martes, 4 de agosto de 2026

CARTA A MARIANA, CON UN DÍA EXCEPCIONAL (primera parte, de tres)

Querida Mariana: no es un mero título, es la definición del día que vivió Comitán en el Encuentro Comiteco, al que convocó gobierno del estado, el sábado 1 de agosto 2026, en el Salón Plaza Comitán, a las dos de la tarde. ¿Cuántas personas acudimos a la invitación? No sé bien, pero calculé que más de trescientas personas, distribuidas en mesas de diez comensales para la comida. En un espacio estuvo el templete para las participaciones ciudadanas y del gobernador y en otro espacio un templete donde estuvieron dos grupos musicales de relevancia en la ciudad: la marimba orquesta Águilas de Chiapas y el grupo Pambiche. Con esto que digo ya podés imaginar la alegría contagiosa, el salón estaba adornado con banderitas de colores, cómo no, era un gran guateque. Ya pasó el acto, por eso no antojaré tu gusto, pero sí quiero compartir cuál fue el menú que sirvieron y que degustaron todos (no me quedés viendo, nada comí, comí antes, como siempre, sólo pedí a un compa mesero un vaso de agua pura que me sirvió de inmediato, pero que rechacé porque estaba frío. Perdón, le dije, no pedí que fuera al tiempo. El mesero no se molestó, regresó un minuto después con un vaso de agua templada, que consumí poco a poco). Va copia del menú: PARA COMENZAR Butifarras comitecas Consomé de mollejas Ensalada rusa Queso crema y quesillo. AL CENTRO Lengua baldada Chilitos rellenos Costillitas fritas Salpicón tradicional Patitas en vinagre Tortaditas de plátano Olla podrida Enchiladas comitecas Frijoles refritos POSTRE Pay de chimbo tradicional BEBIDAS Coctelería de autor Tequila Whisky Aguas frescas Refrescos Los invitados disfrutaron los antojitos, las bebidas y la buena música, excelente interpretación de la marimba internacional y del grupo Pambiche. Hubo un instante que me paré frente a los artistas y, como si estuviera solo en el salón, recibí lo que ellos regalaron a la audiencia, vi la maestría de todos los ejecutantes (por ahí estaba mi admirada Stephany, gran cantante, dándole al trombón). Recordé, a la hora que tocó Pambiche, un concierto con el grupo de rock Chicago, por el sonido de los metales. Al lado mío estaba alguien de la avanzada del gobernador que tenía el encargo de ver que la música estuviera al ciento por ciento, por ratos parecía dirigir a Pambiche desde el piso, movía las manos y un aparato de comunicación que tenía en la mano derecha. Recordé a un querido personaje comiteco, quien, en los años setenta, en el Club de Leones, cuando ya había tomado unos dos pitutazos de trago se paraba frente a la marimba orquesta y dirigía, era su gusto, tal vez soñaba que estaba en una gran sala de concierto y era un Dudamel cualquiera, aunque en ese tiempo Dudamel no había nacido todavía. Posdata: las palabras, como siempre, no alcanzan a describir todo el ambiente. Todo mundo vestido en forma casual, pero impecable, las mujeres muy guapas y los hombres bien portaditos (Dios mío, el único que llevaba traje, el gris de rayitas, era yo. ¿Por qué?, en la continuación te digo). ¡Tzatz Comitán!