jueves, 6 de agosto de 2026
CARTA A MARIANA, CON UN DÍA EXCEPCIONAL (tercera y última parte)
Querida Mariana: y llegué al podio. El salón estaba lleno de amigas y amigos comitecos, en cada mesa había funcionarios de gobierno. A Dora Patricia le tocó sentarse donde estuvo la directora de Coneculta. Saqué mis lentes y mi tarjetita (revisé bien que fuera la del mensaje, qué bochorno sacar la del mandado). Respiré, dediqué la lectura a la memoria de mi papá, a la memoria de mi mamacita y comencé a leer. No tuve problema en la lectura, he hecho este tipo de lecturas en decenas de ocasiones. ¿Qué falló? Bueno, la garganta no estaba al ciento por ciento, así que en un momento de la lectura apareció un gallito y luego otro, pero no le hice caso, había abusado de mi garganta, olvidé que ya no era el joven que gritaba en el estadio mil y una veces, remojada la garganta con un vaso de cerveza helada. Te paso copia de mi mensaje, por fortuna, así escrito, la lectura va sin gallos:
“Buena tarde. En nombre del gobernador de Chiapas doy a ustedes la más cordial bienvenida; asimismo, en nombre de cada uno de ustedes doy la cordial bienvenida a nuestro gobernador, el querido y admirado paisano Dr. Eduardo Ramírez Aguilar (acá hubo aplausos de toda la concurrencia).
“El texto de la invitación es puntual, fuimos convocados a este Encuentro Comiteco para escuchar acerca de las inversiones y nuevos proyectos que el gobierno estatal realiza en nuestro querido Comitán. Sin duda que es un privilegio estar en esta reunión.
“Los seres humanos tenemos sueños y deseos; los pueblos, que están conformados por personas, de igual manera sueñan y desean. ¿Qué deseamos los comitecos y las comitecas? Aspiramos a vivir en un pueblo digno, que esté a la altura de la grandeza de su herencia. La mayoría de habitantes de esta región es gente honesta, trabajadora, inteligente, creativa. En unión podemos lograr el crecimiento de nuestra sociedad.
“El gobernador nos viene a decir qué está haciendo, él ama a nuestro pueblo, ya dijo que nada regateará a Comitán. Él hace su parte (acá hubo aplausos de toda la concurrencia y repetí la frase). Él hace su parte. Pregunto: ¿qué hacemos nosotros?
“Comitán sueña con ser un pueblo donde su niñez, juventud y personas mayores puedan desarrollarse en un entorno seguro y pleno. Los habitantes de este pueblo tenemos una profunda tradición cultural, es necesario pulir ese brillo.
“Los países más desarrollados del mundo invierten en cultura, porque los productos culturales, además de enriquecer el espíritu aportan un buen porcentaje del producto interno bruto. Hay que seguir invirtiendo en cultura, por el bien de todos, por el bien de Comitán, por el bien de Chiapas. ¡Bienvenidos! ¡Salud!”
Bajé, caminé por el mismo pasillo, volví a abrazar al secretario de salud, él algo me dijo, lo vi sonreír, me dirigí a la mesa, pensé: “¿saludo al gobernador, le doy la mano? No, está comiendo, así que cuando llegué frente a la mesa, desde lejos, pero cerca, lo abracé a la distancia, él respondió con el mismo movimiento y supe que nos habíamos abrazado. Me senté en mi lugar, tomé un poco de agua y esperé la continuación del protocolo. Presentación de un vídeo con las acciones realizadas por el gobierno del estado, luego llamaron a César Robles; a Maribel Del Ángel Ostos; y al licenciado Mendizábal. Al término, los maestros de ceremonia pidieron que si alguien deseaba hablar levantara la mano. Nadie, pero pronto asomó una manita. El doctor Abarca, doctor en derecho, mi compañero de mesa dijo: “bastaba uno, ahora la mazorca se desgranará” y así fue, siguió otro, luego otra, uno más y más, hasta que los maestros de ceremonia dijeron: dos más, participó el gran fotógrafo Frankof, de Tata Lampo, abogó por la cultura, por un festival de jazz que sea el mejor del sureste, dijo que ya hubo una edición que fue muy exitosa (el fotógrafo Augusto Mandujano y la regidora Silvia Ramírez fueron determinantes para ese logro). El gobernador anotaba en un papel, cuando le tocó participar pidió el papel, comenzó a leer, en un momento titubeó, dijo que ya no entendía ni su propia letra (todo mundo rio), pero al final lo logró, a cada punto anotado dio respuesta, cada vez que palomeaba una petición ¡todo mundo lo celebraba! Desde la mesa, el gobernador había dicho que este ejercicio había sido para escuchar al pueblo. El arquitecto Trujillo dijo que un grupo de chicos y chicas habían obtenido primeros lugares nacionales en tenis de mesa, así que el gobernador prometió la construcción de un espacio para estos jóvenes; lo mismo ocurrió con la petición de un espacio especial para gente con autismo; el colegio de arquitectos presentó el proyecto de renovación del bulevar y fue aprobado, siempre y cuando haya consenso de la sociedad. El gobernador pidió a la directora de Coneculta que se reuniera con los creadores que estaban en el acto y diera cauce a las propuestas, que lo hiciera sin regateos. Hubo una gran ovación. Todo fue una gran fiesta. El gobernador dijo que hará actos similares en San Cristóbal, Tapachula y otras regiones. Al final, la ovación fue magnánima, en consonancia con la respuesta del gobernador a las peticiones. La gente se reunió con él. Busqué al secretario de salud para despedirme. Imposible. Él también fue acaparado por las personas, así que salimos del recinto, en la puerta dos chicas nos dieron un obsequio y César Robles me preguntó si teníamos cómo volver al centro del pueblo, dije que no, subimos a su elegante automóvil y platicamos del tiempo cuando fuimos estudiantes en la CDMX. Dora Patricia y yo bajamos en la oficina, César se despidió y nosotros fuimos por las cosas, Dora Patricia fue a su casa en Cajcam y yo a mi casa en el barrio de Guadalupe.
Posdata: fue un gran ejercicio cívico. Todo muy alegre, muy comiteco, guateque de primera. El gobernador estuvo en su tierra, estaba contento. Todo mundo estuvo contento, el pueblo ya estaba de fiesta, por el cumpleaños del santo patrono, santo Domingo.
¡Tzatz Comitán!
