lunes, 4 de mayo de 2026
CARTA A MARIANA, CON LA CERÁMICA DE MANUELITO DE YALUMÁ EXPUESTA EN LA CIUDAD DE MÉXICO
Querida Mariana: Manuel de Jesús Aguilar Díaz, el gran ceramista de Yalumá, recibió la invitación para exponer en la CDMX, en un gran recinto, el edificio de Fomento Cultural Banamex, en Madero 17, Centro Histórico.
En 2025 estuvimos en la Ciudad de México y con Robertito, su esposa e hijo y Dora Patricia Espinosa estuvimos en dicho recinto, para visitar una exposición genial. Ahora, en 2026, Fomento Cultural Banamex organizó la exposición: “Barro y Cerámica en México. Poética de lo utilitario”. Ah, qué título tan decidor, tan cargado de identidad, me encantó la frase que remata: poética de lo utilitario.
Los artistas artesanos, desde hace siglos, emplean el barro para moldear objetos que sirven en casa: basta mencionar la olla donde se cuecen los frijoles o donde se pone el café para calentarlo en el fogón. Esa olla de barro es un chunche utilitario, pero en ocasiones (la mayoría) trepa a una escala mayor y se convierte en un objeto artístico, porque el artesano le puso algo de su espíritu y ese algo hace una diferencia. En tiempos donde la producción en masa hace que todo sea igual, el trabajo de los artistas artesanos continúa con la tradición de hacer lo único, lo que nos distingue como raza humana. Y en Comitán tenemos al gran ceramista Manuelito, de Yalumá, un artista que alcanza alturas insospechadas con sus creaciones. Muestra de ello fue la invitación que recibió por parte de los organizadores de la exposición “Barro y Cerámica en México. Poética de lo utilitario”. Al lado de piezas de ceramistas de todo el país están las suyas, las que vemos cuando él monta muestras en los corredores del Centro Cultural Rosario Castellanos. La obra de Manuelito la tenemos a la vuelta de la esquina, ahora la llevó al andador del centro de la CDMX y está expuesta a la mirada de cientos, miles de personas del país y de visitantes de todo el mundo. ¡Qué orgullo! Comparto con vos, dos fotografías que le robé, en una verás algunas piezas que él expuso y en la otra la disposición de las obras en el soberbio patio, donde los visitantes caminan y admiran el trabajo de los grandes artistas artesanos del barro de todo México. Los organizadores dijeron que la muestra es “la poética de lo utilitario”; es decir, que el chunche que se emplea en casa sirve también como un elemento artístico que ilumina el alma. Esto no es más que la continuidad de la tradición artesanal de este país, los habitantes de esta región del mundo, desde tiempos prehispánicos utilizaban el barro para fabricar los objetos que necesitaban, por ahí se ven ilustraciones del mercado de Tlatelolco donde, gracias al intercambio, alguien dejaba unas mazorcas de maíz y se llevaba una ollita, un incensario, incluso, un juguete de barro para la niña de casa. Acá hay un intercambio: el visitante aporta su tiempo y su asombro y se lleva imágenes para siempre, en esas imágenes están las que Manuelito aporta. Las piezas de barro otorgan pertenencia, somos de la tierra. Los visitantes, sin duda, se paran frente a creaciones que regresan la idea del sentido humanista de los habitantes de este planeta llamado Tierra.
Y ahí, en la gran ciudad, en el gran espacio de Fomento Cultural Banamex, están expuestas las obras de Manuelito, obras que están hechas de barro de nuestros lares, de acá, del pueblo que en el siglo XV se llamó Comitlán; es decir: tierra de alfareros.
Manuelito es uno de los grandes promotores de la Feria del Barro que se realiza en la región, año con año. Las artistas artesanas de nuestro entorno participan en la gran fiesta del barro. Manuelito, en compañía de grandes promotores de la cultura de Comitán (Ramón Folch, Jose Welbers y Florecita Esponda, entre otros), nos recuerda la importancia del barro en la vida comunitaria en el siglo XXI. Ahora que Comitán se prepara para celebrar los quinientos años de la fundación del pueblo, por parte de los españoles, este tipo de manifestación cultural nos recuerda que venimos de mucho más atrás, que somos hijos de las culturas ancestrales, las prehispánicas; las manos que han construido nuestra identidad están bañadas en barro. La obra de Manuelito nos representó allá en la gran ciudad. Qué orgullo. Felicidades.
Posdata: en diciembre de 2025 visitamos la exposición de nacimientos tradicionales, realizados con diversos materiales: papel picado, hojalata, textiles y, por supuesto, ¡barro! Caminamos por el andador Madero, del centro histórico, y entramos a disfrutar esas bellezas, un privilegio para la vista y para el alma.
¡Tzatz Comitán!
