viernes, 12 de junio de 2026
CARTA A MARIANA, CUANDO MÉXICO GANA
Querida Mariana: qué bueno que hay fútbol, que la gente se emociona, que se pone la camiseta de México. ¡Qué bueno! Qué bueno que también hay ciencia, conocimiento, estudio. El deporte entrena el cuerpo y el espíritu; el estudio, de igual manera, entrena la mente y la disciplina. En este 2026, el nombre de Gilberto Mora, chiapaneco, gran jugador de fútbol, se alía con el nombre de Mateo Sánchez Guillén, gran estudiante comiteco, estudiante del sexto grado de primaria, del glorioso Colegio Mariano N. Ruiz. Gilberto debutó en el Mundial de Fútbol y Mateo obtuvo el Primer Lugar en la Olimpiada de Conocimiento Infantil. Gilberto jugó en el Estadio Azteca y Mateo participó en el acto en Tuxtla Gutiérrez, donde se concentraron más de cuatrocientos alumnos de todo el estado de Chiapas para competir en un torneo de inteligencia.
Igual que Gilberto, Mateo ha tenido una gran disciplina en el estudio. Mateo nació en Comitán, es mero comiteco, estudia en el Colegio Mariano N. Ruiz desde preescolar; es decir, todo el conocimiento lo ha adquirido en esa noble institución, institución que celebra su aniversario 76. Así como las selecciones participantes lograron su pase al mundial después de vencer a rivales en eventos de clasificación, Mateo, gracias a su triunfo, obtuvo el pase para el Nacional, que se efectuará en fecha próxima en sede por revelarse.
Qué bueno que todo el país reconoce el valor del jugador que nació en Tuxtla Gutiérrez y, a sus 17 años debutó ya en un mundial. Así, nosotros reconocemos el talento de Mateo, quien nació el 3 de mayo de 2014. Él es hijo de dos grandes amigos: Paulo César Sánchez Góngora (del mero Tlaxcala) y de la comiteca Daniela Guillén Caballero.
Mateo venció primero en el torneo interno, luego en el de zona, éste triunfo le permitió acudir al regional y luego al estatal. Ahora, orgullosamente, irá a competir a nivel nacional, como decir ¡grandes ligas!
Mateo, en la etapa estatal, igual que los demás competidores respondió un examen con 80 preguntas (reactivos, le dicen ahora) y presentó un proyecto comunitario que tituló: “Raíces e historia de mi tierra”, donde dio a conocer personajes y valores de nuestra comunidad. Esto reafirma la identidad y el amor por la tierra, por el estudio, por la investigación. Mateo es experto en dribles en la cancha del conocimiento, es un gran centro delantero, jugador que anota goles de inteligencia, así como el paisano Gilberto anota goles en la cancha.
Posdata: en 1968 yo estudiaba en la primaria Matías de Córdova, recuerdo que un grupo de alumnos nos preparamos para el concurso de conocimientos. Nuestro representante no logró superar al estudiante del Colegio Mariano N. Ruiz (Carlos Conde, quien luego fue mi compañero en la secundaria del Colegio Mariano N. Ruiz y ahora es mi gran amigo). Desde entonces, el libro de historia del colegio registra muchos nombres de alumnos brillantes que han obtenido triunfos a nivel estatal. Carlos, igual que los demás alumnos triunfadores en años consecutivos, visitó Los Pinos, en la Ciudad de México, que era la residencia oficial del presidente de la república. Las niñas y niños más destacados del país tenían el honor de ser recibidos por el secretario de educación pública y por el presidente de la nación. ¡Ah, qué enorme orgullo! El Colegio Mariano N. Ruiz siempre ha estado en los primeros lugares. El trabajo de padres de familia, directiva y maestros, más el talento y disciplina de los chicos y chicas, coloca el faro del éxito en el centro del patio, donde los juegos se desarrollan en convivencia sana. Felicidades a Mateo, a su papá Paulo, a su mamá Daniela, a su maestro Óscar Escandón, a la directora del nivel primaria, licenciada Verónica Solórzano Vera y al Maestro José Hugo Campos Guillén, quien es el representante legal de la Asociación Civil del Colegio Mariano N. Ruiz. ¡Éxitos por siempre!
¡Tzatz Comitán!
