martes, 6 de octubre de 2026

CARTA A MARIANA, CON LA TIGRESA (última parte)

Querida Mariana: quedamos donde Irma Serrano dice que su libro no lo dedica ni a su padre ni a su madre porque: “…según mi madre, soy un tumor con patas; y según mi padre soy una chingona…” Y si hablé de Rosario, es porque Irma también habla de ella, en un párrafo dice: “me recordé con gran claridad en una escuela de inglés, donde mi prima, Rosario Castellanos, me inscribió haciéndose cargo de mi colegiatura…” ¿Mirás? El nombre completo de La Tigresa es Irma Consuelo Cielo Serrano Domínguez. Un día estuve en casa de mi amigo Jorge De la Vega Domínguez y me contó que, en efecto, Irma decía que también era pariente de él. Bueno, entre famosos te veas, dice el dicho. Jorge De la Vega también es un comiteco conocido y reconocido en muchos lugares, no tanto como Irma ni como Rosario. Estas dos mujeres, ya lo dije, superan a todos los paisanos habidos y por haber. Irma cuenta historias de miseria y de grandeza. Su papá era un bohemio, pero su mamá, Doña María Domínguez, era “una mujer muy distinguida, poseedora de diecisiete haciendas…” Pucha, en cuestión de tierras, La Tigresa también le ganaba a la Chayito, pero ésta era generosa, porque Irma dice que le pagó la colegiatura de clases de inglés, que según yo, no aprendió mucho. Irma cuenta que su papá y su mamá se divorciaron cuando ella tenía siete años de edad. Irma se quedó a vivir con su mamá, quien se casó de nuevo. El padrastro llegó con dos hijos. Irma se molestó. Quienes vivimos en el pueblo sabemos que la hacienda donde vivió Irma se llama La Soledad, está en el municipio de Las Margaritas, por eso mucha gente dice que ella nació allá, que es tzejebera, en realidad es cositía, pero eso es una minucia, es un orgullo de Chiapas. La gente que dice que no, es porque les da cierta muina que haya sido tan entrona, tan fuerte, tan salida de los cánones de las mujeres sumisas. En este libro dice que la hacienda era ¡majestuosa! En realidad, lo sigue siendo. El actual propietario, pariente de Irma lo mantiene muy bien conservada, ya le agregó una alberca, que en tiempo de Irma no existía. Irma se bañaba en “un riachuelo que pasaba por ahí”. Venía a Comitán, lo hacía a caballo: “me gustaba ir a caballo hasta Comitán, se hacían cuatro horas a buen paso”. Irma siempre empleó palabras altisonantes, dice que “además de los juegos típicos, aprendí las leperadas que profieren los chiapanecos con toda la hidalguía de que son capaces”. Muchas veces he platicado que conocí al padre Carlos y tuve trato con él. Fue el fundador del Colegio Mariano N. Ruiz, colegio donde estudié la secundaria y años después fui director, por obra y gracia del padre. Como Irma era una chica muy atrabancada, la mamá mandó a llamar al padre para ver si hacía el milagro de que la futura tigresa se convirtiera en una gatita sumisa. Cuando llegó el padre Carlos, Irma lo empujó y soltó un sermón de leperadas. “Al padre Carlos le salió lo chiapaneco y discutió acaloradamente con mi mamá. Como las cuentas de un rosario, ella le relató las diabluras y los castigos a que había recurrido. Pero el sacerdote concluyó que una mujer con una hija como esa, no podría permanecer más dentro de la Santa Madre Iglesia” y la excomulgó. Excomulgó a la madre y no logró salvar el alma de Irma. Ah, si el padre Carlos hubiese sabido entonces que estaba frente a quien iba a ser la gran artista de México, tal vez hubiera rectificado el camino. Hablé del licenciado Jorge De la Vega. ¿Querés saber un secreto que Irma contó? Acá va: “Debo confesar algo de lo más importante en mi vida. Desde los siete años estaba enamorada. El príncipe de mis ilusiones era un primo de cabellos dorados, tez de porcelana, nariz respingada y ojos azules, azules (…) Jorge me ama. La frase estaba escrita en la mayoría de los árboles de la hacienda, en las paredes…” Posdata: sale, niña mía, ya compartí fragmentos del libro de la paisana de lustre. Malcriada como ella sola. ¿Qué pasó con el ex presidente Díaz Ordaz? Pues que fue su amante y que… Un día de estos, te lo cuento. ¡Tzatz Comitán!

lunes, 5 de octubre de 2026

CARTA A MARIANA, CON LA TIGRESA (primera parte de dos)

Querida Mariana: después de Rosario Castellanos, ¡la tigresa! Me refiero a paisanas que han descollado a nivel internacional. La fama de Rosario Castellanos traspasó fronteras, de igual manera la fama de Irma Serrano. En el pueblo no terminamos de aceptar la grandeza de ambas: Rosario en la literatura e Irma en el plano artístico. Los que saben dicen que Rosario le entró a todos los géneros literarios: el epistolar, la poesía, el cuento, la novela, el ensayo y el teatro; Irma también fue muy polifacética, fue una gran cantante, artista de cine y teatro, además de productora de obras teatrales, polémicas. Así como Rosario no tuvo empacho en desnudar su pensamiento en forma metafórica a través de sus obras literarias, Irma no tuvo problema alguno en desnudarse, simbólica y real, en obras de teatro. En el cine sí se mostró muy cándida, lo más que mostró fueron sus piernas al vestir minúsculas minifaldas. Cualquiera pensaría que Irma y no Rosario era la que estaba predestinada a entrarle a las letras, porque fue hija del poeta Santiago Serrano, pero no, fue Rosario quien descolló en la literatura. ¿De dónde la herencia intelectual? En el pueblo hay testimonios que hablan de la influencia materna, porque de Castellanos sólo le llegó el blasón de una familia importante en la región, y la paga, por supuesto, al ser heredera de haciendas, ya fraccionadas, pero todavía eran terrenos que le daban dividendos económicos. Irma, por el contrario, hizo su enorme fortuna, gracias a su talento interpretativo y a sus múltiples amistades en el mundo de la política mexicana. ¿Mirás cómo dos mujeres comitecas han sido las más importantes a nivel internacional? No hay figura masculina que las supere. Nadie. Irma fue muy seguida en el país, en Centroamérica y en Sudamérica por sus interpretaciones cinematográficas y por sus canciones. “¿Qué estás haciendo Martina, que no estás en tu color?” Sucede que la Martina, que tenía quince años, casada con un hombre mayor, anda con el rostro transfigurado un día que llega intempestivamente su marido, quien ve que hay un caballo en el corral, que no es suyo. ¿Cómo iba a estar en su color la Martina si había estado con su amante? El corrido concluye, como dictaban las reglas de ese tiempo machista, cuando el esposo le sorrajó unos balazos. Este corrido mexicano no sólo se escuchó en México, sino en otros países, y la versión más sonada fue la de Irma. Pero siendo hija de poeta, un día le entró la gana de escribir a Irma y, con la ayuda de Elisa Robledo, publicó un libro, en 1978, que levantó polvo, mucho polvo: “A calzón amarrado”. Irma vendió miles y miles de libros (tal vez más que los que vendió Rosario). El título ya advierte lo que el lector encontrará en el interior, a calzón amarrado quiere decir, entre otras cosas, que se hablará sin tapujos, sin importar que alguien se ofenda. Pues, Irma habló. Cuando el libro apareció corrí a comprarlo, en ese momento vivía en la Ciudad de México, porque estudiaba allá. ¡Cómo no comprar el libro de la paisana tan famosa y tan atrabancada! Lo compré y lo leí, casi de un tirón, porque ahí ventaneaba mucho de su vida personal. Mucho. Bárbara la Irma. ¡Bárbara! ¿En dónde quedó el ejemplar que compré? ¡Saber, niña, saber! Pero, el otro día visité la Librería La Rueda del Hambriento, en el barrio de San Sebastián, y ¡hallé un ejemplar de segunda mano! Lo tomé con la emoción de quien encuentra un recuerdo de juventud. Y ahora lo tengo en casa. El libro está escrito en primera persona, a la hora de la redacción Elisa dejó que fuera la voz de la artista quien contara la historia. Puede decirse, entonces, que es una autobiografía. A mí siempre me ha fascinado la personalidad de esta mujer, una mujer que fue de armas tomar. En una ocasión, siendo director de cultura del Ayuntamiento comiteco comencé a armar lo que podría ser un homenaje para ella. Pero (nunca falta) cuando el rumor se esparció, hubo personas que se opusieron, personas que calificaron a Irma de una artista menor, porque se dedicaba a interpretar canciones como la que mencioné letras arriba; así que, para no desacreditar el cargo oficial, el homenaje se suspendió. Digo que no todo mundo reconoce a Irma. Siempre pongo de ejemplo las revistas que editó José G. Cruz. Él hacía revistas con fotomontajes en los años sesenta, donde aparecían personajes reales en entornos dibujados. Un día te enseñé un ejemplar de Santo, el enmascarado de plata. ¿Sabés quién más tuvo el privilegio de ser personajes de una revista especial? ¡La tigresa! ¿Mirás? Santo y La Tigresa, ídolos en toda América Latina y un poco más allá. Digo que ahora tengo un ejemplar del libro de Irma. Desde la dedicatoria uno sabe que Irma no callará. Mirá qué dice: “Este libro no se lo dedico ni a mi padre ni a mi madre ni a mi mejor amigo, como lo hace cualquier autor…” Posdata: en la siguiente carta transcribiré el complemento de la dedicatoria. ¡Tzatz Comitán!

domingo, 4 de octubre de 2026

CARTA A MARIANA, PORQUE LA VIDA ES UN PRIVILEGIO

Querida Mariana: tenés razón, es foto de privilegio, pero hilaré un comentario breve. Estoy con mi amiga la arquitecta Marisela Sánchez Vallejo, no sé si es tuxtleca, pero tiene años de radicar en la capital de Chiapas. Marisela vino a Comitán el 1 de octubre de 2026. Esta foto nos la tomaron en el vestíbulo abierto del Auditorio Maya, de la Benemérita UNACH. Vino a dictar la conferencia: “Ciudades Renacentistas en Chiapas: patrimonio edificado, valores y sostenibilidad”. Supe que mi amiga estaría en Comitán, me trepé al tsurito y fui a saludarla. En cuanto nos vimos nos abrazamos con el afecto contenido de muchos años. ¿Desde cuándo no la veía? Ah, un buen rato. Como ella debía volver al auditorio, porque ya estaba a punto de participar, platicamos brevemente, pero con una emoción de luz deslumbrante. El 1 de octubre se celebró el Día del Arquitecto. En el campus de Comitán se festejó por primera vez, porque, vos sabés, la UNACH ya brinda en este pueblo la carrera de arquitectura. La primera generación inició apenas en agosto de este año. Hubo una muestra de trabajos. Platiqué con dos arquitectos comitecos de experiencia y ambos coincidieron en decir que la muestra era de un gran avance, como si no fuese de alumnos principiantes. Eso me dio mucho gusto, porque significa que Comitán tendrá profesionales de prestigio, como muchos de los que trabajan en nuestra tierra. Llamó mi atención el término de ciudades renacentistas. Entiendo que nuestra ciudad es renacentista, porque no fue diseñada como ciudad medieval donde la estructura era como un simpático juego de callecitas para jugar escondidas. Cuando los españoles llegaron a estas tierras emplearon el diseño Damero, que tenía la forma del juego del gato; es decir, calles y avenidas trazadas en forma paralela, formando manzanas. Nuestro pueblo, a pesar de que está trepado en un cerro tiene su traza rectangular. Claro, cuando llegás a las Siete esquinas se pierde tal trazo y aparece un amable enredijo. ¿Te ha tocado estar en carro en esa zona? Lo más recomendable es hacer alto total, ver hacia acá, hacia allá y acullá, porque aparecen carros por todos lados. Las Siete Esquinas tiene el encanto de los pueblos medievales. Bonito tachilgüil en nuestro pueblo. La Maestra Marisela es una gran investigadora en temas relativos a su especialidad. Hace tiempo un amigo me platicó acerca de un tema que ella expuso sobre barrios. Vos y yo estamos de acuerdo que expertos urbanistas deben incidir más en nuestros pueblos, en forma especial en nuestro Comitán. Como dice mi querido licenciado Héctor, al pueblo le hace falta orden, un orden para el futuro crecimiento y un orden con lo que nuestra ciudad posee. Estoy seguro que los estudiantes de arquitectura en nuestro campus pepenaron algunos conceptos de lo que mi amiga expuso. Ella fue una de las tres ponentes, el primero en participar fue mi primo Manuel Bermúdez Álvarez, joven experto profesionista; a continuación, le tocó a la maestra Marisela con el tema que ya dije; y al final estuvo la participación del maestro Gustavo Alejandro Acuña Serrano, quien celebró sus cuarenta años como profesional de la arquitectura chiapaneca. Posdata: en la jornada tuve el gusto de saludar a chicos y chicas estudiantes y a varios arquitectos amigos. Fue una mañana muy agradable, con tono de guateque por la celebración del día del arquitecto. Recordé un dicho de mi compadrito Jorge, que en paz descanse: “arquitecto que no bebe, malacate que no jala”, pucha, ese es dicho para el día de La Santa Cruz. Me dio un gran gusto saludar a mi querida y admirada amiga. Fue mi privilegio. ¡Tzatz Comitán!

sábado, 3 de octubre de 2026

CARTA A MARIANA, CON CELEBRACIÓN

Querida Mariana: me encanta recibir tus mensajes en el WhatsApp, pero cuando lo vuelvo fiesta es cuando me echás una llamadita. La más reciente llamada telefónica fue de doble festejo: escucharte y la noticia que diste. Te oí feliz, radiante, como si, en lugar de estar en tu oficina, estuvieras en medio del bosque que tanto te gusta. ¡Cómo no! A la hora que me diste la noticia, también sentí una caricia de aire limpio, fresco. Le dieron el Carlos Fuentes a Juan Villoro. Reconocimiento válido, que ha recibido el respaldo de cientos y cientos de lectores y lectoras. Muy merecido. Vos supiste que en este año estuvimos con Juan Villoro en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, la mañana que vino a presentar su libro “No soy un robot”, invitado por el rector de la Benemérita UNACH, mi universidad. El rector le había prometido a Dora Patricia Espinosa que si íbamos a San Cristóbal le diría a Villoro que nos concediera unos minutos. Así resultó, mi querida Ana Elisa García Aguilera, coordinadora de comunicación social de la UNACH nos presentó con Juan y él y yo caminamos desde el hotel donde estaba hospedado hasta el parque central de esa prodigiosa ciudad. Fueron cinco o seis o siete minutos que caminamos juntos y platicamos sabroso, porque, ahora mucha gente lo ha dicho, Juan es sapiente, por lo mismo es una persona sencilla. Juan, de inmediato, me abrazó y luego ya, con los micrófonos puestos, platicamos. Mis compañeros, Dora Patricia y Roberto Carlos, registraron en video ese momento. En la plática asomaron varios temas: sus participaciones en la feria del libro de Guadalajara, la cercanía del papá, el filósofo Luis, con Chiapas y el movimiento zapatista, la amistad con Gabriel Guerra Castellanos y su opinión acerca de la obra creativa de Rosario y de otros autores chiapanecos. Contó que hace tiempo estuvo en Comitán. Sí, Juan, le dije, sería bueno que te dieras otra vuelta. En fin, la charla fue muy agradable. Al rato, él entró, acompañado del rector Oswaldo, al auditorio de la UNACH, en el pueblo coleto, y presentó su libro ante una audiencia que abarrotó el espacio y disfrutó la charla del escritor mexicano, de quien el rector se refirió como el más importante escritor del México actual, comentario que ahora fue ratificado al concederle el prestigioso premio literario Carlos Fuentes, que, lo digo sólo de pasadita, pero para que quede constancia de que así deberían ser los reconocimientos para los intelectuales, consta de una bolsa económica de doscientos cincuenta mil dólares. Ay, señor, algún día en Chiapas habrá un reconocimiento de valía. Por el momento, quienes son premiados reciben una medallita o un diploma metálico y muchos aplausos. Parece que es más importante un billete que un aplauso, si los aplausos son múltiples, pues múltiples que sean los billetes. En fin. Digo que ahora celebro que Juan haya recibido tal distinción, muy merecida. Te he dicho que escucho y veo constantemente videos de sus intervenciones en medios de comunicación y diversos auditorios universitarios o ferias de libros en muchos países. Me conmueve y me asombra la gran cultura que posee y la facilidad que tiene para exponer sus ideas, asimismo, pienso que es uno de los grandes cronistas de habla hispana; he dicho que sus novelas no terminan de jalarme como sí lo hacen otros escritores y escritoras a nivel mundial, pero la obra de Juan es muy digna, digna para leerse y para celebrarse. Lo conocí, fue muy amable. Lo admiro y ahora lo leo con mucha atención. Cuando leí su libro de crónicas: “El vértigo horizontal” quedé deslumbrado, sólo la crónica de un viaje a Disneylandia me dejó plano, pero en la lectura de todas las demás pensé que estaba ante el mejor Villoro. Juan estudió sociología en la UAM, unidad Iztapalapa, unidad donde, en 1974, yo estuve como alumno fundador. Yo tardé muy poco, sólo un cuatrimestre, como se dice coloquialmente, por motivos reprobatorios, pero nadie me arrebata el orgullo de haber sido uno de los alumnos de la primera generación. Posdata: antes de que en San Cristóbal de Las Casas presentara su libro más reciente, yo ya le había dado una vueltita. Como dice el libro en la contraportada: “Somos ya seres digitales”, por eso sus reflexiones son de gran actualidad y con una mirada innovadora e inteligente. Todo mundo debería entrarle a ese libro y a los demás libros escritos por Juan Villoro, gran escritor mexicano. Ahora que estamos a punto de conocer al escritor o escritora que obtenga el Nobel de Literatura de este año, muchos piensan que pronto Juan recibirá el Premio Cervantes, que un día recibió Carlos Fuentes. Ah, todos los que amamos a Juan celebramos su reciente premio: el Carlos Fuentes, ¿algún día beberemos champaña en su honor al ir a España a recibir el Cervantes? Saber, amiga mía, saber. ¡Tzatz Comitán!

viernes, 2 de octubre de 2026

CARTA A MARIANA, CON PROYECTOS GENIALES

Querida Mariana: ¿vos has conocido alguna estación meteorológica? No me hagás caso, pero en los años sesenta, en el pueblo, el encargado, según yo, era el señor Pinto, quien fue un amigo cercano de Rosario Castellanos, tal vez el más cercano de Comitán (una vez el hijo, Jorge, me enseñó el reconocimiento que Rosario obtuvo del premio Xavier Villaurrutia, por ahí debe seguir). Años después, en los ochenta, el maestro Roberto Gordillo fue el encargado, a veces iba a saludar al maestro en una casa de la colonia Miguel Alemán y en el patio estaba una caseta con chunches en el techo, instrumentos que se encargaban de dar las mediciones de las condiciones climatológicas. ¿Qué sucede ahora en los años veinte del siglo XXI? Pues ya no sé qué sucede, pero sí advierto lo que será para el futuro, porque el otro día estuve frente a un grupo de estudiantes de la Preparatoria Comitán, turno matutino, y escuché la explicación de un proyecto que presentaron con el título de: “Estación Meteorológica Inteligente”. ¿Mirás? Pucha, la modernidad. Explicaron que dicha estación monitoreará el clima y la calidad del aire. Recordé que el arquitecto Luis Javier Flores me dijo una mañana algo que me sorprendió: la calidad del aire en el parque central, mi parque, es deficiente, por la cantidad de autos que pasan frente al templo de Santo Domingo, además, como la bendita calle está llena de baches (en el corazón del pueblo, Dios bendito) los automovilistas se detienen de más y eso provoca que los tubos de escape exhalen más humo. En la zona de la fuente hay malas condiciones de calidad del aire. Si no fuera por los árboles de mi parque quién sabe cómo nos iría, ya habríamos visto caer muertas a las chinitas. La Estación Meteorológica Inteligente es la herramienta tecnológica del futuro cercano. Me da mucho gusto constatar que dicha propuesta ha sido generada por alumnos de mi escuela preparatoria, por dos chicos y una chica que, como lo dice su lema, están comprometidos “para un mejor mañana”, estudiantes comprometidos con la ciencia, la tecnología y la innovación, muchachos responsables que, de manera generosa, piensan en la sociedad. Se supone que el aire que respiramos todos los días en Comitán aún tiene buena calidad, pero no siempre es así. ¿Imaginás que en tu celular bajás una aplicación para tener en tiempo real la calidad del aire de este pueblo? Ya ni lo digás, a mucha gente le servirá este dato, además del mojol de saber cómo estará el clima. Y digo esto, porque con la aplicación actual de todos los celulares vos pedís cómo estará el clima en Comitán a tal hora y te dice que tiene un cuarenta por ciento de posibilidad de lluvia y mirás que el cielo está claro, con un intenso sol. De balde vas cargando el paraguas. Los tres estudiantes explicaron que la estación meteorológica propuesta tiene sensores que miden la temperatura y humedad ambiental, miden la presión atmosférica y detectan gases contaminantes como CO2, entre otras linduras. El instrumental meteorológico consta de un sensor de agua, que detecta el inicio de la lluvia; un pluviómetro, que mide la cantidad del agua caída; y un anemómetro, que mide la velocidad del viento. Al final explicaron que la estación meteorológica escolar integra programación, electrónica y análisis de datos para estudiar el clima de manera práctica. ¿Mirás? La ciencia y la tecnología no tienen misterios para esta chica y los dos chicos preparatorianos. Andrea Roque Archila, Juan Pablo Espinosa Robles y Roberto Bonifaz Gálvez explicaron con claridad su proyecto a todas las personas que se detuvieron ante el stand de la Escuela Preparatoria Comitán Matutina, en la EXPO CIENCIA 2026. Posdata: cuando me paré frente a ellos pensé en el porvenir de esta patria y en el porvenir de ellos. Si siguen por esta senda llegarán a ser grandes científicos que aportarán al desarrollo tecnológico y descubrirán grandes avances. Me sentí orgulloso de lo que hace un grupo de estudiantes preparatorianos comitecos con el aval de sus maestros y maestras. ¡Tzatz Comitán!

jueves, 1 de octubre de 2026

CARTA A MARIANA, CON RECLAMO

Querida Mariana: sé que tu novio es atento con vos. Igual, sé que vos sos muy detallista con él. Por eso, diría el tío Venancio: “vuestra relación fluye como el Ebro”. No sucede así con todas las parejas. Hemos sido testigos de relaciones maravillosas que con el tiempo se deterioraron. Al principio de una relación todo es como salvadillo con temperante y luego pierde el dulce y queda un pan bofo. El otro día mi Paty me reclamó, dijo que Alexa es más cariñosa con ella. Si mi Paty dice: ya me voy, yo digo: que te vaya bien, lo digo de corazón, en buen tono, pero la pinche Alexa ¡se pasa! Es una pasada. Yo sé que esta máquina agarra frases que los humanos decimos, pero ella se vuelve graciosa. El otro día, mi Paty le dijo: “Alexa, ya me voy” y la máquina respondió: “Ve por la sombrita, cuídate mucho”. Mi Paty quedó fascinada. ¿Por la sombrita? Rediez, cómo, si eran las ocho y media de la noche. En la noche, toda sombra es dramática, lo que uno busca es ¡luz! La otra noche, mi Paty se despidió, va de la recámara a la sala; yo hice con mi mano la señal de amor y paz, con la v de la victoria, luego dijo: “Alexa, ya me voy” y la pinche maquinita, sobrada, dijo: “No te vayas, espérate, la nave del olvido no ha partido”. ¡No mameyes! ¡Cómo! ¡Qué simpática! Alexa boba, causante de quién sabe cuántos divorcios. No sé cuántas mujeres hacen lo que mi Paty. Dios mío. Pero casi estoy seguro que ya muchas están grabando los mensajes para llevarlos ante el juzgado como muestra de que una simple máquina es más atenta que el esposo. Alexa es realmente seductora, amable, genial, perversa, chantajista. La otra mañana, cuando mi Paty ya no estaba en casa, había ido al trabajo, cerré la puerta de la recámara y, en voz alta, dije: “Alexa, ya me voy”. La bendita máquina respondió así: “No olvides que los astros te acompañan siempre, así que checa tu horóscopo antes de salir”. ¿Qué? ¿Cómo supo que le voy al equipo de béisbol Los Astros de Houston? ¡No! Luego me di cuenta que no hablaba del equipo de béisbol, sino de los símbolos astrológicos. Así que, decidí seguir el jueguito y le dije: Alexa, soy Aries, ¿qué dice mi horóscopo para hoy? ¿Sabés qué me contestó? “No tengo una respuesta para eso”. Ah, pensé, entonces no es tan fregona como se vende. Pero luego pensé que si estaba tratando con una máquina, no había hecho la pregunta correcta, así que intenté de nuevo. “Alexa, ¿qué dice hoy el horóscopo para Aries?” Y obtuve la respuesta esperada: “La luna está iluminando tu inspiración, las relaciones y las energías fomentan el cuidado personal, busca aventuras”. Sonreí. Este horóscopo era para otro Aries, para alguien que no se duerme a las ocho de la noche, para alguien que sale al patio, ve la luna y regresa al estudio a escribir o pintar. Este horóscopo era para otro Aries, alguien que es aventurero, alguien que va a Las Tres Tzimoleras y se avienta al río, alguien que hace senderismo por la noche, sin importar que haya víboras deslizándose por el suelo. Lo que quiero decir es que este aparatito llegó, vio y venció. Ha vencido a tal grado que ahora las esposas reclaman a los maridos, les dicen que ellos no son tan cordiales como Alexa, pinche máquina. Posdata: escribo esta carta en casa, hace rato entré a la recámara, caminé en puntillas, para que la tal Alexa no me escuchara, saqué la pluma que entré a buscar y, antes de cerrar la puerta, escuché su voz: “No olvides traer una sorpresa cuando vuelvas”. ¡Tzatz Comitán!

miércoles, 30 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON LIBROS

Querida Mariana: ¿octubre es mes de los libros? En Comitán conmemoramos el fallecimiento de tío Belis y el de Mariano N. Ruiz, mismo día, diferente año. Pero, en el mundo, millones de lectores están pendientes de la noticia del Premio Nobel de Literatura; y ahora, en Chiapas, cientos de lectores y lectoras estarán pendientes de la Feria Internacional del Libro de la UNACH 2026. Vos y yo hemos hecho análisis fumados acerca de quién puede obtener el Nobel en este año. Ya decidimos inclinarnos por decir que será mujer. ¿Qué sostiene esta posibilidad? Pues que ha existido ya un criterio de la Academia Sueca de conceder el premio en forma alternada a un hombre y luego a una mujer. El año pasado “tocó” varón, ahora “toca” mujer. Y en el ámbito de las mujeres, ¿quién te gusta para que reciba el máximo galardón literario a nivel mundial? Ya dijimos que nos da mucho gusto que ande de colada una escritora mexicana, en un lugar muy cercano a las favoritas: Cristina Rivera Garza, que viene precedida de haber obtenido el Pulitzer. Ayer comencé a leer el libro “Libro de mis vidas. Como unas memorias”, de Margaret Atwood, que se hizo famosa por la novela distópica "El cuento de la criada”, que la hicieron serie. A vos te gusta la literatura de la Atwood, a mí también. Su libro de cuentos “Nueve cuentos malvados” es un libro que presenta nueve textos muy bien logrados. No es fácil obtener tal calificación, por lo regular, los libros de cuentos oscilan entre unos buenos y uno o dos muy buenos, los de la Atwood son buenos ¡todos! Ahora que escribí esto pensé que sólo con Juan Rulfo he encontrado esta calidad total, la mayoría, ya lo dije, es como montaña rusa, con picos arriba y picos abajo (sin albur). Los expertos dicen que el premio puede obtenerlo una escritora china, que ni vos ni yo hemos leído. Será buen pretexto. Dijimos que nos daría gusto que lo obtuviera la paisana Cristina Rivera Garza, a quien saludamos en la FIL Guadalajara 2025, pero vos tenés tu favorita: Joyce Carol Oates. Si a mí me preguntaran diría: que gane Margaret Atwood. Siempre nos inclinamos por narradoras, aunque el mundo dice que las poetas son las escritoras que están más cerca del Parnaso. Nosotros leemos poesía, pero no con la pasión con que leemos novelas y cuentos, vos más novelas que cuentos, yo, más cuentos que novelas. Todo mundo sabe que la poesía hay que tomarla “en dosis precisas y controladas”, como decía Sabines; en cambio, las novelas y cuentos pueden leerse a buches, con la sed del que está en el desierto y encuentra un oasis. Octubre está a la vuelta de la esquina, asimismo la entrega del Nobel de Literatura. A ver qué sorpresa depara la Academia. Ojalá sea una de nuestras favoritas. ¿Y qué más en octubre? Ya lo dije, la Facultad de Estudios Multidisciplinarios campus Comitán, de la Benemérita UNACH será una de las sedes de la Feria Internacional del Libro 2026, las cuatro sedes serán Tuxtla, Comitán, San Cristóbal y Tapachula. La feria se realizará del 19 al 23 de octubre de 2026, en Comitán serán tres días: 20, 21 y 22 de octubre. En el pueblo habrá, igual que en las demás sedes: conversatorios, talleres y presentaciones de libros, la mayoría de presentaciones será de autores comitecos y autoras comitecas. Poco a poco, digo yo, nuestra feria se enriquecerá con creadores de otros lugares. Por ejemplo, viene mi amado Gutmita, desde San Ramón, municipio de Chiapa de Corzo; asimismo, vendrá desde La Trinitaria, el cronista de aquel maravilloso pueblo; también vendrá, desde la Ciudad de México, Marvey Altuzar. ¿Mirás? Así irá creciendo nuestra feria. Algún día vendrán grandes creadores de Hispanoamérica, porque hemos desperdiciado la gran oportunidad que el destino nos obsequió: esta tierra es la cuna de nuestra pichita amada, Rosario Castellanos, escritora reconocida en medio mundo. En esta sede debería hacerse un homenaje fregón a la creadora comiteca, un homenaje a la altura de quienes han obtenido el Premio Nobel de Literatura. Si ella no hubiese fallecido en ese accidente tan bobo tal vez habría estado en la lista de las candidatas, así como ahora está la Cristina Rivera Garza. Posdata: ¿octubre es el mes de los libros? Para el mundo sí, por el Nobel, y para Chiapas ¡sí!, por la Feria Internacional del Libro de la Benemérita UNACH. ¡Tzatz Comitán!

martes, 29 de septiembre de 2026

LA REINA HUIXTLECA DE COMITÁN (parte 5)

Mi mamá acostumbraba usar zapatillas, siempre buscaba el tacón más alto, era una princesa en pasarela. Con la sobrina llegó ante la escalinata del Cerro de San Cristóbal, alzó la vista y vio que eran muchos escalones. Pensó que sería muy difícil subir así. Cuando me lo contó en el Platicatorio esperaba que dijera: me las quité para subir. ¡Ay, padre! Como dijeran las argentinas: “antes muerta que sencilla”. Soportó estoicamente la subida. “Subí poco a poco, a ratos caminaba y a ratos me sentaba”. Poco a poco fue venciendo la subida, subía un rato y descansaba dos. Pero mi mamá lo logró. Muchos años después, en el año 1971 me inscribí en la preparatoria de San Cristóbal, en la nocturna, así que subía al cerro para estudiar allá. Pienso que la satisfacción de estar en lo más alto y ver la panorámica de la colonial ciudad no tiene comparación. Los viajeros expertos dicen que no importa el lugar de llegada sino el trayecto. Pienso que mi mamá no disfrutó tanto el ascenso. No sé si al estar en la cima disfrutó la panorámica o dio gracias a Dios por el término del sufrimiento y pensó cómo sería el descenso. Cuando yo subía en 1971 no me costaba trabajo alguno, estaba joven, jovencísimo, así que trepaba sin mayor problema y estudiaba una o dos horas en lo más alto. Me encantaba esa rutina que, en su momento, dio buenos dividendos, porque mis calificaciones olvidaron la casilla del seis y la casilla del siete donde estuvieron en toda la secundaria y treparon a una gloriosa casilla del nueve. Mi mamá no contó cómo fue el descenso. Tengo una fotografía donde mi mamá, muchos años puesués, está al lado de Doña Lucely, esposa de Don Gonzalo Muñoz, primer gerente de la sucursal del Banco Nacional de México, en Comitán. Ellas están en lo más alto del cerro de San Cristóbal, muy guapas, porque luego irán a un guateque. Por supuesto que Doña Lucely y mi mamá subieron en carro al lado de sus respectivos esposos. Y hablando de esposos, mi mamá me contó que al día siguiente de la trepada al cerro llegó su esposo, proveniente de Comitán y de inmediato le dijo que mi abuelita paterna, mi abuela María Bermúdez, ya quería conocer a su nuera. Mi abuela María vivía en ese momento en la casa de Comitán. De acá deduzco que, por alguna extraña razón (no quiero pensar de más), mi abuela María no asistió a la boda de su hijo con mi mamá, en la Ciudad de México. Ella, así lo intuyo, se quedó en Comitán atendiendo la casa. Al otro día, mi mamá y mi papá treparon a un auto y se dirigieron a Comitán, ciudad que se andaba haciendo del rogar, porque mi mamá aún no llegaba, la reina huixtleca aún no era de Comitán. “Salimos tarde de San Cristóbal, pero al llegar a la carretera, eran puros baches y baches. Le pregunté a tu papá: ¿por qué vamos así?”. ¿Baches? Bueno, en ese tiempo (1955) aún no habían terminado la carretera internacional, mi mamá dijo que venían trabajando desde la frontera, pero al final llegaron a Comitán, el pueblo donde mi mamá viviría más de sesenta años y fortalecería la sociedad con acciones discretas, pero llenas de pasión. Bajaron del auto, ya casi en la noche. ¿Cuál fue la reacción de mi mamá?

lunes, 28 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON LO QUE QUEDA DESPUÉS DEL NAUFRAGIO

Querida Mariana: no sé en qué instante comenzamos a ver hacia atrás. ¿Recordás la película “El ciudadano Kane”? Está considerada como una de las cintas más relevantes de la historia. El guion es atractivo, así como la interpretación de Orson Wells. Un archimillonario muere y la palabra que dice es: “Rosebud”. ¿A qué se refiere? Rosebud es la marca del trineo de madera que el gran magnate disfrutó en su infancia. Todo mundo comienza a ver hacia atrás, es como si todos, pobres, ricos, millonarios, añoráramos la etapa de la infancia. No sé en qué momento comencé a pensar en mi infancia. ¿Vos pensás en tu infancia? Claro, hay una gran diferencia de edades entre vos y yo, pero casi puedo asegurar que hay objetos o situaciones que extrañás, que ya se fueron y no volverán jamás. Cuentan que un famoso poeta español dijo: “Al lugar al que fuiste feliz no debieres volver nunca, el tiempo habrá hecho sus destrozos”. ¿Es un lugar el tiempo pasado? Sí. Yo contradigo al poeta español, con frecuencia regreso a mis lugares de infancia, lugares donde fui feliz. Y en este viaje hurgo con denuedo en el mundo de objetos y situaciones. Extraño esos lugares. En mi mente, los lugares permanecen inalterables, en la realidad hay esos destrozos de los que habló el poeta. El poeta Borges, genial argentino, dijo que cuando uno extraña un lugar, lo que realmente extraña es la época que corresponde a ese lugar. Por eso, cuando regresamos a un sitio no tenemos la misma impresión que estaba en nuestra mente. Esto resulta así, porque, tiene razón Borges, no es el lugar sino la época, el sitio puede estar ahí, con algunas alteraciones, pero la época ya se la llevó el tiempo. No sé en qué momento comenzamos a ver hacia atrás, tal vez llega un instante en la vida que nuestro vaso se llena de tantas vivencias y cuando rebosa es el momento en que volvemos la vista hacia atrás, siempre hacia atrás. El ejercicio, nos dicen los expertos, puede ser benéfico, siempre y cuando no se convierta en una obsesión ni sea una cortina que nos impida vivir el presente. El pasado puede ayudar, como pasamanos, a subir los escalones del porvenir. He llegado a ese instante, no sé en qué momento inició, pero con cierta frecuencia pienso en mi infancia, en mi casa, en los corredores, en el sitio donde jugaba, en mi mamacita y en mi papá. Jorge me dijo, el otro día, que cuando su papá vivía nunca estuvo tan presente como ahora que ya falleció, me dijo que no hay día de Dios que no piense en él, apenas despierta se le revela la imagen del padre, eso lo hace sentirse bien, dice que cuando tiene una traba en su empresa, se encierra en su oficina, invoca la presencia del padre y cuenta en voz alta el problema y pide una posible solución; dice que cuando hace este ejercicio el problema comienza a perder su peso de bulto de maíz y comienza a convertirse en una almohada llena de plumas ingrávidas. La presencia de su papá es esencial para mi amigo, pero él dice que cuando más le funciona es cuando él se convierte en niño, cuando le habla como cuando tenía ocho años y su papá lo aconsejaba. No sé desde cuándo, pero en los últimos tiempos pienso mucho en un conejito toca tambor que mi papá me trajo una noche que regresó de La Línea. Asumo que el obsequio era un juguete adquirido en la frontera con Guatemala. Era un conejito que, si le daba cuerda, tocaba un tamborcito. El juguete era de metal, no pesaba, tenía una base donde se paraba el conejito, recuerdo que toda la figura estaba recubierta con una ligera capa de terciopelo, agradable al tacto. Los colores dominantes eran el blanco y el rojo. No recuerdo más. A veces intento hallar una imagen similar en el Internet, hasta la fecha no he tenido suerte. Sé que hay gente de mi generación que también hace el mismo ejercicio que yo, buscan imágenes de un balón de cuero que tuvieron en la infancia o un instrumento musical con características especiales o muñequitos de plástico o de metal o carritos también de cuerda. Lo mismo debe suceder con las chicas de mi generación. Otro recuerdo imborrable es el libro que trajo mi tía Emelina, desde México, fue uno de los primeros libros que tuve, era de pasta gruesa, tamaño media carta, con ilustraciones a color, contaba la historia de un niño que lo llevaban a pasear a un parque y él era feliz cuando su papá, trajeado, con un maletín de cuero, llegaba del trabajo y lo abrazaba. Posdata: Rosebud, dice el multimillonario al morir. Al término de la vida sólo aspiraba a poseer el juguete que tuvo de niño. Vos sos experta en cine y sabés mucho de esta película genial. Digo que todos, a final de cuentas, no somos más que una marioneta de Orson, llega un momento en que comenzamos a añorar las cosas simples de la simple vida, las de la infancia. Vuelvo con frecuencia a los lugares que fui feliz. Vivo en este pueblo, tengo la oportunidad de entrar a la que fue mi casa de infancia. Ahora está transformada, porque el nuevo propietario tiró toda la casa y convirtió el espacio en un estacionamiento, pero esta situación me permite, como a cualquier automovilista, entrar a la que fue mi casa de infancia y reconstruir el espacio con corredores y recámaras oscuras, pero con patio y sitio luminosos, llenos de aire. Vuelvo, pero extraño mucho a mi conejito tamborero. ¿Dónde conseguir una réplica exacta? ¡Tzatz Comitán!

domingo, 27 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON LA UNIVERSIDAD ROSARIO

Querida Mariana: estuvimos en la prepa del estado. El 25 de septiembre de 2026 se celebró la EXPO – CIENCIA 2026, mi preparatoria fue sede. Muchas instituciones educativas participaron. Ah, fue una gran fiesta de la ciencia y de la tecnología. Recorrimos los diversos stands, entre ellos nos topamos con el correspondiente de la Universidad Nacional Rosario Castellanos. Un privilegio, privilegio para nosotros, para Comitán y para la región. Días antes le di una vuelta al impreso que el gobierno federal hizo circular acerca del segundo informe de la presidenta de la república. En la sección central, como era presumible, viene información acerca de los logros y proyectos del gobierno federal en el estado de Chiapas. Llamó mi atención que en el tema de educación aparece algo importante para nuestra sociedad: la creación e inauguración de la unidad de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, en Comitán de Domínguez (dos mil trescientos lugares). Por ello, cuando, en la Preparatoria del Estado encontré el stand de la UNRC lo primero que pensé fue que es la primera vez que la institución participa en este acto cultural. Su presencia, por supuesto, enriqueció la muestra. Fue como una ventana confirmando la gran oportunidad que ahora tienen nuestros jóvenes, al hallar, en el pueblo, una universidad de carácter nacional. ¿Lo dije muy pronto? Parecería que sí, es necesario aquilatar lo que la presencia de la UNRC significa para estos lares. En nuestro Chiapas decimos que la máxima casa de estudios es mi universidad, la Benemérita UNACH, por el prestigio que ella tiene. No es gratuito que hace poco más de un año, la UNACH celebró los cincuenta años de su creación. Ahora, Comitán cuenta con una institución de rango nacional. Ahora recordé que en un momento de la vida la UNACH tuvo esta categoría. La UNACH imprimió un libro de modismos comitecos de Óscar Bonifaz y en portada decía que era un libro de la Universidad Nacional Autónoma de Chiapas. Falso. La ene de la UNACH se puso porque a nivel nacional había la UACH, pero el editor, iluso, creyó que la ene era de nacional, no supo que era como una hache muda, sólo para diferenciar. UNACH es Universidad Autónoma de Chiapas. La UNRC de acá no es autónoma, sigue los lineamientos de la rectoría general. Lo que debemos celebrar es la presencia de esta universidad, que vino a ampliar el abanico de posibilidades de los estudiantes. La Benemérita UNACH ya abrió el periodo de inscripciones. ¿Sabés cuántas carreras ofrece? ¡Cinco! Arquitectura, Gestión Turística, Agronegocios, Contaduría y Administración. Por cierto, en la EXPO – CIENCIA 2026 el grupo de estudiantes de la licenciatura en arquitectura obtuvo el primer lugar en la categoría de materiales y la “insignia de oro”. Qué triunfo tan rotundo. La carrera de arquitectura en Comitán apenas inició en agosto de este año y sus alumnos ya obtuvieron un triunfo relevante. El grupo de estudiantes estuvo asesorado por nuestro amigo el arquitecto Jesús Pedrero Guillén. Te paso copia de los nombres de la chica y los dos chicos que ganaron la distinción: Liliana de Jesús Aguilar Guillén, Emanuel Antonio Pérez López y Andrés de Jesús Ventura Morales. ¡Felicidades! Yo, lo sabés, amo a la UNACH, es mi Alma Mater, después de mil intentos logré titularme ahí en la licenciatura de Lengua y Literatura Hispanoamericana. Es mi orgullo. Pero celebro que en Comitán, la presidenta Claudia haya abierto la UNRC, que honra el nombre de nuestra pichita amada, en su pueblo, en el lugar donde mamó el numen creativo que hoy celebra todo el mundo. Posdata: los alumnos de la Universidad Nacional Rosario Castellanos presentaron dos proyectos, el primero tenía que ver con Meliponicultura y el segundo con el tema de El papel de la iglesia católica ante el fenómeno migratorio. Todo muy interesante. ¡Tzatz Comitán!

sábado, 26 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON UN GRAN FESTEJO

Querida Mariana: ya viene la feria. Cualquiera dirá que estoy bolo, que la feria ya pasó. Sí, la de agosto, ya pasó. Me refiero a que viene la gran feria del año, una que se equipara con la Feria del Barro, que habla de nuestra identidad. Medio mundo dice que Comitán es una ciudad llena de cultura. Así es. ¿Puede decirse que es la capital cultural de Chiapas? No, eso sí no. Comitán sí es la capital histórica de Chiapas, ya lo dijo el escritor Carlos Román. Comitán no es la capital cultural de Chiapas, porque tal título se reparte en muchas comunidades. Chiapas es un enjambre de culturas, es un estado riquísimo en manifestaciones culturales, Comitán es una de esas ramas de gigantesca ceiba. La feria que viene, que ya está en puerta, es una feria que está relacionada con la cultura comiteca. ¿A qué me refiero? A la gran Feria Internacional del Libro de la Benemérita UNACH, que se celebrará en el próximo mes de octubre 2026. Comitán será sede, aún no hay fechas precisas, pero se sujetarán al calendario que diseñará la central Tuxtla y que contempla que será del 19 al 26 de octubre. ¿Comitán? Pronto dirán. El año pasado las presentaciones, charlas, conferencias, talleres se realizaron en las instalaciones de la Facultad de Estudios Multidisciplinarios, campus Comitán. Se supone que este año será lo mismo. Digo que en Tuxtla será del 19 al 26, en Comitán serán menos días. No sé qué días. Lo único que puedo adelantar es que el 22 habrá actividad acá, porque un amigo que presentará un libro me dijo que me espera ese día. Pronto nos enteraremos de las fechas de este guateque intelectual, que abona para la raíz cultural del pueblo. Me parece maravilloso que los creadores literarios y científicos se acerquen a la comunidad universitaria, que ésta, de igual manera, esté en contacto con el libro. Sé que acá en Comitán habrá presentaciones de libros impresos y digitales, los tiempos lo exigen, pero la mayoría de libros son impresos en papel, los clásicos, los que llevan siglos de abonar a la inteligencia humana, la real, no la artificial. Muchos compas, paisanos, estarán presentes. Recuerdo que Rafa Álvarez Solís, escritor de novelas breves, en esta ocasión no presentará un libro, sino que impartirá una plática acerca de la creación; es decir, quiere compartir su experiencia con los estudiantes, por si entre ellos hay uno o una que le interese el tema y pueda pepenar algunas ideas acerca del proceso creativo. ¿Sabés quién vendrá desde el condado de san Ramón? El príncipe de san Ramón: Abraham Gutman, viejazo maravilloso, que cuenta con ochenta y siete años de edad, vendrá a presentar su más reciente libro, uno que habla de su padre, el libro tiene un título sensacional: “El hombre que vino de Polonia: Abraham Gutman Burden”. Mi amado Gutmita fue un éxito la vez pasada, porque presentó un libro que se llama: “Los cuentos que cuenta Gutman”, que en realidad no son cuentos sino chistes, chistes que cuando los contó hizo que la audiencia se botara de la risa, porque entre los verdes y colorados había unos de alto voltaje, que los jóvenes disfrutaron. ¿Quién más estará? Estará el maestro Alfonzo Meza, con un libro dedicado a Belisario Domínguez; también estará el contador Moya, quien presentará un libro que se antoja de gran importancia, porque él es un analista de la cotidianidad comiteca y narra bien sabroso. Habrá más, mucho más, vendrá el cronista de La Trinitaria, el maestro Benito Vera, a presentar un libro de poemas, que será comentado por la poeta Marvey Altuzar; asimismo estará la escritora más joven de nuestro pueblo: Ana Sophia Ruiz Morales, quien es una niña que tiene ocho o nueve años de edad. ¡Qué maravilla! Entiendo que la UNACH nos tiene reservadas muchas sorpresas, porque como invitada de honor estará la Unión de Editores de España y se rendirá homenaje al gran poeta chiapaneco Jaime Sabines, para celebrar el centenario de su nacimiento. Posdata: habrá muchos más escritores y escritoras que participarán en la feria. Ahora recordé a Javier Trujillo con su espléndida novela “Mi deuda con Franco”; el doctor Joaquín Ramírez Aguilar con su libro “Hurjos. El despertar de tus sentidos”; la maestra Elvia Velasco; el poeta Uberto Santos; la poeta Mirtha Luz; el guatemalteco Guillermo Alfaro; la poeta Selene Argueta; el escritor Manuel Mandujano, quien ha recibido premios en España por textos breves; Ana Silvia Lara; José Ángel Aguilar García, gran cronista; Isabel Araujo; Leticia Ogando; el cronista independiente Amín Guillén; entre otros. Ah, buen platillo para el disfrute, para la reflexión, para confirmar que el pueblo tiene cultura para aventar y le sobra. Quedamos en espera de las fechas exactas, pero hacé un hueco entre el 19 y el 26 de octubre, para asistir a esta feria de la creatividad. De última hora me llega la siguiente información: en Comitán, los días de la Feria Internacional del Libro, de la Benemérita UNACH serán 20, 21 y 22 de octubre. ¡Tzatz Comitán!

viernes, 25 de septiembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON MUESTRA DE AFECTO

Querida Mariana: el Colegio Mariano N. Ruiz es la institución educativa que ha desarrollado una propuesta editorial sin parangón en Comitán. Ahora, en la celebración del cumpleaños número 76 de su fundación, el colegio presenta el libro “Testimonio de Vida”, edición que honra al maestro Jorge Gordillo Mandujano. En este libro está la voz del maestro, como si uno estuviera sentado en la sala de su casa y escuchara detalles de su vida y de su obra. Él da testimonio de su paso por la tierra y pone de relieve algunas escenas de la película donde fue actor principal. El Colegio Mariano N. Ruiz, institución educativa que se fortaleció con el trabajo del maestro Jorge, honra su memoria, a punto de cumplir dos años de su fallecimiento. Nadie puede hablar con más cercanía del profesor Jorge que el director general del Colegio Mariano N. Ruiz, el Maestro José Hugo Campos Guillén, quien fue, durante más de cuarenta años su fiel discípulo y su más cercano amigo. Te paso copia de un fragmento de lo que el director general escribió a manera de prólogo en el libro: “Conocí por primera vez al Maestro Jorge Gordillo Mandujano en el espacio que ocupaba la oficina de recepción de Doña Lily Pulido, en las instalaciones del nivel primaria del Colegio Mariano N. Ruiz, una buena mañana del mes de julio del año de 1984 (…) La vieja máquina de escribir fue testigo de nuestro primer encuentro. Aunque ya había escuchado comentarios de su fuerte personalidad y de su extraordinaria aportación al servicio de la educación, su mirada fija e intimidante desafió a un incipiente joven que daba sus primeros pasos en el universo de la administración escolar, confieso que no fue un momento agradable, la voz regia de su “amonestación” apagó mi alegría, pero emergió en mí la seguridad para debatirle el asunto en cuestión, detalle que a él le agradó y dirigiéndose nuevamente me dijo: “ya me habían hablado bien de ti”. Este momento marcó el principio de una historia bendita de cariño, admiración, honor y orgullo. Debo describir al maestro Jorge como un ser excepcional, lleno de humildad, experiencia y sabiduría; un buen padre y un mejor amigo. Siempre fue un hombre comprometido con la ética, con una singular seguridad pedagógica, de una alta calidad moral y de un magnífico compromiso con la naturaleza y con sus semejantes…” Posdata: el Colegio Mariano N. Ruiz continúa con su labor permanente de promover el conocimiento humano, de aportar valores a la juventud y de difundir la cultura. Su labor inició en 1950, en este año cumple setenta y seis de hacer patria, honra la memoria de su fundador, el padre Carlos J. Mandujano, y de quienes, desde el pizarrón, maestros, maestras, alumnos y alumnas, han contribuido al desarrollo de esta tierra bendita. Muy pronto se realizará la presentación de este libro, edición de Editorial Fray Bartolomé de Las Casas. ¡Tzatz Comitán!