viernes, 3 de junio de 2011

UNA MANCHA BLANCA SOBRE EL LIENZO BLANCO


Para Angélica.


En Comitán existe un taller de pintura que se llama “La Rueda”. Bernabé y su esposa lo dirigen. Bernabé comenzó hace doce, trece o quince años (sólo él sabe bien a bien cuántos años son). Su labor es la labor del hombre que toma la mano del niño y le enseña a seguir la línea sólo para, después, salirse de la raya. El sábado 28 de mayo asistí a la inauguración de dos exposiciones colectivas que sus alumnos montaron en el Museo de Arte Hermila Domínguez de Castellanos (una se llama “El árbol de la vida” y la otra “Entre dos tierras”). Paso copia de las palabras que dirigí a los expositores:
¿Se puede encontrar el árbol de la vida entre dos tierras? Acá es posible. Un árbol, generoso, hallará su savia entre dos tierras, en la tierra de la esperanza y la tierra de la buenaventura.
Esta muestra plástica tiene, de entrada, un prodigio. En todo el mundo, los artistas tienen como máxima ilusión exponer en un Museo. Los expositores de esta muestra (faltaba más, ¡estamos en Comitán, lugar surrealista maravilloso!) comienzan exponiendo en un Museo. ¿Qué sueño les queda entonces por resolver?
Ustedes comienzan su sueño en la cumbre. Ahora, entonces, el reto será permanecer allí o subir hacia el cielo. ¡No deben bajar! ¡Desde arriba se ve tan bonito el valle! En Comitán carecemos de una tradición en el terreno de la plástica. Los grandes artistas están ausentes. Lo están porque no estamos acostumbrados a atrevernos a hacer propuestas novedosas. Nos hemos instalado en la comodidad de la mera copia o de lo meramente tradicional. Nos hace falta hacer una revisión de las tendencias contemporáneas; nos hace falta entender hacia dónde va el mundo en cuanto al arte de la plástica. Nos hace falta ver qué hacen en Nueva York, en París, en Sidney o en Singapur y hacer algo semejante con lo nuestro, acá, en este territorio maravilloso del universo. Sólo Luis Aguilar, el creador de la escultura que está acá en la plaza frente al templo de San José o de la escultura que está en el parque central, sólo él ha logrado trascender. ¿Por qué Luis ha logrado permanecer en la cumbre y exponer en varios museos del mundo? Porque, con el barro de nuestras tierras ha hecho un árbol de vida novedoso, un árbol que, antes de él, no estaba sembrado en el mundo.
Ustedes, estoy seguro, poco a poco dominan la técnica. Cuando el dominio de la técnica es pan comido, es momento de atreverse a dar el gran salto de la originalidad. El verdadero artista es aquél que propone una nueva forma de ver el mundo. Es momento, entonces, de atreverse a buscar nuevas propuestas. Sin ir muy lejos, basta abrir los ojos, la mente y el corazón para captar los colores que nos identifican, los que nos hacen auténticos.
Ustedes son la esperanza de los nuevos tiempos por llegar. Hago votos porque siempre, siempre, su obra plástica esté colgada en los muros de los museos del mundo y en las paredes del aire.
Hoy comienzan en el museo más importante del pueblo, pueden sentirse orgullosos, porque, a veces, en la propia casa nos cierran las puertas. Ustedes han tocado y las puertas se les han abierto. Que siempre, siempre, el aire de su pincel abra todas las ventanas del mundo. Es mi deseo y es mi más profunda emoción.