miércoles, 25 de enero de 2012

CARTA A MARIANA, DONDE SE CUENTA CÓMO EL AGUA TIENE HIPO




Querida Mariana: en Comitán, desde hace muchos años, existe el Consulado de Guatemala. No existía la representación de otro país Centroamericano, hasta hace días en que la República de El Salvador abrió una Agencia Consular.
En las Embajadas de todo el mundo existen los Agregados Culturales. Estos Agregados se encargan de fortalecer las relaciones entre los países visitantes y los anfitriones. Grandes escritores mexicanos han realizado la función de Embajadores o de Agregados Culturales, y, unos más y otros menos, han prendido la lámpara de México en la sala de países extranjeros. Además de atender a los paisanos, las Embajadas tienen el cometido de representar el país de origen y de dar a conocer sus principales rasgos culturales.
En el pueblo, querida mía, del 26 al 28 de enero del presente año, se celebrará el Foro Intercultural Mesoamericano. Dicho Festival está organizado por varias instituciones y cuenta con diversos patrocinadores, desde la Presidencia Municipal de Comitán hasta la organización civil Puente Cultural del Sur Sureste.
Dentro de las instituciones convocantes sobresalen el Consulado de Guatemala y la Agencia Consular de El Salvador. Debo decirte, niña mía, que este acto de relevancia se debe, en mucho, a la participación entusiasta de don Herbert Guzmán, quien es el Cónsul de El Salvador. A Don Hebert se le ha visto por todos lados, desde el momento en que asumió el cargo. Su presencia no pasa desapercibida porque es un hombre fornido y alto, casi casi como una de esas palmeras que retozan en la playa de La Libertad. El día que conocí a Don Hebert llevaba una bufanda enredada al cuello, con forma de esas “pupusas” salvadoreñas, rellenas de queso, que son tan ricas y que son primas hermanas de nuestros chinculguajes, nuestros tzejebes y de nuestras “gorditas” rellenas de papa con carne molida. La presencia de don Hebert vino de pronto a enriquecer el aire de este pueblo. Empecinado en cumplir con su misión diplomática se ha dado a la tarea de motivar un encuentro cultural en donde las raíces de estos pueblos se encuentren y descubran sus puntos de unión.
El programa reúne una serie de actividades que será un primer acercamiento definitivo para el conocimiento de nuestros pueblos. Te invito, Mariana de mi corazón, a la inauguración del Festival, donde habrá una muestra gastronómica de México, Guatemala y El Salvador. Como sé que te gusta el cine te digo que el jueves y viernes se proyectarán películas de Guatemala y El Salvador. ¿Vos has visto alguna vez una película Salvadoreña o Chapina? Yo, con pena, admito que la filmografía de esos países ha estado ausente de mi conocimiento y eso que, lo sabés, me encanta el cine. Pero sucede que el cine gringo nos avasalla. Por esto, ¡por esto!, este foro resulta de primordial importancia.
El programa es tan rico que no puedo pasarte copia acá de todos los actos que se celebrarán, pero sí digo que habrá exposiciones de pintura, muestras fotográficas, danza, teatro, encuentros literarios (por ahí andará Samuel Maldonado y María Elena Jiménez, al lado de Roberto Rico, ganador del Premio de Poesía Enoch Cancino Casahonda, con su obra “Parlamas”) musicales (con la soprano Lupita Guillén) y conferencias (no te perdás la que se titula: “Migración y Literatura” que disertará mi amigo Carlos Gutiérrez Alfonzo).
Don Hebert llegó y llegó prendiendo mecha. Además de su encomienda de Cónsul está desempeñando el oficio de Agregado Cultural de su país y esto le hace bien a la región porque, por un instante, dejamos de ver hacia el Norte y miramos el patio generoso de nuestros vecinos, que es nuestro patio común.