miércoles, 15 de julio de 2026
CARTA A MARIANA, CON TEMO ALCÁZAR
Querida Mariana: Todo mundo de acá conoce al maestro Cuauhtémoc Alcázar Cancino (el gran Temo, el Eterno Joven de Comitán).
¿Ya viste la foto? Está celebrando su cumpleaños número 86. El día 14 de julio de 2026 lo festejó con la tradicional reja de papel de china.
Pero, de verdad, ¿ya viste la foto? Sí, es la foto de un hombre que está cumpliendo ochenta y seis años.
A Temo nada se le ha caído, salvo un poco de cabello, de ahí en fuera, todo está al alza: su ánimo, su cuerpo y su espíritu. En las redes sociales, su amigo Enoch Gordillo escribió lo siguiente: “todo esto te pasa por culpa del deporte”. Comentario atinado, breve pero certero. Claro, no sólo es el deporte, es, sobre todo, su estado de ánimo. Temo siempre es un hombre optimista, por supuesto que el deporte ha sido una práctica que ha desarrollado toda su vida, desde chiquitío. Es clásica la fotografía donde está bien mirruña con un balón al lado. ¿Cuántos deportes ha practicado? No lo sé, pero todo le llamaba la atención, por ahí recuerdo que comentó que jugó béisbol en un campo donde estaba el hospital, luego le entró al básquetbol, un tiempo jugó tenis con su jefe, amado jefe, don Guadalupe Sánchez, pero también le entró al boxeo (fue réferi, además), lucha libre. Parece que al fútbol sí no le entró con la pasión que puso en los otros deportes. También hay una foto donde está trepado en un trampolín de una alberca olímpica. ¡Ha practicado mil deportes! Por esto, cuando tuvo oportunidad fundó un gimnasio (ahora, gracias a Dios, hay muchos en el pueblo), su gimnasio sigue en activo, en el barrio de San Sebastián, su hijo lo dirige, pero el maestro llega todos los días y hace una rutina que le permite, como dice Enoch, estar al ciento por ciento.
A veces voy al parque de San Sebastián, a dar unas vueltas, a mi estilo, tacuatzero, diría la licenciada Frías, y encuentro al maestro que ya regresó de su carrera matutina. Él, ¡bendito Dios!, elige lugares donde hay subidas para que el cuerpo se fortalezca más, subidas donde la mayoría de personas saca el bofe. A Temo nada se le ha caído, sigue con un ánimo que, como el dólar, siempre está al alza.
¿Es un ejemplo de vida? Sí, porque ha sido muy respetuoso con su cuerpo y con su espíritu. Él cuida su cuerpo y no le mete cosas dañinas. No sé bien cómo sea su régimen alimenticio, pero sé que con el ejercicio que hace “quema” calorías que no necesita. Hubo un tiempo (años setenta) en que mucha gente del pueblo, además de decirle que era el joven eterno de Comitán, lo comparaban con el actor Julio Alemán, porque, en efecto, tenía cierto parecido físico. Si Temo cumplió ochenta y seis años, quiere decir que nació en 1940. El actor Julio Alemán nació en 1933 y murió en 2012. Julio vivió 79 años, ya no llegó a la edad de Temo, quien, a sus ochenta y seis, gracias a Dios, sigue campante. El gran actor y director de cine estadounidense, Clint Eastwood, quien tiene 96 años de edad, diez más que Temo, ha seguido una línea de vida en los últimos años: “no dejar entrar al viejo”. No niega su edad, sabe que el cuerpo poco a poco se deteriora, pierde capacidades que la juventud posee. Temo cumplió ochenta y seis y no ha dejado que entre el viejo, sigue siendo muy optimista y sigue creyendo en lo que ha creído desde siempre, incluso en materia religiosa. Tal vez parece decir: que el mundo viva como quiera, yo encontré un método perfecto para vivir en forma sana y óptima. Su vida, hasta hoy es un balance perfecto entre cuerpo y espíritu. Se sigue sorprendiendo ante aspectos de la vida, sigue admirando la belleza, sobre todo de las mujeres. Veo fotografías donde está al lado de chicas fitness que acuden a su gimnasio y lo veo pleno, feliz, casi casi como una lombriz.
Un hermano de Cothy Soto, también en las redes sociales, declaró un día que sólo Temo es el verdadero cronista del pueblo, porque, además de todas sus virtudes, también posee la de ser un gran memorioso y un gran metidito. Siempre acude a lugares donde hay actos relevantes y su vista privilegiada rescata lo más importante y lo deposita en su gaveta mental. Es cierto, es un gran cronista del pueblo, sabe mucho. Cuando Dora Patricia y yo dirigimos el programa radiofónico “Crónicas de adobe”, en radio IMER, invitamos a Temo Alcázar durante muchos programas para que platicara acerca de casas y personajes de Comitán. Agarraba una calle y le daba una vuelta a todas las casas, hablaba de los interiores y de los personajes que ahí habitaron. Todo un gran tesoro.
Posdata: en la fotografía que comparto (que robé de su muro), así como de pasada se ve, en el fondo un balón de fútbol. Si como dijo el gran escritor mexicano Juan Villoro “Dios es redondo”, hablando del fútbol, Temo puede decir perfectamente que “el mundo es redondo”, incluso en las esquinas donde da vuelta.
Felicidades al Eterno Joven de Comitán, que siga rodando el mundo, el mundo jacarandoso, sencillo, eterno en su gloria.
¡Tzatz Comitán!
