sábado, 22 de agosto de 2026
CARTA A MARIANA, CON UNA RAMA QUE ES COMO UN GRAN ÁRBOL
Querida Mariana: sí, es foto de privilegio, pero merece un comentario. “Es un gran orador”, me dijo un maestro que estaba sentado a mi lado. Se refería a Daniel Álvarez Gordillo. El chico, que estudia primer grado de secundaria en la ETI de Las Margaritas, posee un extraordinario don para expresarse en forma oral. Cuando el maestro universitario lo dijo, Daniel ya exponía el tema “Reciclaje artístico. La semilla de un mundo sostenible”, lo hacía frente a una audiencia que llenó el auditorio de la Facultad de Estudios Multidisciplinarios, Campus Comitán, de la Benemérita UNACH. Daniel tiene doce años de edad, nació en la ciudad de Comitán, ahora radica en la ciudad de Las Margaritas, porque allá labora su mamá, la doctora Dulce Roxana Álvarez Gordillo.
Daniel, con gran solvencia, con mucha seguridad, expuso su tema ante estudiantes universitarios de primer semestre. Daniel no se inmuta ante algo, ha estado en grandes espacios compartiendo su ideal del reciclaje para tener un mejor planeta. Él preguntó ¿qué es el reciclaje?, alguien de la audiencia dijo que era volver a utilizar algo que había sido desechado y Daniel confirmó la definición, platicó que él hizo conciencia de la importancia de cuidar el Medio Ambiente cuando vio un documental donde un animal marino había fallecido ahogado por una bolsa de plástico. Hoy sabemos que son toneladas de plásticos que van a los ríos y a los mares, la contaminación es apabullante, así, Daniel pensó que debía hacer algo para evitar que los plásticos dañen nuestro entorno, utilizó dos tapas, de esas que la gente tira, de esas que vienen en los garrafones de agua purificada, las empleó e hizo un pastillero bien bonito, además de lo utilitario, Daniel busca que sus piezas sean artísticas, sean agradables a la vista y al tacto, que lo sucio de lo contaminante se convierta en un haz de luz que suavice el mundo, que alegre al espíritu del ser humano.
Daniel, a su corta edad, ha demostrado que el mundo puede tener un mejor rostro. ¿Qué debe hacerse? Él está haciendo lo que le corresponde, con una pasión inquebrantable está decidido a que su mensaje pueda llegar a muchos lugares. Estuvo en el auditorio del campus universitario de Comitán, pero, asimismo, ha estado en el Senado de La República y en muchos otros escenarios relevantes; su leitmotiv lo ha compartido con diversas audiencias, desde compañeros de su edad hasta personalidades destacadas de la política nacional y de la sociedad civil.
¿Imaginás un mundo donde…? No, tenés razón, no todo mundo está en la misma sintonía, digamos la verdad: el caso de Daniel no es un caso común. Muchos chicos de su edad, en lugar de ser conscientes del daño que hace el plástico al medio ambiente, tiran las bolsas de Sabritas en cualquier espacio, por eso nuestras calles son tan sucias. ¿Imaginás un mundo donde…? No, tenés razón, hay muchos chicos y chicas que no piensan en los otros, sólo piensan en su satisfacción personal, la campaña de Daniel está encaminada a hacer más digna la vida de los semejantes y en aportar su granito de arena para que el mundo sea menos estulto.
Tuve el gusto de saludar a Daniel, a su mamá, a una tía y a su prima en la dirección del campus, donde los esperaba la directora, la Maestra Fanny del Rosario Abarca Argüello, platicamos un ratito, lo felicité por sus iniciativas y, cuando supe que impartiría la charla, me quedé para presenciar ese momento histórico, donde un chico de primer grado de secundaria alertaba a estudiantes universitarios acerca del peligro de seguir contaminando al planeta, los exhortó a ver hacia los desechos y reconvertirlos en objetos utilitarios y artísticos.
Su tía me platicó que una de las características de Daniel es su espíritu inquieto, desde pequeño le ha gustado investigar las causas de las cosas. Él nació el 22 de febrero de 2014 y, muy niño, se acercó a su abuelo Ramiro Álvarez Esteban, quien, de igual forma, es un ser humano inquieto. La familia se siente orgullosa del bisabuelo Rubén Gordillo Aguilar, quien, en una época pasada, fue presidente municipal de Las Margaritas. Daniel aprendió a leer a temprana edad, cuando entró al kínder ya sabía leer. Su presencia ahora resulta inspiradora.
Posdata: resultó muy gratificante saludar a Daniel, es un niño orgullo de este pueblo. No ceja en su empeño, le gusta compartir su pasión, le interesa hacer conciencia de tener un Medio Ambiente más benigno. Todo mundo repite que no tenemos más casa que la Tierra, pero muchos, muchísimos, no tienen conciencia de la importancia de mantenerla digna. El ser humano ha ensuciado al mundo, lo ha hecho una porquería. Ay, si hubiera más chicos como Daniel el mundo podría alimentar su esperanza. Ojalá.
¡Tzatz Comitán!
