martes, 4 de noviembre de 2025
CARTA A MARIANA, CON UNA GRAN REALIZACIÓN
Querida Mariana: hay días que recibo noticias maravillosas, noticias que se dan en nuestro amado pueblo. Te cuento. El otro día fui al CONALEP, institución que dirige el Maestro Alonso Villagómez Ruiz. Él me contó algo maravilloso: el proceso constructivo de un salón modelo.
El día que fui celebraban un concurso de altares, con motivo al Día de Muertos. Caminamos por pasillos donde los chicos y chicas platicaban, muchas tenían sus rostros pintados representando a la famosa catrina de José Guadalupe Posada; había alfombras de juncia fresca y el aroma del incienso nos abrazó generosamente. Llegamos a la parte trasera de la escuela y ahí, ¡maravilla!, el director me presentó el salón, un salón donde participó el alumnado del quinto semestre de la carrera de Construcción, con la asesoría del arquitecto César Guillén Caballero. Lo dije muy rápido, pero si lo pensamos tantito veremos lo maravilloso del proceso. Vi el aula, es un salón muy bien hecho, que se hizo con el talento y ganas de los estudiantes y de sus maestros. ¡Qué conjunción tan grande! Estoy seguro que estos muchachos jamás olvidarán esta gran experiencia laboral. Pero esto no fue todo, porque luego, el director me contó que la mano de obra, el diseño y los materiales fueron donados en su totalidad por el grupo Román Bermúdez. Genial, este grupo de inversionistas ayudó a la consecución de esta obra. Un día, lo recordarás (porque vos tenés buena memoria) comentamos los diversos sistemas constructivos, tanto de los abuelos, como los actuales. Antes, las escuelas tenían paredes hechas con adobe y los techos tenían armazones de madera y tejas de barro. Luego, las paredes fueron hechas con castillos, ladrillos y cemento. En el caso del aula modelo de CONALEP usaron un sistema constructivo COVINTEC, en lugar de ladrillos utiliza paneles COVINTEC, el director me dijo que en una visita que hizo el gobernador de Chiapas, nuestro paisano Eduardo Ramírez, tomó con ambas manos un panel y lo subió, lo que indica que dicho material es de fácil traslado, bueno, uno debe tener la fuerza física que tiene el gober. El director dijo que esta facilidad permite que el traslado del COVINTEC pueda hacerse incluso en zonas donde no hay acceso por carretera, basta unas bestias cargadas (insisto, no es de mucho peso físico el material) y por veredas pueden llevarlas hasta la montaña para construir aulas, a un costo mucho menor de lo que cuesta un salón hecho por compañías constructoras.
Pero, ya sé qué estás pensando: acá está la respuesta: el salón fue dictaminado por expertos en materia de protección civil, el aula cumple con las normas oficiales vigentes.
El director hizo favor de pasarme copia de las características generales: es un salón de 6 x 8 m; la losa de cimentación la hicieron con cemento blanco, armado con contratrabe y malla; los muros fueron hechos con los denominados paneles Covintec de 3”; y los acabados fueron realizados con cemento Cruz Azul (acá no pueden enojarse los aficionados que le van al América o Guadalajara) y el estuco fue de la marca FIXOL. Todo este material fue donado por el Grupo Román Bermúdez. Tal vez vos viste una fotografía donde estaba Rogerio Román Bermúdez, empresario exitoso, quien es hijo de mis amiguísimos Rogerio Román Armendáriz y Lety Bermúdez Albores. ¡Bien! Bien por todos quienes estuvieron involucrados en este gran proyecto.
Posdata: sucesos que siembran esperanza en el pueblo. Mario Vargas Llosa dijo en la novela Conversación en la catedral: “¿cuándo se había jodido el Perú?” A veces nosotros nos hacemos esta pregunta con respecto a México, a Comitán, pero cuando somos testigos de estas noticias, algo como una semilla de nostalgia futura aparece. No todo está perdido. Si los inversionistas echan el hombro, las personas contribuyen con su talento y su trabajo. Juntos lo hacemos; juntos podemos hacer un pueblo más digno.
Me encantó saber esa sinergia que propicia el Maestro Villagómez, para hacer más grande el CONALEP de Comitán.
¡Tzatz Comitán!
