martes, 24 de febrero de 2026

CARTA A MARIANA, CON UNA IMAGEN DE 1909

Querida Mariana: el maestro Muñoa Pola compartió esta imagen en Facebook. El maestro Muñoa, cronista de Chiapa de Corzo, siempre comparte documentos que hablan de Comitán, es un gran amigo de este pueblo. Esta imagen es sensacional, fue publicada en 1909. ¿Mirás? Es una imagen que tiene más de un siglo. Gracias al resguardo de la Biblioteca Nacional y a la labor acuciosa de Muñoa tenemos un documento sensacional. La imagen apareció en la Revista Ilustrada y en el pie de foto dice: “Edificio municipal y jardín público de Comitán, Chiapas (sin la arboleda que hoy adorna a éste)”. El último dato es esencial, quiere decir, así lo entiendo, que el parque estaba así antes de 1909, porque dice: “sin la arboleda que hoy adorna a éste”; es decir cuando fue publicada el jardín público (parque central) tenía más árboles. Lo que da cuenta de la conciencia ecológica y estética que tenían los antiguos moradores de esta región de la patria. Tal vez la imagen corresponde a cómo era Comitán a inicios del siglo XX, es una joya. Vemos, como lo dice el pie de foto: el edificio municipal, parte de los portales del oriente (donde estuvo la famosa Manzana de la Discordia), parte importante del parque central con su kiosco, bancas, arriates, lámparas y pasillos. No se ve algún pedestal con busto de algún héroe o heroína. En 2026, ya con el parque ampliado, existe una serie de bustos y esculturas, sólo hay una presencia femenina, el busto de Rosario Castellanos, los demás bustos corresponden a varones: Benito Juárez, Mariano N. Ruiz, Jorge De la Vega Domínguez, Roberto Albores y Pantaleón Domínguez. ¿Te cuento algo? Ya me había llegado el dato que comprobé el pasado 21 de febrero 2026 en una conferencia que impartió el investigador Justus Fenner, en su destacada participación en la celebración del 158 aniversario de la fundación del municipio de La Independencia (organizado por el Ayuntamiento que dirige el presidente ingeniero Sebastián López, a través del director de cultura, el poeta Arbey Rivera), el Doctor Fenner dijo que nuestro héroe comiteco fue uno de los principales contrabandistas de mercancías entre Guatemala y México. Así me lo habían dicho y así lo aseveró Justus: Pantaleón Domínguez fue cabecilla del grupo de contrabandistas; es decir, se dedicaba a actividades ilegales. ¡Dios mío! Yo supe del nombre de Pantaleón en los años setenta, porque la cancha donde se realizaban los cuadrangulares en la feria de agosto llevaba su nombre, ahora se llama Roberto Bonifaz Caballero. Lo que más sobresale en la imagen que compartió el Maestro Muñoa Pola es el kiosco que era el corazón del parque, donde se realizaban actos cívicos y sociales. Colocado sobre una plataforma que tenía un redondel donde la gente se concentraba para escuchar conciertos de marimba y de orquestas, que eran una buena costumbre en esas épocas. En el Comitán actual también existe un kiosco casi en el mismo lugar, el kiosco actual se colocó en el periodo presidencial de Gonzalo Ruiz Albores, quien fue mi jefe al concederme el honor de ser el primer director de la Biblioteca Pública Regional Rosario Castellanos Figueroa. Ahora dicho kiosco ya no tiene la preeminencia de antes. La imagen es idílica y bucólica, da idea de un Comitán tranquilo, afectuoso. Por supuesto que en los actos políticos y sociales de entonces la gente se concentraba en este lugar, pero, como la plaza era lugar de reunión regular tenía bancas y lugares verdes. Recuerdo una imagen del zócalo de la CDMX donde también tenía bancas y arriates con plantas, ahora es una plancha fea de cemento, porque las autoridades la diseñaron para las grandes concentraciones humanas en actos políticos, donde los acarreados suplen la conciencia social. Es lógico. Vivimos ya en el principio del segundo cuarto del siglo XXI, las sociedades sosegadas de principios del siglo XX ya se diluyeron, por desgracia. Posdata: ya te conté que mi tatarabuelo materno sí nació en Comitán, tuvo el apellido Alfaro, su oficio fue arriero, llevaba Comiteco a la costa de Chiapas y de allá traía mercancías. Por ahí se unió con mi tatarabuela y la sangre comiteca comenzó a fluir en mi árbol genealógico, por el lado materno. Por el lado paterno, mi abuela María Bermúdez nació en Comitán. Soy hijo de Augusto Molinari Bermúdez y de Hilda Cecilia Torres Córdova, él oriundo de San Cristóbal de Las Casas y ella de Huixtla. Yo sí, gracias a Dios, nací en Comitán, en 1957, por eso siempre dije que era comiteco de primera generación, al ser hijo de un coleto y de una huixtleca; pero ahora me doy cuenta que mi árbol genealógico lleva más savia comiteca. Lo que quiero decir es que ni mi papá ni mi mamá caminaron por este parque, cuando ellos llegaron a Comitán el parque ya se había transformado, ya no existía este kiosco, había sido sustituido por una pérgola enorme, que era como un barco en medio de una isla de cemento. ¡Tzatz Comitán!