jueves, 9 de julio de 2026
CARTA A MARIANA, CON UNA GRATA MAÑANA
Querida Mariana: ¡sí, es foto de privilegio! Haré un ligero comentario. ¿Ya viste con quién estoy? Es Josefina Rodríguez Zamora, la secretaria de turismo, a nivel federal. La mañana del 8 de julio de 2026 llegó al parque de San Sebastián, de nuestro pueblo. En el parque, desde temprano un grupo de artesanos y prestadores de servicios preparó su participación en diversos stands.
La chef Karla, del prestigioso Restaurante 1813 avisó a mis compañeros de trabajo que iba a ofrecer una degustación, así que fuimos al parque, también desde temprano. Dora Patricia y yo caminamos desde la oficina, llevamos algunos ejemplares de la más reciente edición de Arenilla (la que trae, por primera vez, doble portada). Quedamos que en cualquier ratito le ofreceríamos un ejemplar a la secretaria para que le diera una vueltita.
Dora Patricia estuvo pendiente de los movimientos, porque ya se esperaba la presencia de las autoridades. Yo me entretuve saludando a dos queridas Lupitas, Lupita Gordillo y Lupita Teutli. Platicamos sabroso. Cuando nos despedimos vi que la comitiva ya había llegado y visitaba cada uno de los stands, comenzaron por el área de obras de barro, luego pasaron al área de textiles. La secretaria de turismo estuvo atenta a las explicaciones y adquirió algunas piezas. Dicen que ella es la funcionaria más joven del gabinete de Claudia Sheinbaum. El director de cultura de Comitán me dijo que ella es originaria de Tlaxcala, tal vez el estado más pequeño en extensión territorial del país. Cuando viví en Puebla iba frecuentemente a Tlaxcala con la familia, pasábamos a admirar los fantásticos murales de Cacaxtla.
Josefina fue acompañada en el recorrido por el doctor Segundo Guillén, paisano, secretario de turismo de Chiapas; por el presidente municipal, licenciado Mario Antonio Guillén Domínguez; por la directora de turismo de Comitán, licenciada Karen Fabiola Sánchez Guillén y por el director de cultura de Comitán, licenciado Diego David Greene.
Después del área de objetos de barro, platicaron con las empresarias de bordados artesanales, que venden piezas bellísimas y al final de ese callejón artesanal estuvieron frente a la Joyería Artesanal de Roberto Aguilar, quien desarrolla un trabajo que ya es difícil de encontrar: la filigrana en oro.
De ahí, comentario obligado frente a la estatua de mi sexto tío abuelo, Fray Matías de Córdova y luego admirar la fachada del templo histórico de San Sebastián. Yo estaba sentado en una banca frente al templo, en eso me vio el doctor Segundo, me saludó de lejos y dije de acá soy: me acerqué, saludé al secretario de turismo de Chiapas, al presidente municipal del pueblo y a la secretaria de turismo federal, entonces le extendí un ejemplar de la revista y se la entregué, le dije que se la obsequiaba, que se llevara algo de lo mucho que tenemos en el pueblo y me despedí.
Ellos siguieron en la ruta y visitaron el stand de 1813 y otros stands con antojitos y dulces tradicionales (todos los stands muy bien montados, profesionales, al frente tienen el logotipo de Pueblo Mágico). En 1813, los invitados disfrutaron las exquisiteces comitecas en formas mínimas. Hubo chinculguajitos, rodajitas de butifarra y algo que motivó a medio mundo: platanitos fritos envueltos en hoja de maíz, como dice el doctor José Ramón ¡una chulada! Todo presentado en forma exquisita. Se detuvieron también en el stand de las paletas de chimbo, de Doña Estelita de Martínez y la secretaria se tomó foto con ella y una nieta, así que al final me acerqué y le pregunté a la secretaria si podía tomarme una foto con ella, aceptó, pedí permiso para abrazarla y luego grité: Paty, Paty. Dos o tres personas tomaron la fotografía, el presidente Fox dijo: tomen la foto y se la mandan a Molinari, en eso apareció Paty, la secretaria dijo: “De la nada apareció Paty” y todos lo celebramos. Agradecí el privilegio y dejé que la comitiva siguiera con la visita al último corredor, en el primer stand estaba mi primo Juan Ramón Bermúdez ofreciendo los servicios de temazcal y venta de hierbas medicinales; ya luego estaban colocados estratégicamente los stands con bebidas espirituosas, con el famosísimo comiteco y con licores. Todos los de la comitiva aceptaron la degustación, probaban tantito, nadie terminó la ración del vasito, porque era muy temprano. Llegaron al último stand donde un chef tomó el famoso vaso mezclador y ofreció una bebida preparada. Frente al restaurante El Punto, que está en el portal, apareció una camioneta de lujo y de inmediato subieron los personajes y se dirigieron a la Sala de Cabildo en la presidencia donde tendrían un encuentro con un sector de empresarios de Comitán.
Posdata: fue una mañana grata, disfrutable. En el parque de La Corregidora estuvo concentrada una muestra de lo que los productores comitecos ofrecen. La secretaria de turismo se llevó un pedacito de la riqueza cultural pueblo. En el kiosco hubo marimba (con mis amigos Castro) y un grupo de señoras ejecutantes de danzas regionales. La secretaria, el secretario y el presidente se unieron al grupo de bailarinas y movieron los cuerpecitos, la secretaria pasó al centro y, joven como es, en forma rítmica sin que se oyera el grito se fue haciendo para abajo, para abajo. Ah, fue un momento muy emotivo. Ella gozó ese momento y también quienes lo presenciaron.
Dora Patricia y yo caminamos de regreso al parque, mi parque, fuimos al palacio, subimos, pero la Sala de Cabildo estaba al tope. Sin duda que ese encuentro fue importante. Ojalá traiga beneficios para el pueblo.
A la hora de la foto con la secretaria, más de dos dijeron: pero te peinas, cuñado. Salí a la Einstein. Sí, cómo no.
¡Tzatz Comitán!
