viernes, 8 de mayo de 2026

CARTA A MARIANA, PARA COMPONER EL MUNDO

Querida Mariana: uno de los antojos favoritos del pueblo es el pan compuesto. Hemos dicho que es un antojo sencillo, pero exquisito. Los comitecos y los visitantes lo disfrutan. Te comparto la siguiente noticia: el pasado 7 de mayo de 2026, la secretaría municipal, del ayuntamiento comiteco, recibió la solicitud para que se reconozca cada tercer sábado de noviembre como DÍA DEL PAN COMPUESTO. La solicitud fue firmada por Elsita Villafuerte Martínez, heredera de la tradición gastronómica iniciado por el famoso tío Jul, y por Jesús Pedrero Guillén, el principal organizador del Festival del Pan Compuesto. Sé que verás con agrado esta noticia, porque ayuda a fortalecer nuestra identidad, en la antesala de la celebración de los quinientos años de fundación de Comitán. No quiero caer en extremos, pero puedo decir que este antojo comiteco es una mezcla de culturas, basta ver el origen del frijol, que es ingrediente de este pan compuesto. En una ocasión escuché la anécdota que contó un papá cuyo hijo, al escuchar que cenarían panes compuestos, preguntó: ¿y cuáles son los panes descompuestos? El mundo íntimo, el cercano, tiene, entre sus antojos, algo sencillo con un nombre también sencillo: pan compuesto. Tal vez, pero esto nunca se dice, el pan nunca está compuesto, pero empieza a ser un milagro culinario en el momento que las manos de las cocineras cortan el pan francés por la mitad, untan el frijol, la mayonesa; colocan la carne deshebrada, los picles y, con sapiencia, riegan la salsa roja, con la receta tradicional. Comitán es un pueblo de enorme tradición cultural y, gracias a este antojo, es una región que está en permanente compostura, porque, se sabe, todo en el mundo necesita manutención para evitar el deterioro. Así, la vida toma un rostro agradable cada vez que alguien prepara un pan compuesto y cada vez que ese antojo es disfrutado. Pero la iniciativa de Elsita y de Jesús, se complementa con la creación del Consejo Municipal del Pan Compuesto. ¿Mirás? Son iniciativas ciudadanas que abonan, precisamente, a hacer un entorno compuesto, donde la sociedad se sienta integrada, porque, hay que reconocerlo, el pan compuesto es un elemento que nos enriquece, que es carta de presentación. La solicitud ya fue recibida en la secretaría municipal, ahora llevará el trámite de toda solicitud, acá le compete al presidente darla a conocer en sesión de cabildo y éste votar a favor o en contra. Pienso que nadie se negará a tal propuesta, porque es elemento integrador. Cada tercer sábado de noviembre de cada año, los propios y los ajenos, disfrutaremos de un guateque especial en el Día del Pan Compuesto, habrá marimba, actos culturales y, por supuesto, degustación del antojo favorito del pueblo. En la solicitud se establece, de manera puntual, cuáles serán las funciones del Consejo Municipal del Pan Compuesto, así como la relación de integrantes de dicho Consejo que, por supuesto, estará presidido por el presidente municipal en turno. Llamó mi atención que se propone celebrar el Centenario del Pan Compuesto en el año 2039, lo que significa que este comité tiene el dato de que fue en el año 1939 cuando comenzó a prepararse tal riqueza gastronómica. ¿Juran que es la verdad y sólo la verdad? Lo importante es hacer el guateque, reconocer que el pan compuesto es uno de los elementos integradores de nuestra identidad comiteca. Y está tan bien compuesto que el pan es francés, pero los ingredientes y las cocineras son de esta región de México. Si los franceses tienen la costumbre de llevar todas las tardes la baguete bajo el brazo, los comitecos tienen la sana costumbre de ir a cenar pan compuesto en los diversos restaurantes y cafés donde los sirven. Posdata: siempre he insistido en que se identifiquen los ingredientes con que, no el tío Jul, sino el tío Tavo, el de las famosas Macharnudas, preparaba los panes compuestos que ofrecía en su cantina. A mí me perdonan los tradicionalistas, pero debo decir que esos panes fueron los más ricos que probé en mi vida. Los ingredientes no eran los mismos, pero el tío Tavo era tan buen cocinero que le daba un toque original al famoso pan compuesto. ¡Tzatz Comitán!