sábado, 27 de junio de 2026
CARTA A MARIANA, CON MANOS LLENAS DE BARRO
Querida Mariana: ya se acerca la Feria del Barro. Es un hermoso reconocimiento a nuestro pueblo, un homenaje a la identidad. Recordá que nuestro pueblo, después de llamarse Balún Canán se llamó Comitlán, voz náhuatl que significa Tierra de alfareros. De ahí que ahora nuestro pueblo se llama Comitán. Cuando llegaron los mexicas a estas tierras vieron que muchas personas se dedicaban al noble y maravilloso oficio de la alfarería.
Los días 17, 18 y 19 de julio se celebrará la Feria del Barro 2026. El comité organizador formado por Manuel de Jesús Aguilar, Ramón Folch González, Jose Welbers y Lenin Milian pone su entusiasmo y talento al servicio de esta genial iniciativa. Como todas las grandes obras, la Feria del Barro comenzó con pasos titubeantes, ahora ya es una muestra exitosísima. Cada año llega más gente a disfrutar las actividades culturales que ahí se desarrollan y a gozar las obras expuestas y a adquirir piezas para llevar a las oficinas o a las salas de las residencias.
En el más reciente número de Arenilla, revista impresa, se publica un artículo de Ramón Folch, quien es arqueólogo, doctorante en la Universidad Estatal de Orizaba. Dicho artículo lo tituló: “La alquimia del barro. Tradición, memoria y fuego en la región comiteca tojolabal”. Es un artículo muy interesante y aleccionador. Mirá cómo unió tres conceptos señeros: tradición, memoria y fuego, porque el barro mezcla estas esencias, que se ven reflejados en cada pieza que trabajan las manos de las artesanas y artesanos comitecos. Acá está presente la tradición, en las obras se advierten las manos y los espíritus de todas las personas que han trabajado el barro durante siglos, ¡siglos! De ahí la importancia de esta feria, que, sin duda, es una de las más importantes de la región en el sentido cultural. ¿Y la memoria? ¿Y el fuego? Cada persona tiene su particular interpretación acerca de estos conceptos, porque la memoria habla, igualmente, de una tradición que ha pasado de mano a mano. Una vez que el barro ha sido modelado por manos hábiles y amorosas, debe pasar por el fuego, que es símil de la pasión para el amor entre parejas. Los expertos saben que la obra debe estar expuesta al fuego durante un tiempo preciso, que no se pase, porque se quema, que no le haga falta porque se quiebra. El tiempo justo lo otorga la experiencia; es decir, la memoria de la tradición.
Ramón Folch dice que: “los ingredientes del barro son la arcilla, el bax y la arena. Al igual que en el cemento el secreto está en las proporciones entre la arena y la arcilla, el bax está formado por cristales molidos que dan al barro la cualidad refractaria; es decir la capacidad para aguantar el fuego sin romperse”.
Los lectores y lectoras que deseen leer completo el artículo del Maestro Folch pueden encontrarlo en el número 53 de Arenilla que ya está disponible en forma gratuita. Deseamos que la mirada del público lector se pasee por esa historia que lleva siglos gestándose en nuestro territorio. Comitán es tierra de alfareros, Manuelito, Folch, Jose y Lenin honran a nuestra tierra con esta iniciativa, ellos convocan a decenas de artesanas y a cientos de espectadores.
Posdata: los días 17, 18 y 19 de julio, todo mundo debe visitar San José Obrero, la visita es un reencuentro con nuestra identidad, con nuestra historia, con lo que somos.
¡Tzatz Comitán!
