sábado, 18 de julio de 2026

CARTA A MARIANA, CON UN ACTO QUE BRINDA ESPERANZA AL MUNDO

Querida Mariana: vengo del siglo XX. Ustedes, los jóvenes, son de este tiempo, de este maravilloso siglo XXI. ¿Por qué hablo de esto? Porque una chica estudiante del Colegio Mariano N. Ruiz obtuvo un primer lugar estatal en una disciplina que parecería no importar mucho en estas épocas. Ya sé que descubriste de qué se trató. Sí, querida Mariana, en la fotografía histórica están la profesora Magally Baeza Nahed; la alumna premiada: Luna Sophie Ríos González, alumna del segundo grado de secundaria del colegio; y el Maestro José Hugo Campos Guillén, director general de la institución y representante legal de la Asociación Civil del Colegio Mariano N. Ruiz. Y como ves, ahí está el letrero que da cuenta del acto: Concurso Estatal de Ortografía. La familia de Luna tiene sus raíces en Jiquipilas. Luna llegó a Comitán siendo pequeña, estudió la primaria en el Colegio Frida Kahlo y ahora estudia su educación secundaria en el Colegio Mariano N. Ruiz. ¿Recordás que mi Paty trabajó en el colegio durante varios años? El año pasado me dijo que conocía a una niña muy cariñosa con los perritos que andan por el plantel Los Sabinos, pero que, además, era una niña muy inteligente. Un día me la presentó. Sí, ¡era Luna! El otro día platiqué con su abuela materna. Paty, así se llama la abuela, muy orgullosa me dijo que su nieta siempre ha sido una chica muy agradable. Es hija única. Su mamá, Clara Patricia González Pimentel, estuvo en la mesa de honor la tarde de la graduación de los educandos de los niveles de secundaria, bachillerato y universidad, como representante de los padres de familia (el acto fue el 15 de julio 2026, en el Teatro de la ciudad). Vi a la mamá de Luna emocionada cuando el Maestro José Hugo Campos Guillén le dio un reconocimiento a su hija y contó el proceso del concurso de ortografía, contó cómo Luna llegó a triunfar en el certamen estatal. Parece que lo estoy diciendo muy rápido. Pensá en lo siguiente: Luna fue la estudiante que triunfó en el concurso Inter escolar; luego llevó la representación de la Mariano y triunfó ante todos los alumnos de la zona escolar 04, con lo que obtuvo el derecho a representar a la zona en el concurso estatal, evento donde llegaron los chicos y chicas que ganaron en sus respectivas zonas escolares; es decir, Luna, en este 2026, fue la estudiante de secundaria de todo Chiapas que demostró la máxima capacidad para escribir con excelente ortografía. Y dije que yo vengo del siglo XX, porque, cuando fui estudiante, la ortografía era una asignatura que debíamos apreciar, los niños de esos tiempos aprendimos el valor de redactar textos más o menos limpios; los maestros exigían que domináramos las reglas de acentuación, por ejemplo, sabíamos cuáles eran las palabras agudas, las palabras graves, las esdrújulas y las sobreesdrújulas. Ya en el siglo XXI (yo viejo) me tocó dar clases de redacción en nivel universitario y con gran espanto encontré un ochenta por ciento del alumnado con serias deficiencias en la redacción de textos, estaban plagados de errores ortográficos. Dios mío, ¡universitarios! Por lo anterior, junto con toda la comunidad Mariano N. Ruiz, celebré con entusiasmo el triunfo de Luna a nivel estatal. Ella es una chica de excelencia, así lo hemos comprobado todos en el colegio; ella es respetuosa del lenguaje castellano. Debo confesar que nunca aprendí las reglas de acentuación, pero (y este pero engloba todo), como desde siempre he sido un gran lector aprendí a través de la memoria visual, a mí me brinca una palabra cuando no está bien escrita, así basta checar el diccionario y corregir. Redacto con cierta limpieza y esto me llena de gusto, porque así vos no tenés problema en entender lo que te envío. El motivo de esta carta es compartir el orgullo que sentimos por el talento y la dedicación de Luna. Ah, qué privilegio: ¡campeona estatal de ortografía! Sin duda que su familia está muy chenta y ella satisfecha de su diario esfuerzo. Su abuela Paty me dijo que Luna es una chica que le gusta la música, tiene varios instrumentos musicales: batería, teclado; asimismo es amante de los animalitos, tiene una iguana y una tortuguita. Posdata: en este siglo y en los anteriores, la palabra ha servido para nombrar. La familia de Luna decidió que ella se llamara así y el nombre ha sido como una señal divina. Ella tiene un telescopio y le gusta ver la inmensidad del universo. Ella es una luna esplendente. La abuela Paty me dijo que Luna desea ser investigadora profesional, desea estar de la mano de la ciencia y de la tecnología para hallar cura a enfermedades latosas. No sabemos cuál será su porvenir, por ahora digo que ella es una chica talentosísima, orgullo del Colegio Mariano; orgullo de su familia; orgullo de Comitán; orgullo de Jiquipilas. Es un eslabón maravilloso entre el cielo y la tierra; una luna que tiene bien puestos los pies en la tierra chiapaneca, la tierra que la vio nacer y que debe cuidarla, protegerla, como la joya que es. Felicidades a su profesora Magaly, al Maestro Hugo, a Luna y a su familia. Que la savia que la inspira alimente el grandísimo árbol de su espíritu. ¡Tzatz Comitán!