lunes, 17 de noviembre de 2025
CARTA A MARIANA, DESDE LA TIERRA DE LOS CARAMELOS
Querida Mariana: en la fotografía está mi admirada Maestra Rocío Gordillo Villar. La Maestra es la presidenta del DIF Municipal de La Trinitaria. Ella tiene un carácter que ayuda a su labor, porque como le dije a la licenciada Galia Ovalle Esquivel, quien es la presidenta del DIF municipal de La Independencia, el DIF es el rostro bonito de los ayuntamientos, pero ellas, Galia y Rocío, realizan una labor tan noble, tan llena de cariño, que a ese rostro bonito le agregan lianas de luz, luz que reconforta. Ellas (todas las presidentas del DIF) llegan al cargo por ser parejas de quien, en las elecciones, obtuvo la presidencia municipal constitucional, pero hay casos (como los que menciono, de Galia y de Rocío) que se entregan con tal pasión, porque saben que su presencia puede hacer la diferencia en el plano familiar. ¡Hay tantas carencias en el mundo! Un poco de humanismo ayuda a mitigar esos pecios que han quedado del naufragio de nuestra historia. Rocío hace una labor exquisita en La Trinitaria, uno de los más bellos municipios de esta zona.
¿Sabés cómo recibió la Maestra Rocío a sus compañeras presidentas del DIF en la sexta reunión, cuya sede fue La Trinitaria, en el mes de noviembre 2025? Ella pasó al podio y, así como la ves, digna, sobria, hermosa, inteligente, recibió a las compañeras diciéndoles que estaban en la Tierra de Los Caramelos. Con eso definió el carácter dulce de ese glorioso pueblo, tierra de grandes intelectuales, como Flavio Guillén, Guillermo y Benito Vera Guerrero, María Trinidad Pulido, Policronio Figueroa, Francisco Javier Santiago (gran cronista gráfico del pueblo), Antonio Vera y Fedro Guillén (quien fue amigo de nuestra pichita amada, Rosario Castellanos). Ah, la tierra de los caramelos, tierra pródiga. Siempre que voy a La Trinitaria disfruto su aire, que, en efecto, tiene un aroma a miel, a abeja trabajadora, con el mismo signo que lo hace la Maestra Rocío; tierra de la Santísima Trinidad. Mi mamá fue amorosa hija del Padre Eterno. Hasta antes de la pandemia ella me pedía que la llevara al templo de La Trinitaria el día uno de enero, era su manera de alimentar su espíritu, de pedir porque el año fuera benigno. El Padre Eterno siempre le hizo caso, le cumplió su deseo, por eso digo que esa tierra es bendecida, porque tiene como santo protector nada menos que al Padre Eterno, en su nombre está inscrita la grandeza.
La Maestra Rocío trabaja con ahínco, con tesón. He sido testigo de su amor compartido, de su inmenso abrazo. En su mensaje de bienvenida, la mañana del 13 de noviembre 2025 dijo “nuestro compromiso es con las familias de Chiapas y la sociedad de nuestra región”. Sé que ese compromiso ella lo ha asumido en forma plena, total, dando su tiempo en forma generosa.
Las presidentas de los DIF de la región estuvieron presentes en un desayuno que ofreció la Maestra Rocío, acompañada siempre por su esposo el profe Denis Solís Alvarado, presidente municipal constitucional de La Trinitaria. Comitán estuvo presente, asimismo los municipios de Tzimol, Maravilla Tenejapa, La Independencia, Las Rosas, Las Margaritas y el anfitrión Trinitaria.
Querida mía, tuve la oportunidad de saludar a mi pariente Lucía Ortiz, quien es la coordinadora de las delegaciones regionales y también hace un espléndido trabajo.
Quedó de manifiesto el lema “Caminando con humanismo transformamos vidas”. Labor difícil, compleja, en una región de Chiapas tan necesitada de apoyos por los rezagos históricos existentes, pero por ellas no queda, hacen lo posible y más de lo posible para paliar males ancestrales. Le pido a Dios le dé mucha fortaleza a mi admirada Maestra Rocío, para que, día a día, continue con esa espléndida labor de ayudar a la gente más vulnerable de su municipio.
Posdata: en cuanto nos retiramos con Dora Patricia Espinosa, pasamos (como siempre lo hacemos) a comprar dulces en la tradicional tienda que está media cuadra antes de llegar al parque. Vi las tiras de caramelos y pedimos tres (eran las últimas, tenían pasitas en el interior). Regresamos a Comitán contentos, disfrutando la miel recibida en la dulce La Trinitaria.
¡Tzatz Comitán!
