domingo, 20 de septiembre de 2026
CARTA A MARIANA, CON FESTIVAL GASTRONÓMICO
Querida Mariana: ¡un éxito! Si la primera muestra gastronómica fue exitosa, el segundo Festival Gastronómico Jub’al ich superó las expectativas.
Ah, qué delicia de acto cultural. Empleo la palabra delicia en todos sus conceptos, por el sabor de la oferta gastronómica y por la hornilla de la realización.
¿Qué decir de la chamba que realiza el presidente Sebastián, en el municipio de La Independencia, acompañado por su Cabildo? Sólo fanfarrias se merecen. En el plano cultural no existe ayuntamiento a la redonda y puntos intermedios que supere lo que realizan, acompañados por el poeta Arbey Rivera, director de arte y cultura. ¡Qué iniciativas tan fastuosas y resultados tan brillantes!
En esta ocasión invitaron a doce estados de la república mexicana para exponer su riqueza gastronómica. ¿Imaginás lo que esto significa? Pensá en un gran corredor donde a tu paso te ofrezcan exquisiteces que difícilmente se comen en el día a día, porque para probar esos platillos uno tiene que viajar a Sinaloa, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Tabasco, Ciudad de México, Hidalgo, Guanajuato, Colima, Zacatecas, Jalisco y, por supuesto, Chiapas. ¿Me atrevo a decir que jamás habíamos tenido cerca del pueblo una oferta semejante?
Dos días estuvieron contemplados para el Festival Gastronómico 2026, el 19 y el 20 de septiembre. Dora Patricia y yo estuvimos desde temprano el sábado 19. El presidente municipal constitucional de La Independencia, en el acto inaugural, resaltó algo esencial: en el pueblo de La Independencia se celebra a México en el mes patrio. Antes del protocolo saludamos a la Maestra Galia Ovalle, presidenta del DIF municipal, y, por supuesto, al ingeniero Sebastián López.
Presenciamos el encendido del fogón tradicional, que inició con una danza interpretada por tres bellísimas niñas, coordinadas por la maestra Cristel Aguilar, y la participación de un grupo tradicional con varios tamboreros y un pitero. Después de la inauguración oficial hubo una visita a las diferentes mesas, perfectamente distribuidas en los corredores del parque recreativo, lleno de árboles, de aire. Por ahí tuvimos el privilegio de saludar a los invitados especiales: la maestra Angélica Altuzar Constantino, directora de Coneculta; la diputada federal Carmelita Moreno; el licenciado Alejandro Albores Peralta, quien llegó con la representación del gobernador de Chiapas; la maestra Flor Gómez, directora del Celali.
Mientras Dora Patricia andaba en la chamba, me dediqué a platicar con los cocineros tradicionales y dar una vueltita para ver qué podíamos comer. Dora Patricia me dijo que pidiera doble, confió en mi gusto. No dudé, en la primera versión probamos los “tlayoyos” de Puebla, así que repetimos color y número (a diez pesos cada uno, baratísimos y exquisitos); agua de tuna, de El sazón de María Inés (de sabor excelso); “arrieras”, de Guanajuato, y del mismo estado un guiso que obtuvo el primer lugar a nivel nacional: “el caldo de zorra”. Este caldo, contrario a lo que parecería augurar su nombre, ¡no contiene carne! Es un caldo vegano, una orquídea real de la gastronomía mexicana, se llama así, porque está hecho con xoconostle, que es un fruto que cuando cae del árbol es alimento favorito de las zorras. Lo solicitamos con la chef María de Lourdes Camarena y en una mesa, debajo de la sombra de árboles con edad de más de treinta años, la degustamos. Nuestro paladar se llenó de sabores exquisitos. Pensé que igual que nosotros decenas y decenas de personas que acudieron también estaban gozando este festival, feria, guateque, porque la marimba del municipio amenizó el acto. Por ahí saludamos a la poeta Mirtha Luz Pérez, en cuanto la vi me puse a echar un pasito tuntún y ella, siempre generosa conmigo, me acompañó, para que no bailara solo. Ah, qué privilegio el mío. ¿Mirás lo que digo? Hasta el ave de la poesía se regodeó en este gran guateque, que seguirá el día domingo 20 de septiembre, de diez de la mañana a cinco de la tarde.
Posdata: Como a la una y media de la tarde se oscureció el cielo, a lo lejos se escucharon truenos. Me acerqué a la directora de Coneculta, que argüendeaba sabroso y le dije: “mirá, hemos pedido desde hace seis meses que llueva y nada y ahora parece que se soltará el aguacero", y ¡se soltó, se soltó en grande!, como si el dios Tláloc hubiera dicho: ¿quieren lluvia?, ahí les va algo galán. Llovió galán.
Si los organizadores merecen fanfarrias, las mismas van para los cocineros y cocineras tradicionales que viajaron horas y horas de diversos estados para estar con nuestra gente, ofreciendo lo mejor de ellos y ellas. Fanfarrias que alcancen el cielo, porque con gran humildad y pasión fueron el corazón de este festival; asimismo, nuestras cocineras locales y chefs que dirigen los afamados restaurantes que han dado lustre a La Independencia. ¡Qué gran viaje por el sabor y el conocimiento! El fogón estuvo prendido y encendió el espíritu de todos los que estuvimos ahí.
Sábado 19 y domingo 20 de septiembre, días gloriosos, granos de luz para alimentar el alma.
¡Tzatz Comitán!
