sábado, 1 de agosto de 2026

CARTA A MARIANA, CON LA IGLESIA GRANDE

Querida Mariana: varios amigos han compartido en redes sociales que ya quedó listo el arreglo del templo de Santo Domingo. Todos los fieles están contentos. Esto significa que pronto, muy pronto, estará listo para la celebración del día del santo. Las campanas volarán con gracia, como si fueran palomas, aletearán festejando el cumpleaños del santo patrono de Comitán. La fotografía que anexo la tomé el 29 de julio de 2026. Un día antes, muchas personas hicieron limpieza del piso, colocaron bancas. La compañía encargada del arreglo del techo colocó las lámparas originales (entiendo) y dio por terminado su contrato. Algunos trabajadores, sin duda, son católicos y le imprimieron un ánimo especial a su trabajo. Recordá aquella anécdota donde un señor, en la construcción de un templo, preguntó a un albañil qué hacía y él contestó que estaba levantando una pared, mientras otro albañil, muy orgulloso dijo: “estoy haciendo un templo”. Los albañiles que trabajaron en esta acción podrán decir orgullosos eso: construyeron el techo de la iglesia grande de Comitán, no “entejaron” cualquier casa, trabajaron en un edificio histórico y los creyentes pueden perfectamente decir: “le pusimos el techo a la casa de Dios”. ¡Nadita! En redes sociales alguien subió una foto diciendo que hasta Rafita había echado la mano para la limpieza. Rafita, todo mundo lo conoce en el pueblo, sufre un mínimo retraso mental, también contribuyó a la limpieza del templo; Rafita es un gran enamorado, a veces lo he visto obsequiar rosas a las chicas bonitas. Entré al templo y vi que, como dijo Lulú, el retablo aún no está colocado, por ahora hay una serie de andamios que le da una imagen especial, casi de escenografía surrealista. En la parte del frente colocaron una imagen de un cristo crucificado (no me creás, pero yo le encontré parecido a la imagen que está en el centro del altar del templo de El Calvario. El cabello lo vi diferente, pero la figura tiene mucha semejanza y lo que me hace pensar que sí es la imagen de aquel templo es la cruz que tiene un color verde con remates dorados. Y digo esto, porque parece que este cristo ha salido no sólo una vez de su nicho principal. Recordá que en el tiempo de la “quema de santos” hay crónicas de que dichas imágenes fueron llevadas a casas particulares y regresaron a su origen cuando el conflicto terminó. En fin, no es un detalle de relevancia, pero lo consigno por si es correcta mi apreciación. Los encargados de ambos templos deben saber bien la historia). Y hablo de imágenes, porque en la capilla anexa a la nave principal del templo de Santo Domingo encontré una maravillosa galería de pinturas que fueron realizadas por el gran artista comiteco: el maestro Güero, Javier Mandujano Solórzano, a petición de su primo el sacerdote Carlos J. Mandujano García. Hemos platicado que pronto Comitán celebrará los 500 años de la fundación del pueblo, por parte de los conquistadores españoles. Posteriormente llegaron los frailes, encargados de la conquista espiritual. En la fachada del templo existe una placa en bronce que recuerda la fecha en que llegaron los frailes dominicos a esta tierra y los nombres de los principales. Pues bueno, en la capilla, por ahora están colgados los cuadros que pintó el maestro Güero, donde se ven los retratos de algunos de estos frailes. Ah, es un tesoro visual, un documento maravilloso, que da cuenta de la historia de Comitán. Hemos dicho que un buen porcentaje de la población comiteca es católica; es decir, la semilla que sembraron estos frailes ¡prosperó! También hemos reconocido que ahora hay menos católicos que a mediados del siglo XX. Muchas personas pertenecen a otras religiones. Algo no encontraron en el catolicismo, algo encontraron en las otras religiones. Los retratos de estos frailes tienen la fecha: 20 de julio de 1956, fecha en que se celebró con fastos el IV centenario de la evangelización. Te he platicado que tuve el privilegio de conocer al padre Carlos, que fui cercano a él en el Colegio Mariano N. Ruiz, vi su capacidad de organización y su don de liderazgo, don que empleó para la celebración del Cuarto Centenario, donde el pueblo católico se movilizó como nunca antes se había visto. Por ejemplo, en uno de los retratos aparece Fray Melchor de Artiaga (sic), su rostro ve hacia arriba, tiene el corte de cabello con una pequeña aura alrededor de la cabeza totalmente calva, tiene un crucifijo de madera en la mano derecha y un libro en la izquierda. Esto da cuenta perfecta de cuáles fueron las armas que ellos emplearon para la campaña de evangelización. Todos los retratos tienen una franja en la parte inferior del cuadro, a manera de pergamino, donde se leen datos biográficos del personaje. En el caso que cuento dice que Fray Melchor fue integrante “del (de la) sagrado (sagrada) orden de predicadores. Fue el primer vicario de la naciente parroquia de Comitlán”. ¿Mirás? Se supone que el vicario es el ayudante del principal, el que, en caso de ausencia de éste, asume el mando. Es un buen dato, ¿no? Siguen los datos: Fray Melchor de Artiaga fue el que “fundó la Cofradía del Santísimo Rosario de la Virgen Nuestra Señora, el 8 de septiembre de 1561, poniendo así los cimientos de la devoción a la Santa Madre de Dios, de que Comitán ha sido ejemplo para todos sus hermanos”. Al final, el dato dice que el cuadro lo dedica el pueblo de Comitán, pero fue donado por el presbítero Carlos J. Mandujano. Posdata: sin duda que la paga para el artista salió de las limosnas. ¿De dónde más? Pronto la gente volverá a entrar al templo para las ceremonias. Así debe ser: lo de Dios en el templo de Dios y lo del César para éste. ¡Tzatz Comitán!