jueves, 12 de febrero de 2026

CARTA A MARIANA, DONDE SE DICE QUE NO TODO SE CHISPOTEA

Querida Mariana: ¿ya viste la foto? Pensé que eran maquetas. David Emmanuel López me explicó que son coleccionadores. A ver, a ver, ¿de qué se trata? Te cuento. El domingo fui al mercado Primero de Mayo, luego vi que estaba abierto el templo de Santo Domingo, ya había misa. Todavía no está arreglado el interior, pero esto significa que la techumbre ya está arreglada. Bien. Luego caminé por la calle que sube al parque de Guadalupe, no donde está el templo, sino donde está el restaurante Doña Chelo y el local de María Siliceo, con sus exquisitos postres. Estaba a punto de subir las escaleras cuando vi que de un auto bajaron unos chicos, llevaban en las manos algo que a mí me pareció eran maquetas. Los seguí, porque era muy atractivos los chunches, con figuritas pequeñas. Es lo que mirás ahora en la foto. No son maquetas, me dijo David, son coleccionadores y me explicó. Tal vez vos te enteraste que hace como tres meses la empresa Vualá, que vende panitos rellenos, presentó una serie de figuritas con temática del Chavo del 8. Medio mundo le entró a la promoción y comenzó a coleccionar a los personajes, figuritas de La Chilindra, de Don Ramón, del profesor Jirafales, Doña Florinda, El chavo (por supuesto), el Señor Barriga y los demás integrantes de la vecindad. Fue un trancazo de mercadotecnia, la gente se peleaba la posesión de un personaje. Cuando David me contó esto pensé en mi infancia, cuando los niños coleccionábamos figuritas de papel y llenábamos el álbum. El domingo 8 de febrero 2026 muchos coleccionistas de estos muñequitos de Vualá se dieron cita en el parque de Guadalupe para intercambiar o vender y comprar. Los chicos de las “maquetas” pusieron tres de ellas sobre una mesa y de inmediato un señor se acercó y compró una. David me explicó que la empresa Vualá vende un coleccionador de cartón, a él y a sus amigos se les ocurrió hacer escenografías de la vecindad para que la gente coloque ahí los muñequitos, los coleccionadores los hacen en 3D. Fue una idea genial, porque resulta mucho más atractivo que el coleccionador original. No sé si vos estás en esta onda, pero si alguno de tus amigos colecciona estos personajes pueden hacerle una llamada a David, al 9631714105, y ponerse de acuerdo para que ellos le hagan un coleccionador en 3D, que la verdad están bien chidos. David me dijo que la colección del Chavo del 8 consiste en 26 personajes. Ellos sólo venden los coleccionadores en 3D. Pero saludé a otro amigo que sí vende las figuritas. Él tiene su negocio un poco arriba de la Escuela Primaria Dr. Belisario Domínguez, en la Cruz Grande. Él también vende figuritas de Multiversus. ¡Oh! Le pregunté a David qué pensó al ver que la empresa Vualá había lanzado una serie de personajes de un programa mexicano, porque, vos sabés, los muñequitos que siempre han dominado la escena son personajes de Disney o de Marvel. Me dijo que le encantó la idea, porque él creció viendo El Chavo, se le hizo una propuesta tierna, bonita. Vi que alrededor de las mesas había papás e hijos curioseando. Los coleccionadores en 3D, de inmediato llamaron la atención de la mayoría. Yo también vi El Chavo, me sé de memoria un par de frases: “se me chispoteó”, “es que no me tienes paciencia”; pero los niños del 2026 no ven al Chavo, ¿o sí? Aunque me explicaron que las figuritas son figuritas del Chavo animado. Los niños estaban contentos al coleccionar estos personajes, que nos guste o no nos guste configuran una parte importante de la cultura popular mexicana. Recordá que los personajes de carne y hueso de la famosa vecindad hicieron giras artísticas por Sudamérica y allá movían multitudes de admiradores. La fama de El Chavo traspasó fronteras. Posdata: una señora andaba en busca del personaje “Chaparrón”, Chaparrón Bonaparte, que aparece con su sombrero, lentes, bigotito de Hitler (¡oh, Señor!) y tiene los bracitos en la pose característica cuando le da su chiripiolca. Todo mundo recuerda las escenas donde el “licenciado” le dice a Chaparrón: “¿sabías que la gente sigue diciendo que tú y yo estamos locos?” Hay de todo en la Viña del Señor. Gracias a Dios. ¡Tzatz Comitán!