domingo, 14 de junio de 2026

CARTA A MARIANA, CON LA TRADICIÓN

Querida Mariana: acá está Jaime Torres Gil (le digo Jimmy). Nos conocimos en el Colegio Mariano N. Ruiz. ¿Cuántos años, cuántos? No lo sé. Lo que sí, porque él lo dijo, es que en septiembre de 2026 cumplirá treinta años de trabajar en la radio. Treinta, treinta. ¿Cuántos años trabajó en la radio su papá, Don Romeo Torres Ventura? Tampoco lo sé, pero su voz fue escuchada durante mucho tiempo, por miles y miles de radioescuchas, en la mítica XEUI. Ahora, su hijo Jaime labora en la misma radio, pero con siglas diferentes, la XEUI, de amplitud modulada, mutó a Extremo 99.1 F.M. El otro día estuve en Extremo 99.1, porque mi amigo Amín Guillén Flores me invitó a platicar acerca de mi creación literaria en su programa “Nuestras raíces”. Confianzudo como soy dije que no podía evitar hacer la comparación: en 2026, Jimmy estuvo sentado frente a una computadora y una consola de transmisión que nada tiene que ver con los chunches que, en los años sesenta, manejó su papá. Ya no hay tornamesas, ya no hay los discos de acetato, los grandes casetes donde estaban grabados los anuncios. Hoy todo es manejado por la computadora, ahí existen miles y miles de canciones. En la plática evité decir la marca Carta Blanca, a la hora que platiqué que mi papá era el distribuidor de esa cerveza en Comitán, estuve pendiente de no hablar de marcas comerciales, pero a la hora de hablar (porque en la plática con Amín fuimos de un tema a otro, como si fuésemos gatos brincando de un tejado a otro) de figuritas coleccionables se me fue la palabra Mundial, Jimmy, siempre atento, pendiente, movió una palanquita y bajó mi voz para que se disimulara, porque ya sabés que la FIFA, qué boba, ha querido apropiarse de la palabra, qué boba, las palabras son del pueblo, no le pertenece a ninguna asociación, pero Jimmy cumplió con la norma y me dio mucho gusto saber de su responsabilidad, labor que ha realizado durante tantos años, por eso, en septiembre de 2026 celebrará treinta años de honrar la memoria de su papá con su propio estilo, porque, ya lo dijo el poeta, el estilo es el hombre y éste es el estilo. Amín confió en que escribirá un libro donde aparezca la historia de la radio en Comitán, porque esta historia tiene cientos de nombres de conductores y conductoras, así como miles y miles de anécdotas, alegres, divertidas, increíbles, tristes, infinitas. Platiqué que la Universidad Mariano N. Ruiz, en su serie “Cuadernos universitarios”, publicó un número dedicado a Don Romeo Torres Ventura, donde contó algunas anécdotas de su historia en la radio. Jaime entró a la estación radiofónica XEUI en 1996, desde entonces ha permanecido muchísimas horas llevando entretenimiento a la audiencia. Él no sabe cuántas personas han escuchado su voz, no sabe lo que su palabra ha significado para la audiencia, porque la magia de la radio es como ese apotegma de vida que dice que se sabe dónde nace uno pero no sabe dónde morirá, en la radio se sabe perfectamente el origen de la voz, pero no se tiene idea del lugar hasta donde llega. En el momento que Amín, Jimmy y yo hablábamos en el programa “Nuestras raíces”, un radioescucha llamó por teléfono y habló de que él es oyente frecuente de la radio y recordó las radionovelas que en los años sesenta y setenta fueron una de las principales aficiones de la audiencia de Comitán y de la región. Recordé (fue inevitable) a Kalimán (que decía al inicio: en la voz de Kalimán, el propio Kalimán. Años después nos enteramos que eso no era cierto, el que hacía la voz de Kalimán fue Luis Manuel Pelayo, que luego fue famoso con un programa televisivo: Sube Pelayo, sube, donde era un poco grosero con las personas que participaban). Muchos niños nos pegábamos al aparato para escuchar la radionovela. Hoy, la programación es otra, ya no hay radionovelas, Kalimán ya nada dice a los chicos de estos tiempos, hoy los héroes son, como diría el doctor Luis García, comentarista de fútbol, al referirse a un jugador sobresaliente: “de otro maldito planeta”. Posdata: cuando hicimos la presentación del cuaderno universitario dedicado al papá de Jimmy, Don Romeo me preguntó: ¿será como un homenajito?, le dije que sí. Así fue. Sus amigos y admiradores llenaron el teatro de la Casa de la Cultura, fue una tarde llena de afecto. Ahora, estas líneas dedicadas a Jimmy son como un homenajito por sus próximos treinta años metido en el ajo de la comunicación radiofónica. La vida de Jimmy ha estado ligada a la radio, desde pequeño, pero en treinta de sus cincuenta años de vida ha sido protagonista importante en las transmisiones. ¿Hasta dónde llega su voz? ¿Hasta dónde llegará su trascendencia? Su historia profesional está ligada a la de su papá, ligada a la gran historia de la radio comiteca. Le envío un abrazo, con mis mejores deseos. ¡Tzatz Comitán!