martes, 10 de febrero de 2026
CARTA A MARIANA, CON ACTO DE EXCELENCIA
Querida Mariana: el dicho es conocido: “a toda capillita le llega su fiestecita”. El 7 de febrero 2026, a Comitán le llegó el día de un gran festejo científico. Como te había comentado, ese día se efectuó un magno acto: la Jornada Académica Medicina de Laboratorio QFB Enrique Solís Cancino, con dos ponencias.
Fue un acto que nadie podía perderse, sin embargo, por desgracia muchos se lo perdieron. Todos los asistentes coincidieron en decir que el evento obtuvo un diez de calificación. Los dos conferenciantes demostraron en el escenario una gran competencia de exposición y de conocimiento en los temas expuestos. Fue una mañana de mucho aprendizaje. A mí me quedó brincando la idea que expuso el Doctor Eduardo Aguirre Langle: "Cuidamos la enfermedad, pero no cuidamos la salud”. ¿Mirás? Así como lo que expuso la Doctora Carla Santana Torres acerca de la importancia de la biología molecular en los análisis clínicos. Las dos conferencias fueron muy accesibles, debido a que los ponentes evitaron términos muy académicos, reconocieron que estaban frente a pares, pero también ante público lego. Todo mundo, sin duda, se llevó motivos de reflexión a su casa, comprendieron el salto cualitativo que ha generado la tecnología en los últimos tiempos. Quedo muy en claro que los tiempos actuales obligan a los laboratorios clínicos a actualizarse, ya que la medicina avanza a pasos rapidísimos. El Doctor Aguirre Langle puntualizó que estos tiempos presentan adelantos maravillosos pero que, además de buenos equipos, se necesitan los ojos entrenados, la mirada experta y acá rindió un homenaje al químico comiteco, pues dijo que él es uno de los mejores morfólogos del país. Ah, qué orgullo para nuestro pueblo, qué privilegio que el químico Enrique esté de nuevo en Comitán y ponga su conocimiento y capacidad al servicio de la comunidad.
Digo que las dos ponencias fueron muy motivantes y cercanas al público, el Doctor Aguirre salpimentó su conferencia con chispas de buen humor, y la Doctora llegó a confiar algo íntimo, como que llevó a su mamá al hospital por una dolencia y al salir resultó que se había contagiado de un virus que tenía el respirador, dijo que el hospital fue uno de esos que cobran hasta por caminar por los pasillos. Ahora, la mamá de la Doctora ya le dijo que no vuelve a ir a hospital alguno porque, asegura, la próxima vez saldrá muerta. Este testimonio habla de carencias en el sistema de salud y fortalece la idea del cuidado que cada persona debe tener para su salud. Como lo dijo el Doctor Aguirre, en el país no cuidamos la salud, cuidamos la enfermedad; es decir, todo mundo olvida lo fundamental: si previniéramos no llegaríamos a casos extremos, y en la prevención está incluido el hacerse estudios clínicos en forma regular, para saber cómo está el cuerpo. Ahora, eso dijeron los expertos, los buenos laboratorios tienen la capacidad de presentar análisis con rapidez y eficacia, lo que garantiza una pronta atención al paciente.
Como dije: ningún otro laboratorio clínico en Comitán había organizado una jornada académica de este nivel. Comitán tuvo su festejo y fue en grande, por la calidad de los conferenciantes, por la claridad en la exposición de ideas, en temas complejos de principio.
Posdata: después de la primera conferencia hubo un receso de diez minutos, tiempo donde la audiencia pasó al vestíbulo para tomar un café, un vaso de agua o un bocadillo. Ahí saludé a mi compa Javier, a Jorge Pinto y a Guayo Bonifaz, los tres compañeros del químico en la mesa de la Esquina de Belisario. Me dio gusto ver la solidaridad del grupo. Me quedé platicando con Guayo y él, con su característico buen humor, me hizo botarme de la risa en varias ocasiones. Todo estuvo genial, todo fue una manifestación de vida, porque el cuidado de la vida fue el punto central.
En la foto: Gino Fabrizzio Noris García, Carla Santana Torres, Enrique Solís Cancino y Eduardo Aguirre Langle.
¡Tzatz Comitán!
