a niveles más que decentes. Para los amantes de literatura y para los que están pendientes de las quinielas de la entrega del Nobel de literatura se les puede casi casi asegurar que este año 2026 será para una mujer, un poco como para no contradecir la corriente mundial: las mujeres son las que más leen y las que, ahora, están más en el reflector y en la pasarela intelectual. El otro día fui a la librería Diodati y adquirí el libro “Mundos alternos. Selección de cuentos escritos por las pioneras de la ciencia ficción del siglo XX a partir de ¡el futuro es mujer!”, cuya antologadora es Lisa Yaszek. ¿Mirás la frase que remata el larguísimo subtítulo? ¡El futuro es mujer! Casi como si hubiese seguido el pensamiento de Mario. Por algo, la IA es femenina, la inteligencia siempre lo ha sido. Posdata: en el Comitán actual hay un gran movimiento femenino intelectual. Ellas son lectoras, promotoras y creadoras. Estoy pendiente de la creación, hasta el momento digo, por ejemplo, que no ha aparecido la gran poeta de estas tierras, en San Cristóbal ya apareció, está Mónica Zepeda. Acá no. Ojalá pronto. ¡Tzatz Comitán!

miércoles, 16 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON MÚSICA

Querida Mariana: no recuerdo el nombre de ella. De vez en vez llegaba al departamento en la Ciudad de México. Era amiga de los compas de la palomilla, no sé si de los Robles o de los Román. Al final nos hicimos amigos. Ella disfrutaba mucho cuando estábamos reunidos, tomando la copa y yo estornudaba, cuando ella decía ¡salud!, yo decía ¡salud! y brindábamos. Lamento no recordar su nombre, lo que sí recuerdo es que en una ocasión, mientras yo servía unas papitas en un plato donde ya había cacahuates, ella me tomó de la mano, me vio y preguntó: “¿a qué te suena la vida?”, yo, como siempre, no supe qué responder, ella sacó un casete, lo puso en el aparato y comenzó a sonar Barry White. Todos aplaudimos y Jorge la sacó a bailar (tal vez, ahora lo pienso, su primer amigo fue Jorge). En la casa de Jorge, en Comitán, frente al templo de El Calvario, escuché, cuando estudiábamos la prepa, a Barry White por primera vez, las hermanas de Jorge ponían el disco con frecuencia, la música del negro genial se extendía por todo el patio central de la casa, iluminado, lleno de aire, con pocas plantas. Digo esto, porque, a pesar de que no he sido un gran amante de la música, un apasionado escucha, tengo en mi espíritu algunas notas musicales que me han marcado. Ahora está de moda hacer playlist, yo nunca lo he hecho, tal vez no lo haré, pero me he dado cuenta que si la hiciera, mi playlist estaría conformada, en su mayoría, por canciones de los años setenta, sobre todo, en inglés, a pesar de que no sé hablar inglés. Entiendo que hay gente que no se quedó encerrada en un tiempo, mi Paty, por ejemplo, escucha de vez en vez a los Bee Gees, que fue un grupo que amó en su juventud, pero ella, todas las mañanas, le pide a Alexa que le ponga música de Keshi (que, entiendo, es un grupo coreano, de estos tiempos), nunca he escuchado que ella le pida a Alexa música de los Bee Gees; es decir, ella no se quedó encerrada en la burbuja musical de su juventud, sigue escuchando la música de ese tiempo, pero también la de los tiempos actuales. ¿Yo? No, mi niña amada, ¡no! Si hiciera una playlist nada habría de estos tiempos. ¿De veras? De veras, porque nada escucho de estos tiempos. A veces, en el TikTok me aparecen unos segmentos musicales contemporáneos, paso mi dedo y digo ¡next!, nada hay que llame mi atención. Me quedé encerrado en los setentas. Algún psicólogo podrá decir qué clase de complejo llevo arrastrando. Mi playlist tendría, por supuesto, a Barry White; también incluiría algo de Gladys Night and the Pips; no podría faltar Neil Diamond. ¿Alguien más? Probablemente, pero, en término estricto me quedaría con estos tres, tres grandes, para mí. Una vez vi una película que narraba la historia de Neil (la he buscado y el Internet me dice que no existe alguna película con la vida de Neil. Pucha, ni que yo estuviera loco). Vi la película que contaba gran parte del gran autor y cantante, recuerdo que fue una historia que se ha repetido infinidad de veces, hay una chica que lo apoya en sus inicios, que lo impulsa a lanzarse a otros lugares en busca de la fama, esta chica se queda en casa del papá de Neil. Lo de siempre, la novedad aparece, Neil conoce a otra chica que, de igual manera lo conduce al éxito y Neil olvida a su chica que le permanece leal. Cuando Neil llega a la casa paterna, el papá que es judío repudia al hijo, siguiendo la tradición, se rasga las vestiduras frente al hijo cabrón. Es lo que recuerdo. El Internet asegura que la película no existe. Yo digo ¡cotz!, y sigo la vida. Posdata: playlist, qué bonita expresión. Ahora todo mundo hace sus listas de canciones favoritas. En los tiempos de bachillerato, mis compas y yo escuchábamos la radio y cuando sonaba alguna canción de nuestro gusto apretábamos el play de la grabadora y nos molestaba que cuando la canción sonaba intercalaran una firma sonora de la estación de radio. Para nosotros fue una gran ventaja poseer una grabadora con casetes porque nos permitía grabar música de preferencia y porque, mis amigos con inclinaciones al teatro o a la declamación, grababan sus voces para corregir algunos errores. Perdón, no, en realidad ¡no!, no ofrezco disculpas, soy feliz con estas pocas joyas del mundo de la música. No soy un melómano, es algo que me ha hecho falta en la vida, pero sí tengo mis cantantes predilectos y los disfruto a mares. ¡Tzatz Comitán!

martes, 15 de septiembre de 2026

LA REINA HUIXTLECA DE COMITÁN (parte 3)

Mi mamá quedó sorprendida, vio que mi papá se alejó con el sobrino que le había hecho una solicitud especial: “tío, te quiero hablar a solas”. ¿Qué puede pensar una recién casada ante tan inusual petición? ¡Mil cosas! Mi papá le dijo a mi mamá que esperara tantito y se alejó en compañía del sobrino, mi mamá los vio caminar a la parte trasera del camión. Mi mamá quedó sola en el asiento, estaba lejos. Sabe que una historia está ocurriendo en la parte trasera del autobús. Advierte una mano en el respaldo del asiento, mi papá se sentó, tomó la mano a mi mamá, y contó lo que el sobrino había dicho: “le dijo que su cuñado, quien había estado en México, en la boda, esposo de su hermana Lolita, ya se había muerto”. ¡Cómo! Él había estado en marzo en la Ciudad de México, había disfrutado el convivio que se había ofrecido en la terraza de una casa de allá y ahora, ¡Dios mío!, estaba muerto. Mi tía Lolita y su esposo vivían en la ciudad de Villaflores y tenían la sucursal de la cerveza Carta Blanca, la misma marca que mi papá expendía en Comitán. De hecho, la mayoría de cartas que mi papá le enviaba desde Comitán a su novia Hilda iban en sobres con membrete de la cerveza Carta Blanca, con la dirección. Mi mamá siguió contando y dijo: “¡Esa fue la gran sorpresa! La recibida que me dio San Cristóbal fue ir al panteón a enterrar al cuñado de tu papá”. El suceso fue inesperado. Mi mamá había estado conviviendo con el cuñado de mi papá, tal vez había brindado con él y ahora, en San Cristóbal, iba al panteón a acompañar a mi papá y a las demás amistades y familiares para la sepultura de su cuerpo. Tengo una ligera imagen del panteón coleto. Sólo en dos ocasiones estuve ahí, una vez para el entierro de mi tía Carmelita Molinari, hermana también de mi papá, quien fue una linda señora, que sólo cariño me dispensó las veces que estuve con ella; y el segundo entierro fue el de mi tío Juan Bermúdez, quien, durante muchos años, muchísimos, fue el sacerdote de Amatenango del Valle. En 1955 mi mamá fue a acompañar a mi tía Lolita Molinari viuda de Díaz, quien luego sería una gran amiga. Cuando mi tía llegaba a Comitán, desde San Cristóbal de Las Casas, lugar donde vivió después de Villaflores, iban juntas a La Línea a comprar telas y juegos de té. En el panteón, contó mi mamá, entre otros familiares, estuvo mi tío Manuel Molinari, “ahí nos encontramos con el hermano de tu papá, tu tío Manuel, que vivía en Huixtla”. Mi tío Manuel también estuvo en la boda de mi papá y de mi mamá, en la casa tengo una fotografía donde mi tío abraza a mi mamá, quien está linda con su vestido blanco. Mi tío también era distribuidor de una cerveza en el pueblo de mi mamá. Mi mamá dijo que el tío Manuel le dijo a mi papá que, como era distribuidor de la cerveza Carta Blanca y conocía la marca debía apoyar a la hermana Lolita y mi papá, en compañía de mi mamá, cancelaron sus planes originales, ya no llegaron a Comitán, sino que se desviaron a Villaflores, para que mi papá atendiera el negocio y mi mamá acompañara a la cuñada en su pena. Mi mamá contó que mi tía Lolita estaba con la pena del fallecimiento de su esposo y esperaba criatura para pocos días después. Mi papá y mi mamá estuvieron en los trajines del parto. ¡Qué historia!

lunes, 14 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON UN DÍA CUALQUIERA

Querida Mariana: un día cualquiera. En Comitán, un día cualquiera puede ser de fiesta. El otro día fui a mi parque, el parque central. Voy seguido, casi todos los días, a veces me siento en una banca, en otras ocasiones lo camino porque voy a otro sitio, pero siempre lo disfruto. En este tiempo, Estrellita ya le puso figuritas alusivas a las fiestas patrias. Una mañana de estas saludé al presidente municipal, el Señor Fox, me invitó a la ceremonia del grito. Le agradecí el alto honor, pero le expliqué que soy como las gallinas, a las siete de la noche ya me enchamarro, porque, vos lo sabés, me levanto a las cuatro de la madrugada. Jamás he estado en una ceremonia de esas, debe ser algo bonito, porque, como dice Villoro, esa ceremonia es un buen pretexto para la convivencia, para estar unidos. Conmemoramos la independencia de la patria, pero como seguimos siendo dependientes de muchos aspectos, pues cuando menos gritemos ¡viva México!, en ánimo de darnos esperanza de un mejor porvenir. El día que hablo caminé por mi parque, vi a mi amigo Amín Guillén sentado en el asiento de un bolero, me acerqué a saludarlo. Bien, ya estoy bien, me dijo, me dio gusto. A veces nos ponchamos, pero una buena recarga, no sólo con aire, sino con nitrógeno, que es lo que está de moda ahora en las llanteras, nos pone en activo de nuevo. Platicamos sabroso. Cuando el bolero terminó de limpiar los zapatos de Amín, nos paramos y nos despedimos. Él caminó rumbo al café y yo rumbo a la oficina. De pronto escuché que alguien me hablaba. Me volví y hallé a mi amigo el licenciado Daniel Oswaldo, quien es primer regidor en el actual Ayuntamiento Municipal. ¿Una carnita?, ofreció. Aprecié, entonces, lo que ahora vos ves en la fotografía que anexo: una mesa de plástico, encima de ella dos cocotas, vasos y platos desechables, un kilo de tortillas y en una bandeja ¡carnitas calentitas! Daniel Oswaldo, con sombrero, a resguardo de una sombra galana invitaba a sus amigos boleros. Cada año lo hago, me dijo, mientras servía carnitas en los platos y convidaba a los compas y a quienes pasaban por ahí. Sabés que no le entro a las carnitas, así que me concreté a mirar la alegría de los compas que las disfrutaban. Daniel Oswaldo me dijo que él las había preparado, porque, como sabe todo mundo de acá, él tuvo una carnicería afamada en el barrio de la Cruz Grande, pero cuando se metió a la política abandonó su vocación primera. Alguien dijo: perdimos un buen carnicero. Yo pensé: ¿ganamos un buen político? Fui testigo del éxito de las carnitas, porque por ahí pasaron dos jóvenes, una chica y un chico, que aceptaron el ofrecimiento, comieron tacos de carnitas y al final el chico preguntó dónde podía comprar más. Daniel Oswaldo platicó lo que ya dije: tuvo su carnicería, pero ahora el primer regidor no se dedica a eso. Las delicias que ofreció a los compas boleros es una galantería anual. Así que al chico no le queda más que darse otra vueltita un día cualquiera, pero de los próximos años. En menos que maúlla un gato se terminaron las carnitas, estaban deliciosas, me dijeron, así se veían. Los taquitos fueron acompañados con vasos de Coca Cola y con una plática cotidiana, con el buen cotilleo comiteco. De broma le pregunté si había pedido permiso en el Ayuntamiento para poner esa mesa, pero luego me arrepentí, porque recordé que el dueño del parque soy yo, yo se lo presto a Estrellita para que ponga sus figuritas y yo, de igual manera, lo presto a Daniel Oswaldo para que realice, una vez al año, esta acción que disfruté. Daniel Oswaldo debía hacerla cada mes, digo. Seguro que a la vuelta de un año se volvería algo tradicional, algo que resultaría un gran acto, todo mundo hablaría de las carnitas de Daniel Oswaldo y de su generosidad, claro que ya no llevaría una sola charola, sino varias tinajas, lo que lo llevaría a ser considerado para el Récord Guinness y mi amigo se volvería famoso y aparecería en televisión nacional. Posdata: como en cualquier lugar del mundo, en Comitán, cualquier día toma una cara amable, como en esta ocasión, los compas boleros disfrutaron las carnitas, agradecieron que su compa Daniel Oswaldo siga con la tradición anual de convidarles unos tacos de riquísimas carnitas, preparadas por él, con la sazón particular que él posee. Me dijo el nombre de su afamada carnicería, pero lo olvidé. Debe haber mucha gente que recuerda el nombre. Algún día la historia recordará la leyenda del buen carnicero que llegó a ser primer regidor. ¡Tzatz Comitán!

domingo, 13 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON NOTICIAS SENSACIONALES

Querida Mariana: Comitán se viste de gala, porque desde hace más de cuatro meses se inauguró SOUL – WELLNESS CENTER. El término Soul no me significó problema, tiene relación con el espíritu, con el alma, de hecho, vos sabés, hay un maravilloso género musical, primo hermano mayor del jazz que se llama Soul, pero el Wellness Center ya me costó un poco, sabés que con trabajo parlo el castellano, así que entré a ver la traducción en el Internet y me gustó la explicación, porque sé que eso se acerca mucho al concepto de SOUL en Comitán, al lado del parque de Guadalupe. Mirá qué encontré: “espacio integral dedicado a promover la salud física, mental y emocional de las personas mediante un enfoque holístico”. ¡Genial! ¿A poco no? El concepto holístico sí lo conozco desde hace muchos años y me encanta porque alude a algo integral, donde, como lo dijo el Internet, las personas cuidan su salud física, la salud mental y la salud emocional, así el cuerpo es visto como un Todo. Maravilloso. Y digo que Comitán se pone a la altura de cualquier ciudad del mundo, porque tiene instalaciones de altísima calidad. Fijate que pasé varias veces por SOUL, pero por cuestiones laborales siempre pasaba de rapidito, pero una de estas tardes pensé que debía conocer las instalaciones. Tuve suerte, porque llegué a una hora en que aún no iniciaban las sesiones. Fui atendido de maravilla, como sin duda así son atendidos todos los que se inscriben al club SOUL, iniciativa de la familia Paniagua Flores. Mi querida amiga Yolanda me hizo favor de acompañarme en lo que llamaré dos salas, perdón, la primera en donde se imparte Pilates y la segunda, de Cycling, donde los chicos y chicas hacen bicicleta fija. La foto que anexo es de la primera sala, la de Pilates, Yoli me puso la tarea de entrar al Internet a buscar información acerca del creador de los ahora famosos Pilates, Joseph Pilates, entrenador e inventor alemán. Así que cuando llegué a casa, como alumno cumplido, entré a buscar información y entendí un poco más del concepto: el compa Joseph, de niño, sufrió de asma, raquitismo y fiebre reumática (pucha), así que de grande se dedicó a estudiar cómo fortalecer el cuerpo humano y dio con la técnica que ahora lleva su nombre, a nivel mundial. En SOUL hallamos las camas reformadoras, que son una bendición. Mirá qué dice la información que encontré: “Los médicos de la época observaron que la recuperación con la técnica de Joseph Pilates era mucho más rápida, eficiente e integral que la rehabilitación tradicional de entonces. Su fama creció, por lo que muchos especialistas de otras disciplinas se acercaron a él para conocer su técnica y mejorar constantemente”. ¿Ves? El método es para rehabilitar. En SOUL me contaron de las bondades del método. Si una persona tiene alguna lesión debe acercarse y preguntar, me invitaron a acostarme en una de las camas para ver los beneficios de la práctica. Las dos salas están climatizadas, perfectamente iluminadas, y digo esto, porque en la sala de Pilates hay mucha luz y en la segunda todo el escenario cambia (Yoli me dijo: bienvenido a la Disco Tzisquirín, que fue una disco muy famosa en el pueblo en los años setenta). ¿Por qué Yoli me dijo eso? Porque en la segunda sala, donde están las bicicletas fijas la luz es como de una discoteca y la música es muy emotiva, enérgica, energética, uno de los coaches hizo favor de hacer una demostración para que yo entendiera el concepto. Todo me entusiasmó, todo lo celebré. Como comiteco me sentí chento por este tipo de inversiones que cuidan la salud de mis paisanos. Me encantó saber que llegan muchos jóvenes para la práctica de deporte, igual que con el padel. Pero en SOUL lo que me sorprendió gratamente fue saber que esa tarde, al rato habría la celebración de un cumpleaños. ¿Qué? Sí, los chicos y chicas que cuidan su cuerpo, en forma holística, acuden a SOUL y practican deporte, en lugar de estar sentados en una mesa fumando y tomando chelas. ¡Me encantó la idea! Me encantó saber que este tipo de empresas contribuyen al cambio mental de la juventud comiteca. En la medida que nuestros chavos se dediquen a la práctica deportiva y al cuidado de su salud física y mental, nuestra sociedad tendrá mejores ciudadanos, con una gran salud emocional. Pero, SOUL no es sólo para jóvenes, ya dije que Pilates ayuda a rehabilitación. Ah, cuántos amigos ya padecen de lesiones en piernas. No lo piensen, hay que visitar SOUL. Se divertirán y encontrarán alivio. Posdata: todos los coaches son certificados, lo que da la garantía de la calidad de los resultados. A partir de hoy, SOUL - WELLNESS CENTER es lugar de reunión para personas que, como dice su lema, conectan su cuerpo con su mente, enfoque holístico. Felicidades a la familia Paniagua Flores, felicidades a los coaches: Gisel, Claudia, Aude (¿lo escribí bien?), Mauricio y Andrés. Qué gusto saber que Comitán comienza a tener las cosas buenas que se merece. ¡Adelante! ¡Tzatz Comitán!