jueves, 28 de mayo de 2009

LA VIRGEN DE LOS SABINOS


El árbol lleva años ahí. Un día amaneció lleno de flores, pero no en su fronda, sino en su base. Algunas personas llevaron esas flores como una ofrenda para la Virgen de Los Sabinos que (en su advocación de Virgen de Guadalupe) "apareció" en el tronco.
El dueño del terreno dice que nunca se fijó en el árbol. Una tarde, un hombre que pasaba por la calle se cayó, justo frente al árbol, y al pararse, levantó la cara y vio la "aparición".
A partir de ahí la historia ya es común. La gente se acercó, le llevó flores, le puso veladoras, se hincó, construyó un pequeño techo que libre a la virgen de las inclemencias del tiempo y, por supuesto, colocó una alcancía "para construir la ermita".
Esto que relato ocurre un tiempo después de que un fenómeno similar ocurrió en Juncaná (un lugar que está ubicado rumbo a los Lagos de Montebello).
No sé si fue que Comitán no quiso quedarse atrás o la virgen nos está haciendo guiños a los habitantes de esta zona que, ya se sabe, es un territorio consentido de Dios.