domingo, 23 de agosto de 2026
CARTA A MARIANA, CON ALA DE VUELO
Querida Mariana: estuve en La Trinitaria; estuve en un acto denominado: “Asamblea informativa. En defensa de la transformación y la soberanía nacional”. Me invitó mi amiga Liliana Altuzar López, con quien me une una amistad de más de treinta años.
El acto fue en el lugar llamado Los ocotes, hubo una enormísima carpa al lado de los carriles donde en feria se desarrollan las tradicionales carreras de caballos. Cuando llegué a la cita, un poco antes de las once de la mañana, la carpa estaba llena, muchísimas mujeres y algunos hombres ocupaban las sillas, el licenciado Mario Hugo dijo que más del ochenta por ciento de la audiencia estaba conformado por mujeres, un pájaro hermoso abría sus alas en espera de la llegada de mi amiga Liliana, quien estaba en las inmediaciones del panteón municipal con un gran contingente, con el cual se dirigió al lugar donde se realizó el acto. Ya podés imaginar el ambiente de fiesta, con batucada, cohetes, gritos de entusiasmo, porras. Cuando estuve cerca del panteón recordé el famoso letrero (andá a saber si fue cierto) que decía: “acá se entierran los muertos que viven en Zapaluta”. Más de tres drones surcaban el cielo haciendo tomas de video y fotografías. Cerca de la ruta había puestos con venta de tortas, chicharrines, aguas. La gente ondeaba banderas de Morena, porque Liliana es consejera estatal de dicho partido político.
Antes que Liliana y su comitiva llegaran, hizo su arribo un grupo de mil personas que llegaron desde el barrio de San Sebastián. Así, un recuento a vuelo de pájaro dio como resultado un acto con más de tres mil asistentes, era un gran festejo, un libro pleno de voces vivas. El licenciado Mario Hugo, mientras motivaba a la audiencia a apoyar a la presidenta de la república con el coro de: “no estás sola”, dijo una frase que confirma una realidad en el presente: “Trinitaria dejó de ser la sombra de Comitán, ahora es un municipio autónomo, consciente de sus riquezas naturales”.
A las once y media del día comenzó el acto, Liliana caminó en medio de vítores, al lado de Juan Salvador Camacho y de Selene Josefina Sánchez, diputados locales, quienes la acompañaron en este acto majestuoso.
Cuando Liliana hizo uso de la palabra me sentí muy contento, mi amiga, con una gran personalidad, con voz segura abrió puertas en el aire, refrescó el poder de la palabra, saludó a todos los asistentes, envió un abrazo especial a su familia y, con emoción, invocó la presencia de su papá, hombre que le enseñó los valores que hoy ostenta. Como si bordara una tela llena de colores, mencionó que la presencia de todos los asistentes la fortalecían y sentenció que “nuestras comunidades tienen voz”, y su voz sonó clara, como un renuevo que crece en medio de un paisaje esperanzador. El júbilo fue presencia preclara, evocación de cauces de agua limpia.
Fue un acto de río desbordado en alegría y en esperanza. Cuando Liliana terminó su participación, los fotógrafos se amontonaron para tomar la fotografía del recuerdo, la histórica, la que da cuenta del acto de mariposa espléndida.
Posdata: al saludar a su familia dijo que era cumpleaños de su hermano Alfonso, así que si lo ven por ahí ¡abrácenlo!, dijo, así que al final del acto busqué a Alfonso, quien es mi amigo también y siempre me trata con mucho afecto, le deseé lo mejor del mundo y fui en busca de mi tsurito para volver a Comitán. Vi a una persona que cargaba una caja de cartón, estaba pesada, un compa que iba a su lado dijo: “esta está pesa”, así lo dijo, pesa y entendí que, en efecto, estaba pesada. Me hice a un lado para que pasaran.
Asistí a la siembra de un gran árbol, fue abonado con la presencia de más de tres mil personas, personas desbordadas en júbilo. Estuve contento, saludé a muchos amigos periodistas. Me sentí contento, orgulloso, por el desempeño brillante que demostró mi amiga Liliana Altuzar López, distinguida ex alumna del Colegio Mariano N. Ruiz.
¡Tzatz Comitán!
