lunes, 12 de enero de 2026
CARTA A MARIANA, CON UNA FOTOGRAFÍA DE MI AMADO GUTMITA
Querida Mariana: Abraham Gutman Vicente tiene 8.8 años de edad, es un pichito. Ayer me envió esta foto que se tomó. Quién diría que este cabroncito andaría en estos tiempos tomándose selfis. Ahora se toma selfis, tal vez porque está acostumbrado a tomar la vida. Abraham me cuenta que tiene un libro que ha leído muchas veces, donde se narra la vida de María Goretti. Él es adorador de esta mártir italiana, quien, según los biógrafos, está considerada como un símbolo de devoción religiosa.
Mi amado Gutmita estudió en el Seminario de San Cristóbal de Las Casas, estuvo ahí varios años, pero a punto de convertirse en sacerdote ¡reculó! Cuando alguien le pregunta por qué no siguió la carrera sacerdotal (siendo tan religioso como es), con una sonrisa de monito, mostrando los dientes y toda la encía, dice que le ganó más la vocación por las mujeres. No es gratuito el apodo que muchos de sus conocidos le endilgaron: “El mil amores”, y según las estadísticas parece que la cantidad se queda corta, porque tuvo mujeres a pasto. Él posee un encanto que, sin duda, las chicas apreciaron, siempre fue muy detallista y su memoria prodigiosa ha hecho que no olvide a ninguna de ellas. Tuvo sus oficiales, digamos, pero también sus voladitos. Le digo que él es un hombre internacional, porque anduvo con chicas de México y de Guatemala y, tal vez, alguna colada de otro país, porque, como dice el clásico chiste, él, en materia amorosa, fue “pie plano”.
Ayer me mandó un mensaje e incluyó esta foto recentísima, donde se ve bien bonito. Recibí la foto y el siguiente texto: “Con una chaparrita de Guatemala, porque hace un poco de frío”, luego se dio cuenta que, o tuvo error de dedo o el corrector del celular hizo la trampa, y corrigió: “chamarrita”. Su mensaje cerró con lo siguiente: “ya quisiera ahora una chaparrita de Guatemala”. Este mensaje da idea de la personalidad de mi amado Gutmita, pichito de 8.8.
Ama a Comitán. Llegó a este pueblo cuando tenía pocos años de edad. Vino con su familia porque los médicos recomendaban que el niño Abraham necesitaba un clima como el de nuestro pueblo, acá vivió, recuerda que él es integrante de los primeros estudiantes del Colegio Mariano N. Ruiz. Ahora, lo que es la vida, el clima de Comitán le molesta, no soporta el aire helado que por acá corre. Ahora necesita un clima que vaya acorde a su temperamento (algo más caliente), por eso ahora vive en San Ramón, municipio de Chiapa de Corzo, donde vive a gusto, solo, en compañía de Dios.
Es un hombre sabio, posee una amplia cultura, que adoba con su conocimiento de latín y de griego, materias ambas que impartió en colegios. Y digo que es un hombre sabio porque posee un maravilloso sentido del humor, tiene un libro “Los cuentos que cuenta Gutman”, que en sentido estricto no son cuentos sino chistes. Así como le dicen “El mil amores” se le puede decir “El mil chistes” (nombre de una revista que fue famosa en los años 90 y que presentaba unas chicas voluptuosas, “encaramables”, diría el Elías, quien es talachero y tiene tapizadas las paredes de su taller con calendarios que muestran chicas desnudas). Gutmita posee una risa contagiosa, cuenta un chiste y cuando está a punto de acabar suelta la carcajada, basta eso para que los oyentes también se boten de la risa. Él, sabio, reconoce que la risa es agradable a los ojos de Dios, tal como lo decía el papa Francisco, el argentino que no fue tan solemne, como otros papas.
Gutmita dijo que se puso la chamarra chapina, porque hacía frío, allá en su San Ramón. Pucha, los clásicos dirían: “Si en la ribera de Chiapa de Corzo hace frío ¡cómo estará en San Cristóbal”, bueno, el otro día vi un video en redes sociales donde un llanito estaba con escarcha, había caído una gran helada en la tierra donde nació mi papá. El clima frío es para mi amado Gutmita como la kriptonita para Supermán.
Posdata: Gutmita me envía mensajes de voz casi todos los días, él le llama “manchadas”, a veces sus manchadas tardan más de doce minutos. Esto lo agradezco, porque siempre es muy afectuoso.
¿Por qué ama a María Goretti? Es su amor espiritual. Goretti nació en 1890, en Italia, y murió en 1902. ¿Ya viste? Vivió doce años, era una pichita cuando un acosador le dio de puñaladas. El tipo quiso violarla, ella se resistió. Antes de morir, ella perdonó a su agresor. Era una pichita. Nunca he leído la vida de María Goretti. Mi pichito amado la menciona.
Asimismo, mi amado Gutmita, constantemente, me cuenta que un día estaba bañándose la mamá de Pepito y éste entró, la señora se tapó y el hijo preguntó: “¿qué es eso que te estás tapando? La mamá no halló más que decirle: “Ah, es cualquier cosa”. Días después fueron a un restaurante con la familia, el mesero anotó las órdenes y cuando llegó con Pepito, la mamá dijo: “A él tráigale cualquier cosa”. “Sí -dijo Pepito- pero sin pelos”.
¡Tzatz Comitán!
