domingo, 8 de noviembre de 2026

CARTA A MARIANA, CON UN ENIGMA

Querida Mariana: Rosario Castellanos nació en el Distrito Federal, quien sí nació en nuestro Comitán fue su hermanito: Mario Benjamín, niño precioso. En el Centenario del Nacimiento de Rosario Castellanos, la UNAM realizó una exposición en el Colegio de San Ildefonso, con fotos del archivo del hijo de la escritora: Gabriel Guerra Castellanos. Hasta antes de esa fecha, casi nadie había conocido a Rosario de niña ni, mucho menos, a Minchito. Cuando el varoncito nació en Comitán, su familia lo celebró. Ya había nacido el varón, el que iba a ser el heredero de las haciendas de la familia, el que iba a mantener el apellido Castellanos. Pero la desgracia tocó la puerta de la casa de la familia Castellanos Figueroa y el varoncito falleció. El niño que nació en Comitán falleció también en este pueblo, siendo pequeño. El sol había iluminado el patio de la casa donde vivían, pero con la muerte del heredero un velo oscureció ese patio luminoso. No hay muchos datos. Suponemos que el cadáver del infante fue velado y luego fue enterrado en el panteón municipal de Comitán, en 1933. El pichito tenía siete años de edad. Doña Lolita Albores, amiga personal de la familia Castellanos Figueroa, vivió una temporada en la residencia de Don César y de Doña Adriana, papá y mamá de Rosario, en la Ciudad de México, ella contó que los restos que fueron enterrados en una tumba en Comitán, fueron exhumados y los restos del pichito los conservaban en su casa. En el pueblo tenemos la deuda que no se ha saldado: ¿en qué tumba estuvo enterrado el comiteco Minchito? Lo que más se acerca a la verdad es que fue enterrado en una tumba que era propiedad de la familia de la mamá; es decir, de la familia Abarca, porque Doña Adriana fue Figueroa Abarca. Dos personas aseguran que es la tumba que está en la mera entrada del panteón, la primera que está a la derecha del pórtico y que hoy corresponde a la familia Román (ahí reposan los restos de mi querido amigo Miguel Román Marín). La suposición podría tomarse como cierta, salvo que dicha tumba es muy pequeña, cuando todos los testimonios coinciden en decir que cuando llevaban a Rosario al panteón bajaban a un espacio subterráneo. La tumba tenía un mausoleo con gradas, en la parte inferior había gabinetes para colocar los ataúdes. Rosario cuenta en la novela “Balún Canán” que la niña protagonista bajaba “era frío y húmedo el lugar adonde habíamos llegado”; es decir, el mausoleo tenía una especie de catacumba, era, sin duda, una tumba de gente de alcurnia. Recordemos que los familiares de la mamá de Rosario también tuvieron haciendas. Hasta la fecha, digo, es imposible corroborar el dato: ¿en dónde está el mausoleo que albergó los restos humanos del hermanito de Rosario? Anexo una fotografía de un mausoleo que está camino a la capilla del panteón, en la esquina de un pasillo lateral y el andador principal. ¿Por qué te la envío? Porque esta tumba, a diferencia de la que mencioné anteriormente, sí cuenta con una cámara subterránea y, lo más importante, mi amigo Víctor Manuel Albores (quien ya falleció) me dijo que esa tumba era propiedad de su familia y que ahí había estado enterrado Minchito. Víctor era un hombre conocedor de Comitán, un hombre culto, exitoso. Lo que él me dijo sí correspondería a lo que la gente contaba. Ahora es muy difícil hallar la verdad verdadera, salvo que en los registros de la presidencia municipal pueda hallarse las huellas de este mausoleo, ¿a qué año corresponde su construcción? (en la parte superior de la entrada está la fecha de su terminación: 1905) ¿Qué familia mandó a construirlo? Si aparecieran los apellidos de la mamá de Rosario se tendría la veracidad del dato y podría colocarse una placa para que los del pueblo y los visitantes conocieran esa parte de nuestra historia. En varios puntos del panteón hay información de algunos personajes famosos que ahí están enterrados, comenzando con tío Belis, pasando por Mariano N. Ruiz y terminando con Doña Lolita Albores. Falta decir: “acá estuvo enterrado Mario Benjamín, hermanito de Rosario Castellanos Figueroa. El niño es personaje de “Balún Canán”, famosa novela de la escritora comiteca”. Posdata: la tumba está conservada, la familia propietaria actual la conserva muy bien. Es muy probable que sea donde estuvo enterrado el hermanito de Rosario. ¡Tzatz Comitán!